Hassan Heydari, un poeta de unos 20 años cuya muerte se produjo tras sufrir convulsiones en un hospital de Ahvaz desató una protesta de sus compañeros de militancia en el suroeste de Irán, cuyas autoridades niegan que su deceso esté relacionado con su arresto, producido el año pasado.

Incluso negaron enfáticamente que hubiera protesta alguna, aunque más tarde uno de los funcionarios admitió que un grupo de personas, amigos del fallecido, se había reunido para el funeral y que esto puede haber provocado algunos disturbios.

Varios videos publicados en redes sociales muestran la ira de los pobladores contra vehículos militares que buscan contener las manifestaciones de repudio.

Las imágenes de aficionados muestra escenas en las calles de Ahvaz, la capital de la provincia de Khuzestan, rica en petróleo, tras la muerte de Heydari.

Reza Najafi, jefe de asuntos de seguridad en la gobernación de Khuzestan, dijo que el poeta había muerto de un derrame cerebral o un ataque cardíaco y que las supuestas protestas eran en realidad reuniones conmemorativas de sus amigos y simpatizantes.

“Sus amigos se habían reunido para asistir a su funeral, pero algunos medios lo presentaron como un problema de seguridad por ignorancia de las tradiciones de los árabes iraníes en Khuzestan”, aseguró Najadi, un diputado de la gobernación, en declaraciones que reproduce la agencia semioficial Fars.

Según los informes, Heydari, de unos 20 años, había sido arrestado el año pasado y puesto en libertad bajo fianza. Los cargos contra él no estaban claros. Irán detiene rutinariamente a intelectuales y activistas considerados una amenaza debido a sus opiniones y comentarios críticos.

El gobernador del condado de Shadegan en Khuzestan también negó que hubiera habido disturbios en la región: “Actualmente, la situación de seguridad en Shadegan es óptima y la ciudad está en calma”, dijo Saeed Hajian.

Pero también admitió que hubo una protesta de un “pequeño grupo de personas”, y agregó que ahora la policía tenía la situación “bajo control”.

Khuzestan, hogar de una minoría árabe étnica, ha sido escenario de disturbios y represiones estatales en el pasado.

Las minorías étnicas de Irán a menudo se quejan de discriminación estatal.

En noviembre pasado, Amnistía Internacional pidió a Irán que proporcionara información sobre cientos de miembros de la minoría étnica árabe que habrían sido recluidos en régimen de incomunicación tras un ataque mortal en Ahvaz, que Irán culpó a un grupo separatista.