British Steel fue comprada en 2016 por Greybull Capital, empresa financiera especialista en rescatar negocios en problemas (Reuters)
British Steel fue comprada en 2016 por Greybull Capital, empresa financiera especialista en rescatar negocios en problemas (Reuters)

British Steel, el segundo fabricante de acero del Reino Unido y dueña de una de los dos últimas fundiciones que aún quedan en el país, se declaró este miércoles insolvente luego de que las negociaciones para obtener un préstamo millonario de emergencia de parte del gobierno británico fracasaran, por lo que ahora peligran unos 25.000 puestos de trabajo.

La compañía, cuya dueña es la financiera Greybull Capital, había pedido a Londres un rescate de 75 millones de libras (95 millones de dólares) que luego rebajó a 30 millones de libras (unos 38 millones de dólares), con el fin de hacer frente al derrumbe de los pedidos causado por la "incertidumbre por el Brexit", es decir el proceso de salid del Reino Unido de la Unión Europea (UE) que se concretará en octubre.

Pero las negociaciones, que tenían como fecha límite el martes, fracasaron, según indicó la BBC.

Por tanto British Steel se ha declarado incapaz de pagar sus deudas y ha iniciado el proceso legal de "administración", similar al "chapter 11″ estadounidense" o el "concurso preventivo o de acreedores" en otros países.

La planta de British Steel en Scunthorpe, Gran Bretaña (Reuters)
La planta de British Steel en Scunthorpe, Gran Bretaña (Reuters)

Ahora el gobierno británico, por decisión de la Alta Corte de Justicia, ha designado a un administrador judicial que se hará cargo de la empresa para intentar salvarla de la quiebra mediante una venta o bien liquidar sus bienes.

Según reporta la BBC, la firma de contabilidad EY será llamada a participar del proceso en calidad de de "gestor especial", con el fin de hallar un posible comprador.

British Steel es el segundo productor de acero del Reino Unido y emplea directamente a 5.000 personas, la mayoría de las cuales trabajan en su fundición ubicada en Scunthorpe, condado de North Lincolnshire, una de las dos últimas del país junto a Port Talbot, en el sur de Gales, que pertenece a otra compañía.

La primera ministra británica, Theresa May, en el Parlamento Británico (Reuters)
La primera ministra británica, Theresa May, en el Parlamento Británico (Reuters)

Hay además otros 20.000 empleos directamente relacionados a la cadena de de suministro de la metalúrgica y que están igualmente en riesgo.

De acuerdo al Financial Times, las negociaciones entre British Steel y Londres podrían haber colapsado ya que un rescate de estas características sería una violación de la prohibición casi total de subsidios establecida por la UE, a pesar de que el país está a punto de abandonar ese marco regulatorio.

Si esto es así, la administración de la primera ministra Theresa May deberá responder ahora por un préstamo de más 100 millones de libras que entregó a British Steel en abril, destinado a permitir que la metalúrgica pudiera afrontar sus pagos a la UE a cuenta de sus emisiones de carbono y el impacto en el medio ambiente.

Los efectos económicos del Brexit, especialmente en lo comercial, son aún difíciles de cuantificar (AFP)
Los efectos económicos del Brexit, especialmente en lo comercial, son aún difíciles de cuantificar (AFP)

El caso se ha convertido, de esta manera, en el último episodio de tensión en el complejo proceso del Brexit, que debía completarse el 29 de marzo pero fue postergado numerosas veces por la incapacidad de May de obtener aprobación parlamentaria para el acuerdo de salida de la UE, una serie de pactos que regularán a emergente relación entre el Reino Unido y el bloque europeo.

La nueva fecha límite para concretar la salida e el 31 de octubre, meses después de que asuma el nuevo Parlamento de la Unión Europea, que será votado entre el 23 y el 26 de mayo.

Aunque no se sabe que ocurrirá con British Steel, una empresa que pertenecía al gigante indio Tata Steel y que fue adquirida por Greybull Capital, especializada en comprar compañías en problemas, en 2016 por el costo simbólico de una libra, el anuncio de insolvencia es también un duro golpe a la industria del acero en el Reino Unido, que alguna vez fue líder en el mundo y desde hace décadas ha estado perdiendo mercado hasta casi desaparecer.

Paradójicamente, el condado de North Lincolnshire, al que pertenece Scunthorpe, votó mayoritariamente a favor del Brexit en el referéndum realizado en junio de 2016 y que dio inicio al proceso. De acuerdo a datos oficiales, el 66,3% de sus habitantes votaron por el "Sí" a la salida de la Unión Europea, un fenómeno recurrente en las pequeñas ciudades de Inglaterra, mientras que en Escocia, Irlanda del Norte y las grandes ciudades inglesas triunfó mayormente el "No".

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