Las ejecuciones en Arabia Saudita generalmente implican una decapitación pública por la mañana, aunque también puede haber una crucifixión si el régimen desea exhibir el cuerpo.
Las ejecuciones en Arabia Saudita generalmente implican una decapitación pública por la mañana, aunque también puede haber una crucifixión si el régimen desea exhibir el cuerpo.

Arabia Saudita va camino de alcanzar un número récord de decapitaciones y crucifixiones este año si sus ejecuciones continúan al ritmo actual, según cifras recopiladas por grupos de derechos humanos como Death Penalty Worldwide, Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

El régimen ya ha ejecutado a 43 personas en los primeros tres meses de 2019, siendo el más reciente un hombre sirio que fue condenado a muerte el 13 de marzo por contrabando de pastillas de anfetamina.

Si la tasa de ejecuciones se mantiene a lo largo del año, el reino del desierto habría condenado a muerte a 172 personas para finales de año.

Hasta ahora, 21 personas han sido decapitadas por delitos de drogas. Pero otros delitos que conllevan la pena de muerte incluyen el adulterio, la renuncia al Islam, la traición, el espionaje, el robo, así como el asesinato, el terrorismo, la violación o el espionaje.

Han habido aproximadamente 700 ejecuciones en Arabia Saudita desde 2014, un promedio de 13 personas al mes.
Han habido aproximadamente 700 ejecuciones en Arabia Saudita desde 2014, un promedio de 13 personas al mes.

A pesar de una tendencia al alza en el número de ejecuciones desde el año 2000, Arabia Saudita sigue ocupando el tercer lugar en el ranking mundial detrás de China e Irán, donde en 2018 fueron ejecutadas entre 249 y 285 personas, respectivamente. En cuarto y quinto lugar están Iraq y Pakistán.

El número de ejecuciones se ha duplicado en el país desde que asumió el nuevo gobernante, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, al poder en junio de 2017, según cifras publicadas en diciembre por el organismo de control Reprieve.

133 personas fueron condenadas a muerte entre junio de 2017 y marzo de 2018, en comparación con sólo 67 en los ocho meses anteriores a la asunción de bin Salman. Casi la mitad de las víctimas fueron migrantes pobres, en su mayoría procedentes del Asia meridional, que a menudo se ven presionados a traficar drogas para sobrevivir.

El año pasado, 58 personas, o casi el 40% de los ejecutados, fueron condenados por delitos relacionados con las drogas, siendo un 77% de los acusados extranjeros. "Se trata, por lo general, de trabajadores migrantes pobres, forzados a ingresar al país con drogas en sus intestinos", dijo Reprieve.

El número de ejecuciones se ha duplicado desde que el príncipe heredero Mohamed bin Salman asumió el poder en junio de 2017.
El número de ejecuciones se ha duplicado desde que el príncipe heredero Mohamed bin Salman asumió el poder en junio de 2017.

Han habido aproximadamente 700 ejecuciones en el reino desde 2014, lo que equivale a un promedio de 13 personas al mes, informó Reprieve.

En enero de 2016, 47 personas fueron asesinadas en un día en 12 provincias diferentes después de haber sido condenadas por delitos de terrorismo. Fue la ronda de ejecuciones más grande de Arabia Saudita desde 1980, cuando 63 rebeldes fueron ejecutados por apoderarse de la Gran Mezquita de La Meca.

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