Carla Schauer, junto con sus hijos Dion y David, tres de los asesinados por “La bestia de Rupperswil”
Carla Schauer, junto con sus hijos Dion y David, tres de los asesinados por “La bestia de Rupperswil”

Rupperswil, con algo más de 4 mil habitantes, cumple con todas las premisas de la típica villa del norte de Suiza, un paisaje idílico cuya tranquilidad solo es rota por el trinar de los pájaros.

Thomas N. era profesor en la escuela de fútbol local, donde los niños aprendían a patear el balón. Nadie sabía que, en su tiempo libre, coleccionaba miles de fotos y cientos de hora de videos con imágenes de abusos sexuales de menores. De a poco, él mismo se convirtió en un pedófilo y comenzó a acosar a Dion, un niño de 13 años, a quien terminó sometiendo a sus fantasías sexuales.

No solo eso. Durante meses, Thomas N. estudió los movimientos en la casa de Dion, a apenas 500 metros de la suya.

Thomas N. cuando era entrenador de fútbol infantil
Thomas N. cuando era entrenador de fútbol infantil

El 21 de septiembre de 2015, esperó que el padre saliera a trabajar y tocó a la puerta. Se presentó ante la madre, Carla Schauer (48) con una tarjeta personal falsa: "Dr. Sebastian Meier, psicólogo escolar". Llevaba también en su mano una carta faslficada de la escuela sobre un supuesto caso de suicidio inducido por el bullying. Le dijo que venía a conversar sobre su hijo. En su mochila llevaba esposas, un cuchillo de cocina, cinta, guantes, juguetes sexuales y barbijos.

Una vez adentro, se sacó la máscara.

Tomó el cuchillo y forzó a Carla a entregarle 11.000 francos suizos (casi la misma cantidad de dólares). Luego la ató, violó a Dion  y lo mató. Y siguió su periplo asesino con Carla, su hijo mayor, David (19) y la novia de él, Simona (21). A los cuatro les cortó el cuello y prendió fuego la casa  antes de huir.

Llegó a su casa, se dio una ducha, salió a pasear con su madre y sus perros. Por la noche, fue a un casino en Zurich con amigos. Apostó parte del dinero que se había llevado de la casa de los Schauer y le regaló a sus madre un viaje como regalo de cumpleaños. Después, desapareció.

Cuando la noticia de los asesinatos trascendió, la prensa bautizó de inmediato a Thomas N. como "La bestia de Rupperswil". Se trataba, sin duda, de uno de los casos policiales más sangrientos de la historia de Suiza.

Thomas N. logró evadir a la policía durante 5 meses, hasta que una inédita oferta de unos 100 mil dólares por información sobre su paradero permitió capturarlo. Estaba planificando nuevos robos y asesinatos.

Carla Schauer y su hijo Dion
Carla Schauer y su hijo Dion

El asesino confesó de inmediato sus crímenes. Contó que había tirado el cuchillo con el que asesinó a sus cuatro víctimas a un bote de basura de la cercana ciudad de Aarau, pero nunca fue encontrado.

Esta semana, Suiza volvió a estremecerse cuando comenzó el juicio. Thomas N. (la Justicia suiza no brinda el nombre completo) enfrenta cargos por extorsión, secuestro, privación de la libertad, violación y asesinatos.

Se espera una sentencia para el próximo viernes.

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