Charlie Fry estaba tranquilo, sentado en su tabla de surf. Esperaba su turno para deslizarse por alguna ola que lo llevara hasta la costa de Avoca Beach, Australia, y repetir una y otra vez la experiencia. Charlie tiene 25 años, es británico y un amateur en esa disciplina. Pero el lunes, por un instante maldijo ser un entusiasta surfista. Hubiera preferido estar sentado en la arena, dándose un baño de sol. O en el consultorio donde atiende a sus pacientes.

Es que mientras esperaba su ola, un enorme tiburón blanco lo atacó. Desesperado y en estado de pánico, Charlie tuvo un instante de lucidez. ¿Qué hacer ante un remolino de furia en medio del mar australiano? Fue en ese momento que el joven médico se iluminó: recordó un video de hacía dos años que había visto en YouTube. En él, una estrella de esta disciplina –Mick Fanning– también había sido atacado por un tiburón blanco, pero durante una competición en Jeffreys BaySudáfrica.

Mientras las cámaras enfocaban el turno de Fanning para lanzarse a una ola, puede verse cómo un tiburón emerge a la superficie y lo embiste. El surfista, aterrado pero sabiendo qué tenía que hacer, golpea en la "nariz" al animal que prefirió no seguir confrontándolo. Fue la forma que tuvo el hombre de repeler la agresión. Y lo consiguió. Luego de unos minutos, el profesional del surf dio una entrevista en la que relató lo ocurrido. El video se volvió viral y Fry fue uno de los millones que lo vieron en la popular plataforma.

Charlie Fry recordó un video en YouTube que le salvó la vida a un competidor profesional de surf. Hizo lo mismo y pudo repeler el ataque de un tiburón en la costa australiana (AP)
Charlie Fry recordó un video en YouTube que le salvó la vida a un competidor profesional de surf. Hizo lo mismo y pudo repeler el ataque de un tiburón en la costa australiana (AP)

"Solo pensé: 'solo tengo que hacer lo que hizo Mick. Golpéalo en la nariz'", dijo Fry en diálogo con el programa Today Show de Australia. "Así que lo golpee con mi puño izquierdo y luego me las arreglé para subir nuevamente a mi tabla, les grité a mis amigos y por suerte llegó la ola, y la surfeé para irme", narró el joven médico. Pero antes, confesó que había pensado que moriría: "Voy a morir… literalmente voy a morir", fue lo que le pasó por la cabeza.

Ryan Johnson, biólogo marino e investigador del comportamiento de los tiburones, indicó que lo peor que puede hacerse en momentos como ese es intentar escapar. "Lo peor es intentar huir. Es como lanzarle un palo a un perro.  La huida suele atraer a los tiburones", agregó. "Golpearlo en la cara, buscar sus ojos, mantener las manos fuera del alcance de su boca, usar algo duro como una cámara, un palo… una roca", recomendó Johnson.

MÁS TEMAS: