Cuál fue el origen de los boleros en la Ciudad de México

Hoy en día se puede seguir observando cómo trabajan los boleros en distintas partes de la Ciudad; sin embargo, es considerado uno de los oficios que se encuentran en peligro de desaparecer

Los principales clientes son hombres de mediana edad que trabajan en lugares donde es importante la apariencia (Foto: Mediateca INAH)
Los principales clientes son hombres de mediana edad que trabajan en lugares donde es importante la apariencia (Foto: Mediateca INAH)

En la Ciudad de México es común ver a los boleros en zonas del Centro Histórico o en sitios donde hay mayor flujo de gente como en las afueras del metro, por ejemplo en la Glorieta de Insurgentes. Estos se encargan de lustrar los zapatos de las personas que van formalmente vestidos ya sea a sus trabajos o alguna reunión importante.

En la Ciudad son tan importantes que incluso existe La Unión de Aseadores de Calzado del Distrito Federal (UACDF), la cual se encarga de respaldar el permiso de los boleros para que puedan trabajar en la vía pública, además les ofrece un apoyo anual. Esta se formó en 1936 durante la presidencia de Lázaro Cárdenas, y se fundó primero con el nombre de Boleros y Limpiabotas del antes llamado Distrito Federal.

Cabe destacar que el nombre fue cambiado ya que se creía que el término “bolero” era despectivo, sin embargo hoy en día es muy común que las personas los conozcan con ese nombre o incluso con el de “limpiabotas”.

Actualmente es un oficio que poco a poco ha ido desapareciendo en la Ciudad pues se enfrenta a varios factores que pone en riesgo este trabajo. Los productos que hoy se venden en tiendas hace que las personas ya no soliciten este servicio, pues les parece más fácil hacerlo ellos mismos.

Los boleros se originaron en la Revolución Mexicana tras la migración de miles de personas que buscaban trabajo (Foto: Mediateca INAH)
Los boleros se originaron en la Revolución Mexicana tras la migración de miles de personas que buscaban trabajo (Foto: Mediateca INAH)

En México se les conoce como boleros porque fue durante la Revolución Mexicana cuando la ciudad recibió una gran cantidad de migrantes en busca de trabajo, específicamente entre los años 30 y 40 se dio la necesidad de “darle bola” o brillo a los zapatos antes de cualquier acto social que fuera importante.

La frase significa lustrar los zapatos; primero se cepillan los zapatos, luego se les aplica un jabón, y grasa para que queden brillosos, al final se les pasa un trapo con el que se lustran; incluso se les puede aplicar tinta de colores comunes en zapatos como negro o café.

Hasta hoy en día siguen caminando y gritando por la calle para ofrecer su servicio, el cual transportan en una caja para hacerlo más práctico, así las personas suelen sacar los zapatos que necesitan bolearse.

Es un trabajo común en otros países del mundo como Cuba o España (Foto: Mediateca INAH)
Es un trabajo común en otros países del mundo como Cuba o España (Foto: Mediateca INAH)

El actor Mario Moreno Cantinflas homenajeó este oficio en la película El bolero de Raquel; personajes importantes como Marcelo Ebrard o el mismo Carlos Slim han sido captados mientras les bolearon los zapatos. Además uno de los que más presumen su trabajo como bolero es Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, ex gobernador de Nuevo León. Fue a través de su cuenta de Twitter que escribió sobre su primer trabajo cuando era niño.

Hoy en día la boleada se cobra en más o menos 20 pesos, además se afirma que una buena boleada tiene que durar aproximadamente quince días. Antes se cobraba en aproximadamente 10 pesos; sin embargo, la tarifa ha aumentado debido al aumento de precio en los productos que se utilizan para realizar este trabajo, además de que cada vez es menos común que las personas quieran limpiar sus zapatos.

Hoy en día se cobra la boleada en aproximadamente 20 pesos (Foto: Mediateca INAH)
Hoy en día se cobra la boleada en aproximadamente 20 pesos (Foto: Mediateca INAH)

Los boleros afirman que los principales usuarios que atienden son los hombres de mediana edad, como de 30 a 50 años, pues son los que generalmente trabajan en instituciones como bancos y oficinas en donde la apariencia de limpieza es muy importante.

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