
La petición que realizó hace un par de días la Fiscalía de la Ciudad de México para retirar la inmunidad procesal tiene distintas aristas. Puede abordarse en su dimensión política, jurídica y ética.
En términos políticos, estamos ante un hombre con poder que tiene alrededor de 15 años consecutivos amparado en el fuero constitucional. En más de una década ha concentrado tanto poder y dinero como acusaciones. Sin embargo, en ningún momento tuvo siquiera que molestarse en responder ante autoridad alguna. Así que, se trata de un antes y un después en la vida pública capitalina, es una solicitud sin precedente.
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En su aspecto legal, la fiscalía ha realizado una investigación basada en hechos irrefutables por tratarse de un enriquecimiento que necesariamente está soportado en propiedades y cuentas bancarias. Es impensable que un diputado no gaste un solo peso de sus ingresos y ni así alcanzaría a justificar la fortuna que acumula en propiedades.
Éticamente, es desafortunado que el diputado se aferre al cargo y se atreva incluso a descalificar la acusación que pesa en su contra, en lugar de pedir licencia y aclarar por qué es uno de los hombres ricos de la Ciudad de México sin haber declarado algún negocio lícito.
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Mauricio Toledo es un político bajo investigación y no el perseguido político que pretende simular. La solicitud de desafuero es un símbolo inequívoco de que los tiempos han cambiado, es inédito que se le investigue a un legislador por actos de corrupción durante el tiempo de su encargo. La ciudadanía conoce de primera mano los agravios porque han sido las víctimas.
Damnificados de los sismos del 2017; los vecinos de Coyoacán más desfavorecidos que por una tarjeta de “ayuda” o una tableta electrónica debían comprometer su voto, o bien, los funcionarios y trabajadores que debían entregar entre el 40 y el 10 % de su salario al diputado y aquellas personas a las que se les impidió el libre ejercicio de sus derechos políticos. Por todas estas personas es que Mauricio Toledo debe ser desaforado y la Cámara de Diputados debe votar a favor de proceder para dejarlo a disposición de la Fiscalía y se actúe con arreglo a la Ley. Así lo ordena la Constitución.
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*Ricardo Ruiz Suárez es diputado de la Ciudad de México por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Maestro en Derecho Constitucional y Administrativo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha sido catedrático e investigador del Departamento de Derecho de la UAM-Azcapotzalco.
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