Del CJNG al Cártel de Sinaloa: los cárteles mexicanos vinculados a la Mara Salvatrucha

Al menos 14 líderes de la Ranfla Nacional fueron acusados por narcoterrorismo en EEUU, algunos de ellos habrían sido enviados a negociar con cuatro cárteles de México

Los integrantes de las maras salvadoreñas tatuan sus cuerpos como señal identificatoria; sus líderes negociaron con cuatro cárteles, incluido el CJNG (Foto: Archivo)
Los integrantes de las maras salvadoreñas tatuan sus cuerpos como señal identificatoria; sus líderes negociaron con cuatro cárteles, incluido el CJNG (Foto: Archivo)

La relación de los cárteles mexicanos con la Mara Salvatrucha (MS-13) se ha adaptado en los últimos años y recientemente, el Departamento de Justicia de EEUU reveló que los vínculos abarcan a grupos enemigos entre sí como el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo y Los Zetas.

Según una acusación contra 14 líderes de la llamada Ranfla Nacional, Junta Directiva y de violencia de la MS-13, este grupo expandió su área de influencia durante dos décadas desde El Salvador. Las autoridades estadounidenses revelaron este 14 de enero que se trata de un proceso contra personajes de alto rango en el grupo señalado por financiar, conspirar y cometer actos de terrorismo. así como narcoterrorismo.

Aunque Borromeo Enrique Henríquez, alias Diablito de Hollywood, el miembro más poderoso, y 11 cabecillas más están detenidos en El Salvador con miras a la extradición; las autoridades estadounidenses emitieron fichas de búsqueda a través del Buró Federal de Investigaciones (FBI) contra tres que siguen prófugos y cuya recompensa por cada uno es de 20 mil dólares.

Los líderes son: Fredy Iván Jandres-Parada, Lucky/Lacky de Park View; César Humberto López-Larios, El Greñas de Stoners y/u Oso de Stoners; así como Hugo Armando Quinteros-Mineros, Flaco de Francis. El FBI los considera como armados y peligrosos.

Juicio EUA (Foto: Especial)
Juicio EUA (Foto: Especial)

Ranfla Nacional habría surgido desde 2002 como estructura al más alto mando de la MS-13 para permitir el control jerárquico y organizado en la toma de decisiones, aún con sus miembros en prisión. Los dirigentes de este nivel fueron enviados a México para realizar “negocios” con al menos cuatro cárteles diferentes que en el país son considerados rivales entre sí.

“En México, los líderes de la MS-13 establecieron conexiones para obtener narcóticos y armas de fuego, hicieron negocios con los cárteles de la droga mexicanos como Los Zetas, el Cártel del Golfo, Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, y participaron en la trata y el contrabando de personas”, señala la página 10 de la acusación criminal 20-577 y procesada en la Corte del Distrito Este de Nueva York que fue consultada por Infobae México.

Si bien, los vínculos de grupos mexicanos con la MS-13 datan al menos desde 2012, no fue sino hasta 2018 y octubre del 2019 que se detallaron operaciones. Aunque hace tres años, la Administración del Control de Drogas (DEA) explicó el enlace con el Cártel de Sinaloa, Golfo, Los Zetas y la Familia Michoacana, cabe destacar que en 2020, el Departamento de Justicia incluyó también al CJNG que dirige Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

En 2012, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) señaló que la extrema violencia usada por los cárteles mexicanos, en la que incluía decapitaciones y desmembramientos, había sido una técnica de intimidación aprendida de las pandillas salvadoreñas.

Borromeo Enrique Henríquez, alias Diablito de Hollywood, es considerado el líder más poderoso y está preso (Foto: Especial)
Borromeo Enrique Henríquez, alias Diablito de Hollywood, es considerado el líder más poderoso y está preso (Foto: Especial)

Investigaciones de la agencia expusieron en ese año que, Los Zetas y los hermanos Beltrán Leyva, habían recibido adiestramiento de la Mara Salvatrucha y generaron alianzas para realizar el trasiego de droga desde Centroamérica hacia Estados Unidos. De tal manera, la extrema violencia ejercida por los cárteles habría formado parte del adiestramiento del MS-13.

La decapitación, según indico la PGR en ese año, era un método de intimidación con un triple objetivo: amedrentar a sus oponentes, confirmar su presencia en el lugar y ganar posiciones dentro de la organización criminal.

De manera paralela, la agencia Associated Press publicó una investigación que señalaba como era que Los Zetas reclutaban a miembros de esta pandillas para entrenarlos en campos paramilitares. Su objetivo: que Los Maras generaran caos en la ciudad de Guatemala para distraer a las autoridades y asegurar el control de de las rutas para el trasiego de estupefacientes.

Cabe mencionar que los cuatro grupos criminales señalados este jueves 14 de enero, por años se han disputado el control territorial y de las rutas para el envío de narcóticos hacia EEUU. Por ejemplo, el CJNG se afianzó durante la última década y tiene influencia en 27 estados de México, mientras que el Cártel de Sinaloa en 21, según un reporte de la Unidad de Inteligencia Financiera del año pasado.

Los miembros de Ranfla Nacional habrían negociado con el gobierno salvadoreño pero el pacto terminó en 2015 y siguió una ola de violencia (@elnuevodiario)
Los miembros de Ranfla Nacional habrían negociado con el gobierno salvadoreño pero el pacto terminó en 2015 y siguió una ola de violencia (@elnuevodiario)

Pero los dirigidos por El Mencho se han enfrentado contra aquellos comandados por Ismael Zambada García, El Mayo, por el dominio de áreas estratégicas como Puerto Vallarta, Jalisco, y Colima; pues en estas regiones se localizan los puertos marítimos con nexos hacia China y el resto de Asia, desde son importados precursores químicos para elaborar drogas sintéticas como el fentanilo.

Además, mantienen una cruenta batalla en Nayarit, Zacatecas, el desierto de Sonora y la frontera de Chihuahua, así como la ruta de Baja California en Tijuana. Además de sus peleas en Guerrero y Aguascalientes.

A su vez, estos grupos mantienen disputas contra dos grupos que antes formaban uno mismo y ahora operan en remanentes: el Cártel del Golfo y Los Zetas. Escisiones de estas facciones pelean por las plazas de San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz y zonas de la península como Quintana Roo, donde también opera el CJNG.

Es decir que los líderes de la MS-13 no distinguieron de las pugnas internas en México y negociaron con aquellas bandas que convinieran a sus intereses, tanto para el tráfico de migrantes y el paso de drogas provenientes de Colombia (la cual hace escala en regiones de Centroamérica), como el suministro de armas.

Cabe destacar que al menos hasta 2012, el CJNG era parte del Cártel de Sinaloa, pero las acusaciones recientes revelan que la pandilla centroamericana ya negoció con el grupo del Mencho como grupo consolidado.

El  Mencho, el Mayo y Los chapitos se disputan zonas del norte y Pacífico de México (Fotoarte: Steve Allen)
El Mencho, el Mayo y Los chapitos se disputan zonas del norte y Pacífico de México (Fotoarte: Steve Allen)

Ranfla Nacional ejerció tal poder e influencia en El Salvador que establecieron campos de entrenamientos estilo militar para capacitar a sus miembros. Los integrantes se rigen por una regla de lealtad estricta que, si era traicionada por cooperar con la policía, las consecuencias eran la muerte. Operaban sin mayor problema aún encarcelados, desde donde hacían cumplir sus órdenes con alcance hasta EEUU.

Serían responsables de asesinatos, intentos de asesinato, asaltos, secuestros, narcotráfico, extorsión de particulares y empresas. Se armaron con un arsenal de alto poder militar, incluidos rifles, pistolas, granadas, artefactos explosivos improvisados (IED) y lanzacohetes.

De acuerdo con el Departamento de Justicia, los líderes de la MS-13 atentaron o “autorizaron” el asesinato contra un agente del FBI designado en El Salvador para investigar a Los Maras. Igual han asesinado e intimidado a numerosos funcionarios del gobierno y la policía salvadoreña, como ejercido violencia contra la población en general.

Su alcance en aquel país es de tal magnitud que entre 2012 y 2015 negociaron una tregua con el gobierno para disminuir el índice de homicidios. Es decir, pactaron con los presidentes Otto Pérez Molina y Alejandro Maldonado Aguirre, a cambio de mejores condiciones carcelarias, beneficios e, incluso, pagos en efectivo.

Los Zetas y el Cártel del Golfo fueron señalados en su momento por reclutar a miembros de la MS-13 (Foto: Archivo)
Los Zetas y el Cártel del Golfo fueron señalados en su momento por reclutar a miembros de la MS-13 (Foto: Archivo)

Cuando el acuerdo colapsó en 2015, la Ranfla Nacional culpó al gobierno norteamericano porque asumieron que este país había presionado para que finalizara tal tregua. A partir de entonces, a principios de 2016, planificaron una campaña de violencia en la nación centroamericana, como represalia a las duras medidas impuestas tras el término del convenio.

Entonces crearon una camarilla especializada para atacar a policías, militares y funcionarios en El Salvador. Estos miembros recibieron entrenamiento militar. El plan implicó que aquellos integrantes establecidos en EEUU enviaran hasta 600 mil dólares para comprar armas, incluidas ametralladoras M-16 y M-60, granadas, artefactos explosivos improvisados y lanzacohetes. En Nueva York y otras zonas de EEUU también hubo un aumento de violencia entre 2016 y 2017.

Las acusaciones anunciadas este jueves, serían las más amplias y de mayor alcance dirigidas contra la MS-13 y su estructura de mando y control, en la historia de Estados Unidos.

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