Niños descuartizados, García Harfuch y Baptiste Lormand: los crímenes que sacudieron a la Ciudad de México en 2020

Los cuerpos descuartizados de tres menores de edad fueron localizados en un lapso de 10 días: en el mismo cuadro de la capital donde el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene su residencia oficial

A pesar de la pandemia por COVID-19, a lo largo del año la Ciudad de México se vio envuelta en distintos crímenes que acapararon los titulares de la nota roja (Foto: Cristian Hernández/Cuartoscuro)
A pesar de la pandemia por COVID-19, a lo largo del año la Ciudad de México se vio envuelta en distintos crímenes que acapararon los titulares de la nota roja (Foto: Cristian Hernández/Cuartoscuro)

A pesar de la pandemia por COVID-19, a lo largo del año la Ciudad de México se vio envuelta en distintos crímenes que acapararon los titulares de la nota roja.

Omar García Harfuch: así resistió el ataque del CJNG desde el interior de la camioneta en que viajaba

La mañana del 26 de junio, un viernes que parecía parte de la rutina diaria, el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch salió un poco más tarde de lo normal en compañía de dos policías que más tarde perderían la vida.

Contó que viajaba en una camioneta blindada, con una escolta muy austera y a la 6:30 horas de la mañana. Poco antes de cruzar la calle Monteblanco, una camioneta de dos toneladas se atravesó al frente del vehículo en el que viajaban los funcionarios y asegura que “sabía en ese momento que algo iba a suceder.

“Cuando se cierra (el vehículo de sus atacantes) truena el primer impacto en la camioneta, en el parabrisas del lado derecho. El primero seguido de no sé cuantos más”, comenzó a relatar en entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola.

Desde antes del primer disparo, cuando el enorme vehículo se cerró frente a su transporte sabía que el objetivo era asesinarlo. “Yo sabía en ese momento que iban a atentar”, aseguró (Foto: Magdalena Montiel/Cuartoscuro.com)
Desde antes del primer disparo, cuando el enorme vehículo se cerró frente a su transporte sabía que el objetivo era asesinarlo. “Yo sabía en ese momento que iban a atentar”, aseguró (Foto: Magdalena Montiel/Cuartoscuro.com)

Entre la ráfaga, que resultó ser de 400 balas, el secretario no podía ver nada. Al interior de la camioneta había demasiado humo y, por un lapso de más de dos minutos, los impactos de los proyectiles de presuntos miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) “fue muchísimo tiempo de disparos. Se sintieron horas”.

Desde antes del primer disparo, cuando el enorme vehículo se cerró frente a su transporte sabía que el objetivo era asesinarlo. “Yo sabía en ese momento que iban a atentar”, aseguró.

Cuando comenzó la lluvia de proyectiles, Edgar G., el policía que manejaba la camioneta, trató de meter reversa, pero, para ese entonces, todos los mecanismos del vehículo se encontraban destruidos por fuego enemigo.

A Édgar le dije ‘mete reversa’ y me acuerdo perfecto que dijo ‘ya no prende la camioneta’. O sea, él no se congela en ningún momento, él intenta meter reversa. Veo cómo acelera, pero la camioneta ya no tenía tracción, estaba completamente apagada.

García Harfuch aseguró a Latinus que trató de disparar a sus atacantes; sin embargo, al tratarse de un vehículo blindado, sus balas quedaron atrapadas en el parabrisas.

El otro agente que lo acompañaba se llamaba Rafael “O”: fue quien pidió apoyo por radio antes de perder la vida por 15 impactos. Por su parte, Édgar “G” falleció luego de que nueve balas lo alcanzaron (Foto: Twitter/@c4jimenez)
El otro agente que lo acompañaba se llamaba Rafael “O”: fue quien pidió apoyo por radio antes de perder la vida por 15 impactos. Por su parte, Édgar “G” falleció luego de que nueve balas lo alcanzaron (Foto: Twitter/@c4jimenez)

Decidió entonces pasarse a la parte de atrás de la camioneta para buscar otra arma y sintió por primera vez el impacto de arma de fuego en el codo. En total, el secretario tuvo siete heridas: las de tres balas directas y otras cuatro lesiones grandes producidas por las esquirlas de los proyectiles.

El otro agente que lo acompañaba se llamaba Rafael “O”: fue quien pidió apoyo por radio antes de perder la vida por 15 impactos. Por su parte, Édgar “G” falleció luego de que nueve balas lo alcanzaron.

Es muy difícil decir esto porque él murió haciendo su trabajo como muchos compañeros en esta ciudad

Gracias a la llegada de las patrullas fue que los supuestos miembros del CJNG detuvieron el ataque y emprendieron la huida. Si bien se sabe que hubo 19 detenidos, García Harfuch cuenta que al detenerse el ataque, uno de sus compañeros le gritó, por lo que él abrió y pateó la puerta solo para notar la herida en su rodilla.

Una vez debajo del vehículo comenzó a darse cuenta de las heridas en su cuerpo. “Me bajo y luego luego digo: tengo la pierna quebrada y el brazo”. Le pidió a uno de sus compañeros que le prestara un radio con el que informó de lo sucedido y comenzó a coordinar el reforzamiento de la seguridad para su traslado y la posterior hospitalización de la que fue objeto.

García Harfuch aceptó tener miedo por algunos aspectos del ataque; sin embargo, dijo sentirse tranquilo porque su trabajo impacta miles de vidas (Foto: REUTERS/Luis Cortes)
García Harfuch aceptó tener miedo por algunos aspectos del ataque; sin embargo, dijo sentirse tranquilo porque su trabajo impacta miles de vidas (Foto: REUTERS/Luis Cortes)

Aunque en el momento del atentado del cártel sí sabía que podría morir, declaró que una vez que se detuvo el fuego enemigo sabía “que estaba fuera de peligro”.

Señaló a Loret de Mola que lo que le salvó la vida fue la respuesta de los agentes de seguridad capitalinos porque “si no llega la policía, estos tipos siguen disparando”. La misma policía dio a conocer que a los atacantes aún les quedaban 2,000 balas para continuar el ataque.

García Harfuch aceptó tener miedo por algunos aspectos del ataque; sin embargo, dijo sentirse tranquilo porque su trabajo impacta miles de vidas. También reiteró que por las investigaciones previas que se habían hecho es que desde ese día acusó al CJNG de ser el autor del atentado.

El crimen toca a las puertas de Palacio Nacional: niños fueron descuartizados en domicilios cercanos a la residencia de AMLO

Los cuerpos descuartizados de tres menores de edad fueron localizados en la capital del país en un lapso de 10 días: en el mismo cuadro de la ciudad donde el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene su residencia oficial, en Palacio Nacional.

Un día antes de que fueran localizados los restos de Alan y Héctor, AMLO había montado una ofrenda en Palacio Nacional para rememorar en el día de muertos a las más de 90 mil víctimas de COVID-19. “Una flor para cada alma” se llamó el evento. (Foto: Alerta Amber)
Un día antes de que fueran localizados los restos de Alan y Héctor, AMLO había montado una ofrenda en Palacio Nacional para rememorar en el día de muertos a las más de 90 mil víctimas de COVID-19. “Una flor para cada alma” se llamó el evento. (Foto: Alerta Amber)

Estos actos conmocionaron a México, no solo por la cercanía entre un evento y otro al suceder en menos de dos semanas. Sino por la brutalidad del asesinato a manos de grupos del narcotráfico que operan en el Centro Histórico y sus inmediaciones.

Un día antes de que fueran localizados los restos de Alan y Héctor, AMLO había montado una ofrenda en Palacio Nacional para rememorar en el día de muertos a las más de 90 mil víctimas de COVID-19. “Una flor para cada alma” se llamó el evento.

Para ese mismo sábado, la familia de indígenas mazahuas que se dedican al comercio ambulante en el primer cuadro de la Ciudad de México, aún tenían esperanzas de hallar con vida a los adolescentes de 12 y 14 años, desaparecidos desde la noche del pasado 27 de octubre.

A tan solo tres cuadras de Palacio Nacional, en una vecindad de República de Cuba 86, los dos amigos fueron torturados, asesinados y su cuerpos hechos pedazos. Esto ocurrió entre el 28 de octubre y la noche del 1 de noviembre.

Entre las 23:30 horas del domingo 1 de noviembre y los primeros minutos del día lunes 2, Baltazar “N” fue el encargado de llevarse los restos de Alan y Héctor (Foto: Luis Carbayo/Cuartoscuro.com)
Entre las 23:30 horas del domingo 1 de noviembre y los primeros minutos del día lunes 2, Baltazar “N” fue el encargado de llevarse los restos de Alan y Héctor (Foto: Luis Carbayo/Cuartoscuro.com)

El crimen, tan cerca de la residencia oficial del presidente: Cuba 86 es un domicilio como otros de la zona, pero al mismo tiempo tan particular. Es usado por miembros de la Unión Tepito para llevar y golpear a quienes se negaban a pagar la extorsión y otros ilícitos.

De acuerdo con cálculos del portal Calc Maps, este centro de operaciones de la célula delictiva se encuentra en un radio de 630 metros de donde AMLO decidió habitar durante su sexenio. Según Google Maps, son 10 minutos a pie entre un punto y otro.

Entre las 23:30 horas del domingo 1 de noviembre y los primeros minutos del día lunes 2, Baltazar “N” fue el encargado de llevarse los restos de Alan y Héctor. Apenas había doblado la esquina sobre República de Chile, tras salir de Cuba 86, y estaba por llegar a Belisario Domínguez. Llevaba los cuerpos desmembrados en bolsas negras que a su vez estaban en cajas de plástico, acomodados en un diablito.

Pero al querer sortear el borde una banqueta descompuesta, empujó la carretilla con fuerza y tiró la carga, regando el contenido en la vía peatonal a escasos metros de un policía, según se aprecia en videos difundidos del momento. Este operador de La Unión volvió a Cuba 86 y comunicó a Édgar Zúñiga que fuera a recoger “la basura”.

Presuntamente, pedían 800,000 pesos por su rescate. Pero finalmente lo asesinaron y metieron sus restos en una valija (Foto: Twitter/@c4jimenez)
Presuntamente, pedían 800,000 pesos por su rescate. Pero finalmente lo asesinaron y metieron sus restos en una valija (Foto: Twitter/@c4jimenez)

El Zúñiga llegó y comenzó a levantar las bolsas, entonces se acercaron los oficiales para tratar de ayudarlo, pero se percataron que se desprendía un olor muy fuerte y difícil de respirar. Luego notaron que entre la carga sobresalían extremidades. Arrestaron al individuo, quien dijo ser un indigente y adicto y que solo fue a recoger las bolsas a cambio de dos grapas de cocaína, sin saber de qué se trataba. Tras investigar sus datos en la Fiscalía, se supo que era de la Unión Tepito.

Para el 4 de noviembre, los familiares identificaron los restos que pertenecían a los adolescentes desaparecidos. Fue hasta el 5 de noviembre que las autoridades capitalinas arrestaron a Baltazar “N”, luego de haberle seguido la pista mediante cámaras de videovigilancia en la zona. Estaba en Cuba 86, donde fueron hallados restos de sangre y prendas pertenecientes a Alan y Héctor. Por la tarde de ese jueves también fue arrestado José David, El Chayan, superior del Zúñiga y Baltazar.

El caso no terminaba de ser asimilado. Toda la semana corrieron varias hipótesis sobre el móvil del asesinato. Versiones de prensa reportaron que los padres de los menores se habrían negado a pagar el “derecho de piso”.

Entonces sucedió el segundo caso, igual de brutal y contra otro menor de 14 años. Las primeras horas del 11 de noviembre fueron hallados, en la colonia Guerrero, los restos de un joven secuestrado horas antes en la alcaldía Venustiano Carranza. Presuntamente, pedían 800,000 pesos por su rescate. Pero finalmente lo asesinaron y metieron sus restos en una valija.

"El Zúñiga" llegó y comenzó a levantar las bolsas, entonces se acercaron los oficiales para tratar de ayudarlo, pero se percataron que se desprendía un olor muy fuerte y difícil de respirar (Foto: Archivo)
"El Zúñiga" llegó y comenzó a levantar las bolsas, entonces se acercaron los oficiales para tratar de ayudarlo, pero se percataron que se desprendía un olor muy fuerte y difícil de respirar (Foto: Archivo)

Darwin “N” de 15 años llevaba en la maleta negra el cuerpo hecho pedazos de Alessandro. Fue arrestado sobre Magnolia y su cómplice de la misma edad, asegurado minutos minutos más tarde, antes de que ingresara a su domicilio.

Los restos del joven Alessandro serían arrojados en el Mercado Martínez de la Torre por 2,000 pesos. Darwin ya tenía antecedentes por robo a transeúnte en 2019 y el mes pasado.

Según Calc Maps, entre Palacio Nacional y Magnolia 108, lugar donde descuartizaron al adolescente secuestrado, hay un radio de 1.68 kilómetros. A unas 15 calles a pie, en los límites del Centro Histórico. La residencia de AMLO está a menos de 20 caminando de la dirección del crimen.

A dos cuadras del domicilio donde se hallaron restos de sangre en Magnolia 108, también está la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la Fiscalía General de la República.

Los dos brutales asesinatos tocaron las puertas de las autoridades y mantuvieron un par de semanas el ambiente de terror en pleno corazón de México (Foto: Archivo/Ivan Stephens)
Los dos brutales asesinatos tocaron las puertas de las autoridades y mantuvieron un par de semanas el ambiente de terror en pleno corazón de México (Foto: Archivo/Ivan Stephens)

Los dos brutales asesinatos tocaron las puertas de las autoridades y mantuvieron un par de semanas el ambiente de terror en pleno corazón de México. Aunque para la Fiscalía capitalina, ambos hechos no guardan relación, se presume que fueron actos de la Unión Tepito. Tan solo unas calles separan las acciones del crimen con la sede del poder.

El asesinato de Baptiste Lormand: un crimen consterna a la comunidad francesa en México y a los restauranteros de Polanco

Cuando encontraron los cuerpos del empresario Baptiste Jacques Daniel Lormand, y de su socio Luis Orozco, ambos tenían “manchas hemáticas secas en el rostro” según la descripción de los oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que atendieron el reporte en Santa María Magdalena Petlacalco, al sur de la capital, en Tlalpan.

Homicidio por golpes”, anotaron en la declaración.

Ni la policía o los servicios periciales reportaron la presencia de casquillos o elementos balísticos en el terreno baldío donde fueron encontraron los cadáveres del restaurantero francés y su socio mexicano a las 2:00 de la madrugada del sábado.

La mañana del domingo el jefe de la policía de Ciudad de México, Omar García Harfuch, aseguró que no tenían indicios que sugirieran que los asesinatos estuvieran relacionados con algún tema de extorsión, cobro de piso o incluso secuestro.

“Al parecer fueron despojados de unas botellas con alto valor comercial. Cabe destacar que hemos identificado un modus operandi consistente en la simulación de la compra venta de bienes ofrecidos al público”, señaló el secretario (Foto: REUTERS/Edgard Garrido)
“Al parecer fueron despojados de unas botellas con alto valor comercial. Cabe destacar que hemos identificado un modus operandi consistente en la simulación de la compra venta de bienes ofrecidos al público”, señaló el secretario (Foto: REUTERS/Edgard Garrido)

Explicó que la primera línea de investigación estaba relacionada con la actividad comercial de las víctimas: la venta de licores de gama alta.

“Al parecer fueron despojados de unas botellas con alto valor comercial. Cabe destacar que hemos identificado un modus operandi consistente en la simulación de la compra venta de bienes ofrecidos al público”, señaló el secretario.

Algunos amigos del empresario dijeron a El País que el jueves, cuando desaparecieron, habían ido a vender un lote de vinos de “alta gama” –con un valor aproximado de medio millón de pesos (USD 25,000)– al sur de la capital.

La comunidad francesa en México y los restauranteros que hoy convocaron a una marcha por la tarde no descartan que se haya tratado de un crimen de alguna de las mafias locales de la capital. Cárteles como la Unión Tepito cuentan con un largo historial de extorsión en la zona que comprende Polanco.

Él y su socio salieron a las 18:20 horas en una camioneta negra que fue captada por las cámaras del C5 (Foto: Twitter/@c4jimenez)
Él y su socio salieron a las 18:20 horas en una camioneta negra que fue captada por las cámaras del C5 (Foto: Twitter/@c4jimenez)

Antes de salir el jueves de su casa, Baptiste Lormand había tenido una comida con amigos. Él y su socio salieron a las 18:20 horas en una camioneta negra que fue captada por las cámaras del C5. Se dirigían a la avenida Tlalpan para de ahí tomar rumbo hacia el sur.

Todavía no habían pasado 24 horas desde ese momento y su mujer ya había hecho la denuncia correspondiente a las autoridades.

Las cámaras de la ciudad solo captaron dos locaciones más antes de perder su rastro por completo: una a las 18:46 horas del jueves, en avenida Periférico, todavía en los límites de la alcaldía Miguel Hidalgo, y otra a las 19:38 en la colonia San Pedro Mártir, ya en Tlalpan. Ahí detectaron que lo acompañaba su gerente en un coche rentado blanco.

Esa fue la última vez que los vieron. Los cuerpos aparecieron casi dos días después en un terreno baldío no muy lejos de ahí. Además de las contusiones por golpes y las “manchas hemáticas”, los cuerpos tenían las manos maniatadas.

Baptiste Lormand era propietario de la cantina “Surtidora Don Batiz”, en el número 93 de Julio Verne, en Polanco IV (Foto: Archivo)
Baptiste Lormand era propietario de la cantina “Surtidora Don Batiz”, en el número 93 de Julio Verne, en Polanco IV (Foto: Archivo)

El presidente López Obrador aseguró en su conferencia mañanera que se hará una investigación a fondo para esclarecer el asesinato del empresario y su socio: “Se está trabajando para hacer una investigación a fondo y se pueda aclarar todo: encontrar a los responsables y el móvil de estos asesinatos”, aseguró el mandatario.

Baptiste Lormand era propietario de la cantina “Surtidora Don Batiz”, en el número 93 de Julio Verne, en Polanco IV.

Una firma de liquidación, publicada en la Gaceta Oficial, lo asocia a Lobster’s Warehouse, S.A. de C.V., Además de una controversia de arrendamiento inmobiliario entre 2013 y 2016, donde fue demandado con Barchic, S.A. de C.V., por Alfata Virgilio S.A.

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