Estos son los tesoros arqueológicos mexicanos que se encuentran en el extranjero

El gobierno mexicano busca traer a México diversas piezas arqueológicas para celebrar el bicentenario de la consumación de la Independencia y los 500 años de la conquista de México-Tenochtitlán

Los códices son parte del legado cultural de México que se encuentra en otros países Códice Tonalámatl de Aubin (Foto: INAH)
Los códices son parte del legado cultural de México que se encuentra en otros países Códice Tonalámatl de Aubin (Foto: INAH)

Tras la visita de Beatriz Gutiérrez Müller a diversos países europeos con el fin de hacer peticiones para que distintos museos y países entregaran bajo pedido de préstamo algunos de los artefactos culturales más importantes que, por diversos motivos, llegaron a manos de coleccionistas privados.

Cabe resaltar que Gutiérrez Müller asistió en su papel de Presidenta del Consejo Asesor de la Coordinador Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México y fue con la misión de pactar el retorno temporal de estos tesoros arqueológicos con el fin de exponerlos el próximo 2021, cuando se den los 200 años de la consumación de la Independencia y coincide con los 500 años de la Conquista de México-Tenochtitlán.

Uno de los ejemplos más sobresalientes de artefactos que se encuentran en el extranjero es el de la “Máscara de Tezcatlipoca”, que cuenta con incrustaciones de turquesas y obsidiana, incluye un cráneo en el cual está montado el adorno. Según los registros del Museo Británico, en donde se encuentra la pieza, esta data del siglo XV. Llegó a Londres gracias a Henry Cristy, un arqueólogo que adquirió la máscara comprándola a un comerciante.

Penacho de Moctezuma es uno de los objetos más representativos de la cultura mexicana en el extranjero (Foto: EFE)
Penacho de Moctezuma es uno de los objetos más representativos de la cultura mexicana en el extranjero (Foto: EFE)

La máscara está basada en el rostro de uno de los grandes dioses de las civilizaciones mesoamericanas, Tezcatlipoca, hermano gemelo de Quetzalcóatl, ambos representando la dualidad y la lucha entre la luz y la oscuridad. Tezcatlipoca era conocido por ser el señor de la noche, protector de los brujos y hechiceros, siendo una traducción a su nombre el llamado “Espejo Humeante o Espejo que humea”.

Lo mismo sucedió con la célebre “Serpiente de Dos Cabezas” o Serpiente de Macuizcóatl. una estatuilla con forma ondulada para similar la forma de estos animales y que posee dos cabezas. Fue adquirida por la Duquessa Massimo y fue vendido al Museo Británico, quien ahora muestra la pieza. La serpiente pudo formar parte de un pectoral que data de las fechas cercanas a la caída de Tenochtitlán y que pudo formar parte de la vestimenta de Moctezuma II.

También relacionado con el emperador mexica está el famoso “Penacho de Moctezuma o Moctecuzoma”, el cual está rodeado de mitos tanto de su veracidad como artefacto como de su naturaleza como penacho. Hecho con plumas de quetzal e incrustaciones de oro, el supuesto penacho se encuentra en el Museo Etnológico en Austria. Ha sido uno de los objetos más codiciados tanto por México como por Austria, pero las negociaciones para hacerse con él han resultado en manos vacías.

Máscara de Tezcatlipoca es otro de los objetos que se encuentran en el extranjero y que pertenecen  a la cultura prehispánica (Foto: Twitter@Cuauhtemoc_1521)
Máscara de Tezcatlipoca es otro de los objetos que se encuentran en el extranjero y que pertenecen a la cultura prehispánica (Foto: Twitter@Cuauhtemoc_1521)

Es una de las piezas más polémicas ya que los expertos de Austria afirman que el penacho se encuentra en tan mal estado que sacarlo y transportarlo podría causarle un daño irreparable, pues se estima que las vibraciones podrían desarmar el objeto. A pesar de que no se han filtrado datos que permitan garantizar su veracidad como un objeto relacionado con el emperador Moctezuma, el penacho es uno de los objetos originarios más emblemáticos que se encuentran en el exterior.

El interés de México también está en recuperar los llamados códices, fragmentos de murales que pertenecían a estructuras y ruinas de los templos en los que se describen estilos de vida y actividades relevantes de las tradiciones de los pueblos originarios.

Entre los más importantes se encuentran los Códices Florentino (hecho por Bernardino de Sahagún en el Siglo XVI); el Códice Borbónico, en donde se muestra una calendarización de una trecena y que se encuentra en París, Francia; el Códice Vindobonensis y el Codice Fejérváry-Mayer que se encuentran en Liverpool y en Viena respectivamente.

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