En las entrañas de Colula: terror y silencio en la tierra de la “verdad histórica”

En el pueblo, con 18,000 habitantes, se escribió uno de los episodios más aberrantes de la historia de México

Hace ocho años comenzó la pesadilla del crimen organizado en Cocula, Guerrero
Hace ocho años comenzó la pesadilla del crimen organizado en Cocula, Guerrero

Cocula, ubicado al norte del estado de Guerrero, a sólo 22 kilómetros de la ciudad de Iguala, es un pueblo tranquilo, trabajador, dedicado al campo, donde hace ocho años comenzó la pesadilla del crimen organizado.

El silencio es una evidencia de ese momento de terror. Se escucha de manera profunda y sólo rompen los gritos de los niños o el paso del transporte público. Las calles están casi vacías, muy pocos caminan por ellas y los que lo hacen pasan a prisa, no se detienen.

El municipio, con 18,000 habitantes, tiene un trágico vínculo con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. De acuerdo con la versión difundida por la extinta Procuraduría General de la República, en la comunidad Loma de Coyotes, la policía municipal de Iguala entregó a los estudiantes a miembros de la organización criminal Guerreros Unidos.

Elementos de la Interpol México custodian la entrada del camino de terracería que conduce al basurero municipal de Cocula (Foto: JOSÉ I. HERNÁNDEZ /CUARTOSCURO)
Elementos de la Interpol México custodian la entrada del camino de terracería que conduce al basurero municipal de Cocula (Foto: JOSÉ I. HERNÁNDEZ /CUARTOSCURO)

Las personas, más de 40 según los testimonios, fueron trasladadas en dos camionetas, atravesaron el pueblo y fueron conducidas por un camino de terracería hasta el basurero municipal, aproximadamente 30 minutos de recorrido por lo difícil del terreno. En el sitio, los normalistas fueron ejecutados y quemados hasta ser convertidos en ceniza. Los cuerpos ardieron entre 13 y 15 horas seguidas.

Pero el caso dio un vuelco. El hallazgo de los restos de Christian Alfonso Rodriguez Telumbre, uno de los 13 estudiantes de la Escuela Normal Isidro Burgos, en un lugar diferente al basurero sepultó la versión de lo ocurrido que dio el entonces presidente Enrique Peña Nieto.

El resto óseo de Christian fue encontrado en un paraje conocido como barranca de la carnicería, que se encuentra a 800 metros del tiradero de Cocula.

La Escuela Normal de Ayotzinapa, donde estudiaban los  43 normalistas desaparecieron (Foto: Archivo)
La Escuela Normal de Ayotzinapa, donde estudiaban los 43 normalistas desaparecieron (Foto: Archivo)

El ataque contra los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa ocurrió entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, en el municipio de Iguala, en el estado de Guerrero. Un grupo de alumnos llegaron en la tarde del 26 a Iguala. Su versión siempre ha sido que viajaron al municipio a llevarse varios autobuses de línea, para un posterior viaje que querían hacerse de la escuela a la Ciudad de México.

Los normalistas tomaron por la fuerza varios vehículos y buscaron la salida de Iguala, de vuelta a la escuela, como a tres horas de distancia. Pero en la salida, un grupo de criminales coludidos con policías de Iguala y otros municipios cercanos les atacaron. Fue en varios puntos, porque los autobuses que habían tomado los estudiantes siguieron rutas de salida distintas. Los atacantes les cerraron el paso en una calle cercana del anillo periférico, la avenida que rodea Iguala. También les interceptaron junto al Palacio de Justicia.

El contubernio autoridades-criminales atacó a balazos a los estudiantes, quienes solo pudieron correr. Algunos quedaron muerto en Iguala. En total seis personas murieron, y 43 desaparecieron.

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