Es creciente la popularidad y consumo de bebidas energéticas entre la juventud (Foto: Pixabay)
Es creciente la popularidad y consumo de bebidas energéticas entre la juventud (Foto: Pixabay)

El consumo de bebidas energéticas ha aumentado considerablemente en la última década, casi tanto como los mitos y realidades sobre los efectos secundarios asociados a su consumo.

El consumo de este tipo de productos se ha hecho muy popular, especialmente entre los jóvenes y adolescentes de México, quienes consumen las bebidas solas o mezcladas con alcohol. Existen más de 50 marcas en el mercado, una serie de sabores disponibles y diferentes presentaciones con envases de 250 a 500ml.

Las bebidas energéticas se caracterizan por ofrecer al consumidor una revitalización o recarga de energía. Como están formulados a base de taurina y cafeína, es decir, sustancias estimulantes, la publicidad les ha adjudicado virtudes exageradas, por no llamarlas inexistentes:

  • Incrementar la resistencia física
  • Proveer reacciones más veloces
  • Facilitar una mayor concentración
  • Aumentar el estado de alerta mental
  • Producir una sensación de bienestar
  • Estimular el metabolismo 
  • Eliminar sustancias nocivas para el cuerpo

El doctor Benjamín Ruiz, profesor de la Facultad de Química de la UNAM, sostuvo que prácticamente todas las propiedades estimulantes de estas bebidas vienen de la cafeína y de la taurina.

Se trata de bebidas estimulantes, más que energizantes. A veces la mente hace mejor las cosas. No les inventemos propiedades que no tienen”.

El verdadero riesgo

La combinación de las bebidas energéticas con tequila, ron, vodka o cualquier otra sustancia embriagante es peligrosa si se convierte en una práctica constante; incluso, si son múltiples los tragos en tan sólo una noche.

Los riesgos radican en la sensación de bienestar que provoca entre sus consumidores. Los jóvenes se sienten confiados, alertas y deciden ignorar la cantidad de alcohol que hay en su sangre y sus efectos.

Desconocen que aunque no perciban resequedad en la boca, dolor de cabeza, debilidad ni falta de coordinación -síntomas comunes de la ingesta de alcohol-, la taurina y la cafeína no eliminarán la torpeza, lentitud e impericia de sus movimientos. Falsamente, creen que las bebidas energéticas les proporcionan sobriedad y buen juicio, cuando en realidad, su capacidad de reacción se haya muy disminuida.

No es recomendable hacer mezclas con alcohol, reducen la sensación de cansancio, pero no eliminan la necesidad de dormir; así que no van a ayudar a los jóvenes a seguir la fiesta, ni a mejorar su desempeño físico, escolar o laboral. El consumo debe ser moderado y eventual, nunca una costumbre”, recomendó Bejamín Ruíz, también profesor en el departamento de Química Orgánica de la UNAM.

Los problemas en la salud de los consumidores puede ocurrir por un consumo excesivo (Foto: Pixabay)
Los problemas en la salud de los consumidores puede ocurrir por un consumo excesivo (Foto: Pixabay)

Ingredientes

La TAURINA se encuentra de manera natural en diversos alimentos, como los mariscos, pescados y carnes. Su consumo depende de la actividad, edad y sexo del individuo y puede variar de 9 a 400 mg/día.

La comunidad científica no ha logrado identificar el papel que desempeña la taurina en procesos fisiológicos como la regulación de los fluidos en el cuerpo (osmoregulación del calcio) y el control del impulso nervioso (excitabilidad neuronal).

Algunos estudios clínicos en humanos han mostrado que la administración de taurina puede disminuir la presión sanguínea en pacientes hipertensos; parece tener un efecto sobre la hormona del crecimiento, al estimular el hipotálamo.

La CAFEÍNA es un compuesto alcaloide presente en el café, la hierba mate, té, guaraná e incluso, en la cocoa. Es utilizada, frecuentemente, como saborizantes en refrescos y dulces.

Si consideramos el Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios, las bebidas adicionadas con cafeína no deben contener más de 33 mg de cafeína por cada 100 ml de producto. Los problemas en la salud de los consumidores puede ocurrir por un consumo excesivo.

Una lata de 250 ml de bebida energética puede contener 80 mg de cafeína, 60% más calorías y 65% más azucar que cualquier otra bebida. Es como beber tres latas de coca-cola en un solo trago.

Sugerencias

  • Evitar el consumo en exceso
  • Nunca consumir más de 165 mg de cafeína al día
  • Prohibido el consumo para mujeres embarazadas o lactando y niños menores de 12 años
  • Nunca mezclarlo con bebidas alcohólicas

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