Tras cuarenta días de haberse instalado frente a Palacio Nacional, los desplazados por la violencia en Guerrero comenzaron con el levantamiento de su campamento (Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)
Tras cuarenta días de haberse instalado frente a Palacio Nacional, los desplazados por la violencia en Guerrero comenzaron con el levantamiento de su campamento (Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)

Luego de 40 días en los que ni las inclemencias del tiempo impidieran que alrededor de 300 personas desplazadas de sus hogares por la violencia en el estado de Guerrero, se plantaran  frente al Palacio Nacional para pedir audiencia con el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador; regresaron a su estado tras que el gobierno firmara un documento en el que se compromete a garantizarles su seguridad.

Las personas desplazadas regresarán a la comunidad de Chichihualco, donde originalmente se habían refugiado desde noviembre pasado, cuando tuvieron que salir  por los enfrentamientos que se dieron en su comunidad de origen en el municipio de Leonardo Bravo.

Estarán ahí el tiempo que el Gobierno Federal tarde en  implementar una estrategia para replegar a los grupos armados que tomaron sus comunidades; después ellos, regresarán a sus comunidades.

Conferencia de prensa emitida por representantes de los desplazados del estado de Guerrero frente a Palacio Nacional (Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)
Conferencia de prensa emitida por representantes de los desplazados del estado de Guerrero frente a Palacio Nacional (Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)

Los desplazados llegaron hasta el centro de Ciudad de México el pasado mes  de  febrero en autobuses y camionetas. El improvisado campamento en tenía decenas de tiendas de campaña cubiertas con lonas para mitigar el sol y varias pancartas que explican cómo grupos armados de Guerrero irrumpieron en algunos municipios y se apropiaron de sus hogares.

Un grupo de 3,000 hombres armados se hizo con el control de la población de Filo de Caballos con amenazas de muerte contra sus habitantes.

"Se dicen llamar policías comunitarios pero son puros sicarios", explicó un  vendedor de fruta a quien robaron su camioneta y sufrió de "golpes y tortura".

Cuenta que los individuos armados saquearon y quemaron casas, por ello, muchos habitantes tuvieron que huir a través de las montañas hasta un campamento de desplazados en el que han permanecido tres meses sin respuestas favorables de las autoridades del estado.

Desplazados afuera de Palacio Nacional. (Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)
Desplazados afuera de Palacio Nacional. (Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)

Lo que pedían los habitantes desplazados, es que el gobierno federal garantizará el regreso a sus hogares, desalojaran a los sicarios y garantizarán la libertad de tránsito entre las comunidades de la Sierra de Leonardo Bravo, en el centro de Guerrero.

Las comunidades afectadas por desplazamientos forzados en los últimos meses son Filo de Caballos, Los Morros, Carrizal, La Escalera, Ranchito, Puentecillas, Corralitos y Campo de Aviación.

"En Guerrero hay una lucha muy fuerte de los grupos de delincuencia por el control del territorio", explica  Manuel Olivares, director del Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, que acompaña a los desplazados.

Estos grupos criminales pelean por el control de las rutas de drogas y cada vez más por el control de las minas, donde extorsionan a las empresas y a sus trabajadores. "Las zonas donde hay más desplazamientos es donde hay concesiones mineras", dice Olivares.

FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO.COM
FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO.COM

Estos grupos amenazan de muerte a familias enteras para conseguir el control del territorio y ahora mismo "están viviendo en todas las casas que tuvieron que dejar" los desplazados que huyeron de la violencia.

Los hechos

El pasado 11 de noviembre integrantes de la autodefensa de General Heliodoro Castillo, en Guerrero, tomaron el control de la comunidad de Filo de Caballos, perteneciente al municipio de Leonardo Bravo.

Ese día se hubo una serie de enfrentamientos entre la autodefensa y un supuesto grupo criminal, dejando en medio a los habitantes. El saldo de los ataques dejó siete personas muertas y varios heridos.

Los líderes del supuesto grupo de autodefensa, informaron en aquella ocasión que participaron cerca 3.000 integrantes en la incursión, pues también ingresaron con ellos miembros de las autodefensas de Apaxtla de Castrejón, Cuetzala del Progreso y Teloloapan.

Humberto Moreno Catalán,  es quien coordina la autodefensa de General Heliodoro Castillo, luego de los enfrentamientos informó que fueron recibidos a balazos por sicarios que opera en la zona.

El Gobierno Federal le prometió seguridad al regreso a sus comunidades. (Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)
El Gobierno Federal le prometió seguridad al regreso a sus comunidades. (Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)

"Nosotros veníamos en un plan de pacificación, a dialogar con la gente ¿Y qué pasa? Cabrón, entrando me reciben a mi gente a balazos", explicó en entrevista Moreno Catalán.

Según el dicho de Moreno, su intención fue pacificar la carretera que comunica al municipio de Eduardo Neri con Heliodoro Castillo, y que atraviesa por comunidades de Leonardo Bravo, ya que es controlada por grupos de la delincuencia.

En las calles de Filo de Caballos quedaron las huellas del enfrentamiento. Cientos de casquillos percutidos de armas de grueso calibre permanecían en el suelo, y decenas de viviendas tenían impactos de bala en su fachada, además una casa fue incendiada durante los hechos.