
Durante los años 2023 y 2024, la señal del dispersómetro de radar satelital de los bosques lluviosos amazónicos alcanzó su nivel más bajo desde 1992, indicando una caída sin precedentes en los niveles de humedad y biomasa forestal —es decir, la suma de toda la vegetación viva, incluidos hojas, troncos y ramas—, según informó el portal de divulgación científica Phys.org. Este fenómeno representa una amenaza para la estabilidad ecológica de la región y plantea desafíos crecientes para su capacidad de recuperación en el corto plazo.
La Amazonía desempeña un papel central como sumidero de carbono, ya que su vegetación viva absorbe dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera. Cuando la sequía provoca una disminución significativa en la biomasa forestal, la capacidad de retención de carbono se ve reducida, lo que contribuye a un aumento en la concentración de CO₂ a nivel global. A esto se suma que, al acortarse los intervalos entre eventos extremos, el ecosistema dispone de menos tiempo para restaurar su masa vegetal y sostener su función en la regulación climática planetaria.
PUBLICIDAD
Según la investigación, publicada en la revista científica PNAS, el 26,8 % de la selva amazónica alcanzó su punto más bajo de humedad y biomasa forestal en tres décadas. En comparación, durante la sequía de 2005, solo el 11 % de la selva experimentó niveles semejantes.
Estos datos cuantifican la magnitud histórica y el área específica afectada por las condiciones extremas recientes. Los investigadores detallaron que estos registros constituyen una transformación en el metabolismo forestal de la región.

Radar de microondas para monitoreo amazónico
Los métodos convencionales para monitorear el estado del bosque, como las inspecciones terrestres y la observación por imágenes satelitales ópticas, presentan limitaciones importantes. Estas técnicas suelen verse afectadas porque solo permiten observar pequeñas parcelas en un ecosistema de enorme extensión, lo que dificulta obtener una visión integral a escala regional.
PUBLICIDAD
Además, la presencia casi permanente de nubes y lluvias en la Amazonía impide que las imágenes ópticas capten datos consistentes y continuos, ya que no pueden atravesar la cobertura nubosa. Basarse únicamente en el color de las hojas también puede generar una impresión errónea sobre la salud real del bosque, ya que no refleja los cambios internos en humedad y biomasa forestal.
Frente a estas limitaciones, el equipo investigador desarrolló una nueva metodología basada en datos de radar de microondas mensuales. Esta tecnología es relevante porque, a diferencia de los satélites ópticos, el radar puede atravesar la cubierta nubosa y detectar el agua almacenada en el dosel, la capa superior formada por las copas de los árboles.
PUBLICIDAD
Al interactuar con el agua contenida en troncos y ramas, permite medir de manera continua tanto la humedad interna como la biomasa forestal y obtener así indicadores biológicos adicionales para evaluar el estado del ecosistema.

Impacto de las sequías y capacidad de recuperación
Los modelos computacionales usados en el estudio anticipan una recuperación mínima del bosque tras las sequías recientes. El equipo sostuvo: “Las proyecciones del modelo indican que la recuperación postsequía del evento 2023-2024 probablemente será la menor de todos los grandes eventos registrados desde 1992”.
El análisis apunta a un agravamiento progresivo: la frecuencia e intensidad de sequías extremas en la Amazonía se incrementan debido al cambio climático, lo que reduce el tiempo entre grandes eventos. Tradicionalmente, las sequías más intensas ocurrían cada siete años, pero la alteración climática reduce este intervalo y presiona la función ecológica y climática de la región. Este proceso intensifica la presión sobre la Amazonía como sumidero de carbono.
PUBLICIDAD
De acuerdo con el informe, algunas zonas muestran mejor capacidad de recuperación ante sequías. Los territorios habitados por árboles más bajos, suelos arenosos y especies adaptadas a la escasez de nutrientes demostraron mayor tolerancia a estados prolongados de sequía.
Aunque estas áreas representan una fracción menor del sistema total, son consideradas como fuente potencial de resistencia frente a la transformación ambiental que atraviesa la cuenca amazónica.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La neblina tóxica obliga a los corredores de Singapur a entrenar entre tiendas y locales comerciales
La neblina procedente de los incendios forestales en Indonesia suspende el deporte al aire libre y lleva a los atletas al centro comercial Marina Square, donde completan sus rutinas antes de la apertura de la jornada

Las ballenas francas australes cambian de lugar para tener a sus crías: el hallazgo que sorprendió a los científicos
Una revisión de censos aéreos realizados entre 1976 y 2023 mostró que las hembras no conservan una fidelidad estricta a su bahía natal y tienden a agruparse en zonas ya ocupadas por otros ejemplares. Las posibles razones

Mientras El Niño se intensifica, un informe de The Lancet advierte sobre el impacto del cambio climático en América Latina
El documento, elaborado por 146 investigadores de más de 100 instituciones, alerta sobre los efectos de las sequías, los riesgos de transmisión del dengue y otras enfermedades vinculadas a temperaturas más extremas

El calor extremo acabó con el glaciar de la montaña más alta de Eslovenia
Las imágenes tomadas en octubre confirmaron que ya no queda hielo en el monte Triglav, emblema nacional que perdió el 93% de su superficie en dos décadas

La sequía dejó sin agua y cultivos a comunidades de Ahuachapán en El Salvador: así lograron reducir su impacto
Un programa de Unicef, ejecutado entre marzo y septiembre, atendió a comunidades de cuatro distritos con acciones destinadas a reducir los efectos de la falta de agua



