
La acidificación de los océanos ocurre cuando el dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera entra en el mar, elevando la acidez del agua. Según una investigación reciente dirigida por oceanógrafos de la University of Hawai‘i at Mānoa y publicada en el Journal of Geophysical Research: Oceans, este fenómeno se intensifica bajo la superficie de las aguas del Pacífico Norte cerca de Hawái, en un radio de 60 millas al norte de O‘ahu.
“La acidificación del océano tiene consecuencias de gran alcance para la biología del océano y el clima global”, dice la investigadora Lucie Knor, quien encabeza el estudio desde la SOEST de la Universidad de Hawái. El equipo analiza una serie de datos recogidos durante 35 años por el programa Hawai‘i Ocean Time-series en el emblemático sitio Station ALOHA, abarcando desde la superficie hasta casi cinco kilómetros de profundidad.
¿Qué es la acidificación oceánica?
La acidificación del océano implica una disminución del pH y del estado de saturación de minerales como la aragonita. La investigación reconoce que “el océano ha absorbido una gran fracción (alrededor del 26% durante la última década) del exceso de dióxido de carbono (CO₂) emitido a la atmósfera”, lo que genera cambios sustanciales en el equilibrio químico.

El exceso de CO₂ eleva el carbono inorgánico disuelto (DIC) y reduce el pH del agua. Este proceso, denominado “acidificación del océano”, altera el ecosistema marino y la química global. Los científicos destacan que la progresión de la acidificación no es homogénea, sino que muestra diferencias por capas y regiones debidas a la interacción entre carbono natural y de origen humano.
Causas asociadas al proceso
La entrada de CO₂ antropogénico al océano genera alteraciones significativas y acumulativas. Los estudios refieren que “esta absorción del CO₂ atmosférico y antropogénico desplaza el equilibrio del sistema carbonato hacia condiciones más ácidas”.
Si bien la variabilidad natural en los océanos modifica componentes del sistema carbonato, la acumulación de carbono procedente de la descomposición de organismos que se hunden impulsa un aumento de carbono en todas las capas.
En algunas regiones subsuperficiales, se asocia este escenario a condiciones de aguas más frías y menos salinas. La investigación documenta que “en algunas capas, la acidificación acelerada está asociada con aguas más frescas y frías”, lo que señala efectos físicos y biológicos superpuestos en el proceso.

Consecuencias para el océano y el planeta
La acidificación acelerada en aguas más profundas plantea alertas para la vida marina. “Las aguas más profundas ya son naturalmente bastante ácidas en el Pacífico Norte, por lo que el rápido aumento de la acidez podría afectar negativamente a las especies de plancton y otros organismos que viven por debajo de la superficie”, advierte Lucie Knor. Por tanto, la vulnerabilidad afecta especialmente a organismos calcáreos, como el plancton y moluscos, que dependen de minerales como la aragonita para formar sus estructuras.
El estudio subraya la importancia de los cambios observados en los indicadores de acidificación: “La acidificación del océano está progresando de manera medible al menos en los primeros 500 m en Station ALOHA. En la superficie, la acidificación está siguiendo principalmente el ritmo del aumento del CO₂ atmosférico […] pero la acidificación en todos los indicadores relevantes se intensifica por debajo de la superficie”. Entre los parámetros monitoreados se encuentran valores de pH, DIC, TA–DIC (diferencia de alcalinidad total y carbono inorgánico disuelto), aragonita (Ω Ar) y el Revelle Factor.
Factores que intensifican el fenómeno
La intensificación en la acidificación responde no solo a la mayor absorción de carbono de origen humano, sino también a la cooperación entre procesos naturales y cambios físicos globales. Las anomalías de temperatura, salinidad y oxígeno en los distintos estratos se derivan de eventos climáticos como el North Pacific Gyre Oscillation (NPGO) y fenómenos asociados al El Niño, generando un entorno propicio para la aceleración del proceso.

Según sostiene Christopher Sabine, profesor de Oceanografía y coautor del trabajo: “Demostramos que los cambios a escala regional en la química del agua fuente y la circulación son impulsores sustanciales de la intensificación subsuperficial de la acidificación del océano alrededor de Hawái”. A partir de las observaciones recogidas, el equipo detecta trayectorias del agua formadas al norte que luego se desplazan a zonas más profundas alrededor de Hawái, transmitiendo cambios químicos originados a centenares de kilómetros.
El aumento de la acidificación dificulta la capacidad del océano para continuar atrayendo CO₂ atmosférico. Knor resalta: “A largo plazo, estos cambios en la química oceánica también dificultan que el océano siga absorbiendo más CO₂ de la atmósfera”. Durante la última década, la incidencia de olas de calor marinas y episodios multi-anuales de El Niño refuerza la preocupación por los efectos acumulativos sobre los ecosistemas costeros y abiertos, así como sobre el balance global de carbono.
Últimas Noticias
La foca más grande del mundo y su piojo: un vínculo oculto y milenario que revela secretos del océano
En el marco del Día Internacional del mamífero, un equipo de científicos, que incluye argentinos, develó cómo un diminuto parásito puede sobrevivir en condiciones extremas junto a una de las mayores especies marinas del hemisferio sur

La primera cosecha de miel de manglar marca avance en desarrollo sostenible para comunidades costeras en Panamá
Un grupo de productores, junto a organizaciones aliadas, materializa los resultados de meses de capacitación técnica y demuestra el potencial de la actividad apícola para fortalecer medios de vida frente a desafíos climáticos

Día Internacional de los Bosques: cómo la crisis climática amenaza a las especies que habitan los pulmones del planeta
La destrucción acelerada de estos ecosistemas avanza en un contexto de urgencia global por preservar los hábitats fundamentales para el equilibrio del planeta

Las mareas vivas alcanzarán su mayor intensidad en las costas de El Salvador
El fenómeno, impulsado por una alineación astronómica y el perigeo lunar, provocará variaciones excepcionales en el nivel del mar, alterando el perfil de las playas y generando condiciones distintas a las habituales en el litoral salvadoreño


