El impacto de los incendios forestales en la salud respiratoria: por qué alertan sobre el aumento de ozono

El fuego libera sustancias que, al reaccionar con la luz solar, generan un gas nocivo para la salud pulmonar, incluso en regiones remotas, lejos de las llamas y de cualquier actividad industrial

Guardar
Modelos atmosféricos muestran que el
Modelos atmosféricos muestran que el ozono generado por incendios duplica al de fuentes humanas (REUTERS/Daniel Cole)

El humo de los incendios forestales no solo oscurece los cielos y nos obliga a cerrar ventanas. También provoca un incremento peligroso de ozono, uno de los gases contaminantes más dañinos para la salud, en grandes extensiones del territorio, incluso en áreas lejos de ciudades o fábricas.

Estudios recientes de la Universidad de Utah revelan un fenómeno preocupante: el humo transportado por el viento eleva los niveles de este contaminante invisible a cifras que pueden poner en riesgo a miles de personas, incluidas aquellas que viven en pequeñas comunidades rurales.

El equipo liderado por Derek Mallia comprobó con modelos de simulación atmosférica que el ozono se dispara incluso en regiones donde las emisiones urbanas no existen o son mínimas. “Aunque eliminemos todas las fuentes humanas de óxidos de nitrógeno (NOx), los incendios siguen generando cantidades importantes de ozono”, explicó Mallia.

Sus conclusiones, publicadas en ScienceDirect, se apoyan en el análisis exhaustivo de los incendios masivos que asolaron el oeste de Estados Unidos en agosto de 2020. Este evento devastó zonas de California, Utah y Oregón, superando cualquier registro previo en extensión e impacto económico y ambiental.

El humo de incendios forestales
El humo de incendios forestales eleva el ozono y la contaminación en zonas alejadas, según estudios (REUTERS/Matias Garay)

Ozono, humo y viento: cómo el problema se esparce más allá del fuego

A diferencia de otros contaminantes, el ozono no se libera directamente, sino que se forma al interactuar la luz del sol con gases como los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos volátiles (COV). Los NOx provienen sobre todo de motores, fábricas y otras actividades humanas. En cambio, los COV abundan en el humo denso generado por vegetación incendiada.

Durante la histórica ola de incendios de agosto de 2020, California sufrió el gigantesco August Complex, que arrasó más de 400.000 hectáreas y generó daños estimados en 12.000 millones de dólares. A la vez, en Utah el incendio East Fork quemó 36.400 hectáreas, y en Oregón, los focos Lionshead y Beachie Creek devastaron otras 162.000 hectáreas combinadas.

El humo resultante no solo cubrió ciudades, sino que viajó cientos de kilómetros alcanzando zonas de campo y montaña poco habitadas, cambiando la calidad del aire incluso en sitios considerados prístinos, de acuerdo con la Universidad de Utah.

Niveles de ozono fuera de control: un problema invisible

Los modelos de simulación del equipo de la Universidad de Utah, que recrearon las condiciones reales de esos días caóticos, demuestran que el humo de incendios aumentó la concentración de ozono en 21 partes por mil millones (ppb) de promedio.

El cambio climático intensifica incendios
El cambio climático intensifica incendios y agrava la contaminación por ozono a nivel global (REUTERS/Peter Henderson)

Este dato es alarmante: significa que los valores subieron entre un 20% y 30% respecto a lo habitual en el oeste estadounidense, más allá del aporte de fuentes urbanas. En muchos lugares, se superaron los 70 ppb establecidos por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) como umbral de seguridad.

Además, la incidencia del humo fue notablemente superior a la de la contaminación producida por fábricas o autos, ya que en promedio el aporte de ozono vinculado al humo duplicó al de las fuentes humanas convencionales.

Un fenómeno llamativo detectado por los especialistas es el “sombreamiento” debajo de nubes de humo muy intenso: allí, la luz solar disminuye hasta en 400 W/m² y la temperatura baja 4 ℃, lo que temporariamente limita la producción de ozono bajo esa columna densa. Sin embargo, a medida que el humo se disipa y se dispersa sobre un área mayor, pierde grosor y ya no protege, permitiendo que el ozono vuelva a formar y extenderse.

Salud pública, impactos crecientes y otros países en alerta

El efecto en la salud es directo y preocupante, alertan los expertos. La exposición al humo, sumada al aumento del ozono que irrita pulmones y vías respiratorias, provoca un salto de internaciones y urgencias, especialmente en niños, personas mayores y quienes ya tienen problemas pulmonares o cardíacos. Según estimaciones de expertos, cada temporada de incendios deja miles de muertes adicionales en Estados Unidos, una cifra que, advierten, podría crecer con el avance del cambio climático.

Expertos recomiendan mejorar alertas y
Expertos recomiendan mejorar alertas y monitoreo de calidad del aire ante el avance de incendios (REUTERS/Shannon Stapleton)

El problema ya se extiende a escala global. El verano de 2023 llevó estas imágenes a Europa y Canadá, donde gigantescos incendios en British Columbia y Quebec cubrieron ciudades como Toronto o Nueva York con densas nubes de humo por días.

Por qué anticipar estos episodios ya es un nuevo reto global

Con el avance de sequías y olas de calor, los incendios son cada año más intensos y difíciles de contener. Los expertos subrayan que la clave para reducir el daño estará en mejorar los sistemas de alerta y predicción en tiempo real.

Herramientas como los modelos WRF-Sfire y WRF-Chem resultan centrales, ya que permiten anticipar aumentos extremos de contaminación y tomar medidas preventivas, como cerrar escuelas, reforzar servicios sanitarios o informar con precisión a la población vulnerable.

La recomendación internacional es clara: ante eventos de humo, es fundamental monitorear la calidad del aire, evitar actividades físicas al aire libre y seguir de cerca las comunicaciones de las autoridades. Las imágenes de cielos anaranjados y mascarillas volverán durante cada temporada de incendios, pero la diferencia puede estar en contar con información rápida y precisa para proteger la salud colectiva, incluso en los lugares que antes se consideraban a salvo.

Últimas Noticias

El Gobierno de Panamá ejecuta un plan de acción para restablecer el suministro de agua potable en la península de Azuero

Medidas urgentes buscan mitigar el impacto que la escasez de recursos hídricos ha producido en la vida cotidiana de comunidades afectadas y sectores productivos de Herrera y Los Santos

El Gobierno de Panamá ejecuta

Las abejas siguen la multitud: el secreto social detrás de su elección de flores

Investigadores descubrieron que estos polinizadores no siempre se guían por sus colores favoritos, sino que prefieren donde otros ya estuvieron, un hallazgo que desafía lo que se creía sobre la relación entre insectos y plantas.

Las abejas siguen la multitud:

La contaminación en el mayor lago del Reino Unido amenaza la salud pública

El vertido masivo de aguas residuales urbanas y residuos ganaderos promueve la proliferación de bacterias resistentes, lo que expone a los habitantes a infecciones cada vez más difíciles de tratar

La contaminación en el mayor

Cuáles son las cinco amenazas que enfrentan los grandes ríos de Sudamérica

En el Día Internacional de Acción por los Ríos, científicos y ambientalistas advierten los riesgos que ponen en jaque a los ecosistemas acuáticos. Qué ideas se proponen para frenar el deterioro de esas fuentes de vida

Cuáles son las cinco amenazas

Cómo un simple vaso reutilizable de silicona busca transformar la hidratación en las maratones

Esta alternativa sustentable permite reducir significativamente la cantidad de residuos. El proceso de lavado consume menos agua y puede integrarse fácilmente en eventos deportivos de gran escala

Cómo un simple vaso reutilizable
MÁS NOTICIAS