
Tras la indignación mundial provocada por la matanza de 1.428 delfines de flancos blancos en un sólo día, el gobierno de las Islas Feroe finalmente anunció que revisará la caza de este tipo de cetáceos en el país.
Ólavur Sjúrðaberg, de 75 años, y Hans J. Hermansen, de 73 años, son dos de los mayores asesinos de ballenas de las Islas Feroe. Son también el actual y el anterior presidente de la Asociación de Balleneros de las Islas Feroe, fundada en 1992, para explicar y defender la matanza tradicional de ballenas en las islas, conocida como “grind”, y garantizar que sea lo más eficaz y respetuosa posible.
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Actualmente, más del 83% de los 53.000 isleños siguen apoyando la matanza de calderones (una especie de delfín), pero el 53% se opone a matar al delfín de flancos blancos, según una encuesta publicada el lunes por la emisora Kringvarp Føroya.
“Ahora estamos luchando en un frente más”, dijo Sjúrðaberg, según el medio británico The Guardian, en referencia al hecho de que tantos feroeses están en contra de la matanza de los delfines de flancos blancos. “Tenemos que evaluar la matanza en todo momento, incluso cuando puede no salir según lo previsto”, agregó.
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Los feroeses matan ballenas y delfines desde la época vikinga. La práctica estaba incluso regulada en la ley feroesa más antigua que se conserva, que data de 1298. Prácticamente toda la caza de ballenas en la era moderna ha sido de calderones, que son la segunda especie más grande de delfines oceánicos, sólo superada en tamaño por la orca. Todas las matanzas de calderones han sido registradas oficialmente desde 1584, y desde el 2000 se ha matado una media de 660 calderones y 211 delfines de flancos blancos cada año en las islas, según información de The Guardian.
La caza se ha adaptado en los últimos años, que incluye una herramienta especial diseñada para que la matanza sea lo más humana posible. Además, una ley obliga a todos los que matan animales a hacer un curso sobre cómo hacerlo correctamente y a tener una licencia.
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Pese a los cambios, la esencia de la práctica sigue siendo la misma. Si se vislumbra un grupo de calderones, una flota de barcos zarpa y los lleva a una de las 28 bahías legalmente aprobadas. Luego, cualquier isleño que lo desee puede ayudar a llevar las ballenas a tierra. En el caso de los calderones se utiliza una herramienta especial con forma de arpón, que corta la médula espinal y mata al animal inmediatamente. Después, la carne se reparte entre los cazadores y la comunidad local, según The Guardian.

La cacería del pasado domingo conmocionó incluso a quienes apoyan la práctica: fueron 1.428 matanzas en un día, seis veces lo que se suele matar en todo un año.
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Las críticas también se apoyan en que no se utilizó el arpón más humano que se emplea para matar a los calderones, ya que es demasiado grande para el delfín de flancos blancos. En su lugar, utilizaron cuchillos.
La matanza ha generado un debate creciente en las Islas Feroe. El jueves, el gobierno dijo que “iniciaría una evaluación de la normativa sobre la captura de delfines blancos del Atlántico”, señalando que la caza del delfín blanco “no ha formado parte de la tradición feroesa en la misma medida” que la de los calderones.
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El primer ministro, Bárður á Steig Nielsen, aseguró que se toman este asunto “muy en serio”. “Aunque estas cacerías se consideran sostenibles, estudiaremos detenidamente las cacerías de delfines y el papel que deben desempeñar en la sociedad feroesa”, afirmó.

Jóan Pauli Joensen, profesor de historia cultural y autor de varios libros sobre las tradiciones culinarias feroesas, señaló que “la tradición de matar calderones en las Feroe no incluye la matanza de delfines de flancos blancos”. “Aunque la matanza de delfines de flancos blancos se registró en 1872, las cifras nunca han sido comparables a las de la caza de calderones, y normalmente sólo ocurría cuando un ejemplar extraviado se mezclaba con los calderones”, indicó, según The Guardian.
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Las críticas a la matanza del domingo han sido feroces, tanto a nivel local como internacional. El grupo conservacionista Sea Shepherd afirmó que la caza del domingo fue “la mayor matanza de delfines o calderones en la historia de las islas”. Aseguró que murieron más animales que en toda una temporada en Taiji (Japón), famosa por su caza de delfines.
La mayor empresa de las Islas Feroe, la salmonera Bakkafrost, emitió un comunicado en el que denunciaba y condenaba la “matanza” y lo considera “totalmente inaceptable”.
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