Los adolescentes son quienes más se están contagiando de COVID 19

Con la situación más controlada entre los adultos mayores gracias a la vacunación, el grupo de la población que más expuesto ha quedado al virus son los adolescentes. La mayor parte de ellos no se han vacunado aún, y en gran parte han vuelto a una vida social “normal”.

Un adolescente recibe una dosis de la vacuna contra el COVID-19  (Foto: The New York Times)
Un adolescente recibe una dosis de la vacuna contra el COVID-19 (Foto: The New York Times)

De a poco la pandemia del COVID-19 empieza a quedar atrás en los Estados Unidos, en gran medida gracias a la campaña de vacunación. A medida que la mayor parte de los adultos en el país se vacunan, son menos los que se están enfermando de manera grave y, por ende, menos los que terminan hospitalizados. Pero no necesariamente la tendencia a la baja se mantiene en todos los grupos etarios. Los adolescentes son los que ahora preocupan a parte de la comunidad médica porque son quienes están terminando en los hospitales.

Desde el comienzo de la pandemia estuvo claro que los jóvenes se enfermaban menos cuando contraían el virus del COVID-19. Los adolescentes, si bien no son un grupo de riesgo, desarrollan en general síntomas más severos que los niños pequeños. Ahora, que los adultos mayores ya no se están enfermando tanto, esto se ha hecho más claro.

Las hospitalizaciones relacionadas con el COVID-19 en jóvenes de entre 12 y 17 años han sido inconsistentes en el país. Según datos otorgados por los CDC (Centros para el Control de Enfermedades, según sus siglas en inglés), en el pasado mes de marzo el número de hospitalizaciones de adolescentes había descendido, pero volvió a aumentar en abril. Los CDC analizaron datos de 99 condados en 14 estados del país y determinaron que, al igual que ocurre con los adultos mayores, los adolescentes que no están vacunados corren más riesgo de terminar internados si contraen el virus.

La FDA (Administración Federal de Medicamentos y Alimentos, por sus siglas en inglés) autorizó el uso de la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por Pfizer-BioNtech para mayores de 12 año hace un mes. Sin embargo, este grupo se ha vacunado mucho menos que los adultos mayores de 18 años, hasta el momento, lo cual explicaría el aumento en las hospitalizaciones visto en abril.

El estado de Florida se encuentra en cuarto lugar en la nación en número de adolescentes hospitalizados por COVID-19. Desde marzo de 2020, cuando se desató la pandemia, el hospital de niños Holtz -que depende del sistema de salud Jackson Memorial, el hospital público más grande del sur de la Florida- internó a 783 pacientes menores de 18 años con COVID-19. 574 de ellos eran entre recién nacidos hasta los 11 años, y 209 tenían entre 12 y 18 años. En el mismo período, el hospital Joe DiMaggio -el principal del condado de Broward- hospitalizó a 174 menores de edad con coronavirus.

Las cifras no son preocupantes, pero está claro que a diferencia de lo que ocurre con otros grupos, los menores de edad siguen sufriendo la pandemia. Los expertos lo relacionan directamente con la baja vacunación en este grupo.

En Florida, sólo el 22% de los residentes entre 12 y 19 años se han vacunado. Entre ellos el grupo que más se vacunó es el de quienes tiene entre 18 y 19 años, probablemente porque no tienen restricciones sobre el tipo de vacunas que pueden recibir (Pfizer, J&J y Moderna tienen autorización para mayores de 18 años desde diciembre), y además porque pueden hacerlo solos, sin necesidad de ir con un padre o tutor legal, como ocurre con aquellos que tienen entre 12 y 17 años.

Las autoridades creen que el hecho de que los adultos mayores estén vacunados, se hayan eliminado las restricciones sociales y estén circulando nuevas variantes del virus es lo que ha generado que los adolescentes sean los que más se están contagiando en este momento.

En el estado de Florida se está incentivando a los más jóvenes a vacunarse, armando clínicas temporales de vacunación en escuelas.

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