(Video: Vimeo)

En las primeras dos semanas de su vida, el pequeño Brody Moreland, quien nació en 2017 con espina bífida, tuvo que superar un par de cirugías en la espalda. Antes de cumplir un año, pasó por otras cuatro intervenciones quirúrgicas y otro diagnóstico de atrofia de médula espinal.

A pesar de que el resultado de las operaciones fue positivo, los doctores concluyeron que la movilidad de Brody por debajo del pecho sería nula o muy reducida.

Brody nació con espina bífida y apenas a la semana de su alumbramiento ya había sido operado un par de ocasiones. (Foto: Frog Mobility)
Brody nació con espina bífida y apenas a la semana de su alumbramiento ya había sido operado un par de ocasiones. (Foto: Frog Mobility)

La espina bífida es un defecto congénito que surge cuando la columna vertebral y la médula espinal no se forman adecuadamente. La madre de Brody, Ally Moreland (Centralia, Missouri, Estados Unidos), conoció el diagnóstico de su bebé cuando se encontraba en la semana 20 de su embarazo.

Si bien comenzaron con una terapia física para Brody tan pronto como les fue posible, se dieron cuenta de que su hijo debía ser capaz de hacer algunas de sus propias cosas por su cuenta. A partir de esa motivación fue que los padres pusieron manos a la obra y comenzaron a desarrollar un dispositivo que le permitiera a su hijo moverse con mayor libertad.

Ally Moreland (Centralia, Missouri, Estados Unidos), conoció el diagnóstico de su bebé cuando se encontraba en la semana 20 de su embarazo. (Foto: Vimeo)
Ally Moreland (Centralia, Missouri, Estados Unidos), conoció el diagnóstico de su bebé cuando se encontraba en la semana 20 de su embarazo. (Foto: Vimeo)

Al inicio probaron con una tabla con ruedas, pero al bebé se le atoraban las manos cuando avanzaba. Fue sólo después de muchas pruebas que en septiembre de 2018 concibieron un dispositivo que ayudaría a su hijo y a muchos otros niños con el mismo padecimiento: The Frog (la rana).

Gracias a The Frog, cuentan los padres en un video, Brody puede desplazarse libre e independientemente apoyado sobre su estómago y de esa forma pasear por toda la casa, jugar con sus juguetes por el suelo, relacionarse con otros niños e incluso perseguir al gato de la familia.

Los requisitos que Taylor Moreland considera necesarios para que un niño sea candidato a poder hacer uso de The Frog son que pueda mantener la cabeza erguida durante más de 15 segundos, que sea capaz de mover los brazos y que tenga por lo menos seis meses de edad, esto con el fin de que él mismo se motive a avanzar.

Además, los beneficios terapéuticos de The Frog, señalan en su sitio web, son el fortalecimiento de los músculos de hombros, cuello y espalda, el desarrollo del sentido de curiosidad del bebé, la relación con otros niños y la motivación a una edad muy corta de mantenerse activo a pesar de las limitantes.

The Frog puede comprarse por un precio no mayor a los 300 dólares. (Foto: Frog Mobility)
The Frog puede comprarse por un precio no mayor a los 300 dólares. (Foto: Frog Mobility)

De acuerdo con Marta Martín, fisioterapeuta del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús consultada por el diario español El País, la relevancia de este invento es muy grande, ya que se trata de algo que "le aporta mucho a nivel social, cognitivo y conductual".

Sin embargo, recalca el hecho de que no se debe olvidar el trabajo terapéutico base con el objetivo de seguir fortaleciéndose respecto a su nivel madurativo. Él debe "aprender a vivir con esa lesión y obtener la mayor independencia posible", comenta la especialista.

Después de haber logrado que su hijo recuperara movilidad y libertad gracias a The Frog, ahora el objetivo de estos padres es que el dispositivo llegue a más personas y por eso abrieron su propia compañía, Frog Mobility LLC.

Aunque actualmente 20 niños en EEUU ya tienen a The Frog en su haber, los Moreland han hecho una campaña de crowfunding para financiar la fabricación y envíos de las unidades a las familias que lo necesiten. El precio final es de 300 dólares.

Los padres de Brody buscan vender más dispositivos para otros niños con el mismo padecimiento. (Foto: Vimeo)
Los padres de Brody buscan vender más dispositivos para otros niños con el mismo padecimiento. (Foto: Vimeo)

"Cuando Brody tenía cerca de ocho meses, escuchaba a las otras madres hablar de cómo sus hijos destruían sus casas o dejaban sus juguetes por doquier y eso me hacía llorar porque Brody no era capaz de hacer eso, no podía tomar sus juguetes o hacer un desastre y ahora puede. ¡Es increíble!".