Donald Trump en una conferencia de prensa junto al primer ministro sueco, Stefan Löfven (EFE)
Donald Trump en una conferencia de prensa junto al primer ministro sueco, Stefan Löfven (EFE)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saludó este martes la disposición de Corea del Norte de discutir un eventual abandono de su controvertido programa de armas nucleares a cambio de garantías de seguridad.

Los líderes de Corea del Norte y Corea del Sur acordaron realizar una cumbre en abril en la Zona Desmilitarizada, después que Pyongyang sugirió la posibilidad de renunciar a sus armas atómicas si obtiene garantías a su seguridad nacional, según informó el martes Chung Eui-yong, emisario del presidente surcoreano Moon Jae-in.

Durante un breve contacto con periodistas en el Salón Oval de la Casa Blanca, Trump dijo este martes que las declaraciones emitidas luego del encuentro entre las delegaciones coreanas eran "muy positivas".

"Pienso que las declaraciones que llegan de Corea del Sur y de Corea del Norte han sido muy positivas", dijo Trump, para añadir que la sustitución de la tensión por el diálogo con Pyongyang "sería muy buena para todo el mundo y para la península coreana".

En una conferencia de prensa posterior, Trump dijo que en su opinión los dirigentes norcoreanos son "sinceros" en su oferta de diálogo, pero apuntó que "son sinceros también por las sanciones y por todo lo que hemos estado haciendo sobre Corea del Norte".

"Por eso pienso que son sinceros. Espero que sean sinceros. Pronto lo sabremos", agregó, en una evidente nota de cautela.

"Diálogo franco"

Chung encabezó una delegación surcoreana que visitó la capital norcoreana y fue recibida por el dictador Kim Jong-un, y al retornar a Seúl sorprendió al mundo con la propuesta que le fue presentada.

Kim Jong-un compartió una cena con miembros del gobierno surcoreano (KCNA/via Reuters)
Kim Jong-un compartió una cena con miembros del gobierno surcoreano (KCNA/via Reuters)

De acuerdo con Chung, Kim está dispuesto a hablar de desnuclearización en conversaciones con Estados Unidos, lo que podría constituir la concesión crucial necesaria para permitir el diálogo.

Corea del Norte "dejó claro que no hay motivos para tener (armas) nucleares si se despejan las amenazas militares contra Corea del Norte y se garantiza la seguridad de su régimen", afirmó.

También "expresó su voluntad de mantener un diálogo franco con Estados Unidos para discutir el tema de la desnuclearización y normalizar las relaciones" entre Corea del Norte y Estados Unidos.

Durante la duración del diálogo, el régimen norcoreano prometió suspender sus ensayos nucleares y de misiles, aseguró Chung.

Estados Unidos ha insistido durante mucho tiempo en que Corea del Norte dé pasos concretos hacia su desnuclearización como condición previa.

Mike Pence, vicepresidente de EEUU
Mike Pence, vicepresidente de EEUU

Por ello, este mismo martes el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, dijo que Washington mantendrá la "presión máxima" sobre Corea del Norte hasta que dé pasos claros hacia la desnuclearización.

"Estados Unidos y sus aliados siguen firmes en imponer la máxima presión sobre el régimen de Kim [Jong-un] para poner fin a su programa nuclear", apuntó.

ONU, dispuesta a ayudar

En tanto, el Director Nacional de Inteligencia, Dan Coats, dijo ante el Comité de Servicios Armados en el Senado que se sentía bastante escéptico" con relación a esta situación. "Tal vez esto sea un gran avance, lo dudo seriamente", agregó.

De su lado, la ONU dio la bienvenida a los planes para una cumbre entre los líderes de Corea del Norte y Corea del Sur y dijo que estaba lista para ayudar a hacer avanzar las conversaciones. "Obviamente, estamos motivados por estas discusiones", dijo el portavoz de Naciones Unidas, Stephane Dujarric.

Los anuncios hechos este martes son los últimos avances del rápido acercamiento registrado en la península de Corea a raíz de los Juegos Olímpicos de Invierno y llegan tras un año de fuertes tensiones.

Esta tensión se profundizó después que Corea del Norte realizó su ensayo nuclear de mayor potencia hasta la fecha y múltiples lanzamientos de misiles, incluidos algunos capaces de alcanzar territorio continental estadounidense.

El clima todavía se tensó más con los insultos personales y amenazas apocalípticas entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el dictador norcoreano. El primero trató al segundo de "pequeño hombre cohete" y Kim dijo del mandatario estadounidense que era un "viejo enfermo mental".

El líder supremo norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente estadounidense, Donald Trump
El líder supremo norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente estadounidense, Donald Trump

Línea de comunicación

La cumbre intercoreana tendrá lugar a fines de abril en la localidad de Panmunjom, en plena Zona Desmilitarizada (DMZ) que separa a los dos países, y estará precedida de una conversación telefónica entre Kim y Moon.

Los dos países acordaron asimismo abrir una línea de comunicación directa de urgencia entre sus dos dirigentes, precisó Chung.

Esta será la tercera cumbre entre los dirigentes de ambos países que se celebra desde el fin de la guerra de Corea (1950-1953). Las dos anteriores tuvieron lugar en 2000 y en 2007.

"El Sur y el Norte están de acuerdo en una línea de comunicación de urgencia entre los dirigentes para desactivar las tensiones militares y en coordinarse estrechamente", afirmó el emisario surcoreano.

Chung y los diplomáticos surcoreanos que lo acompañaron a Pyongyang son los más altos responsables de Corea del Sur que viajan al Norte desde hace más de diez años.

Los emisarios surcoreanos tiene previsto partir el miércoles hacia Washington para informar sobre este viaje. Estados Unidos acaba de imponer nuevas sanciones unilaterales a Corea del Norte, las más duras hasta la fecha, según el presidente Trump.

Por Jung Hawon en Seúl y Aldo Gamboa en Washington (AFP)

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