Según el último Informe Económico-Financiero del Fútbol Profesional Español, correspondiente a la última temporada, los clubes de La Liga registraron unos ingresos de 4.479 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 20,6% respecto a la edición anterior.

El resultado bruto de explotación (EBITDA) de La Liga ascendió a 945 millones de la moneda europea (+20,7%), el resultado de explotación (EBIT) se situó́ en 325 millones (+11,4%) y el resultado neto del ejercicio alcanzó 189 millones (+6,7%). Por lo tanto, la competición ibérica ofreció́ unos números superiores que beneficia a sus equipos, logrando los mayores registros de su historia.

La temporada 2017/18 fue sorprendente por la irrupción en escena de dos nuevos motores de crecimiento: los ingresos comerciales y los ingresos por traspasos de jugadores, que han robado protagonismo como impulsores del crecimiento anual a los ingresos por retransmisión de los partidos.

En el caso de los ingresos comerciales (sin incluir la facturación procedente de la publicidad), el incremento anual alcanzó el 34,1%, hasta situar la facturación en 838 millones de euros, lo que es indicativo de que los clubes españoles están convirtiéndose en unos soportes cada vez más atractivos para los patrocinadores.

Por su parte, los ingresos derivados del mercado de los jugadores tuvieron un incremento anual del 104,3%, lo que permitió́ duplicar en un año la facturación por este concepto, con un registro de € 1.018.000.000.

No obstante, la facturación audiovisual que recibieron los clubes consiguió rebasar la cota de los 1.500 millones por vez primera y volverá́a recuperar su protagonismo a partir de la temporada que viene, como consecuencia del nuevo ciclo audiovisual negociado del mercado nacional y de los acuerdos internacionales suscritos.

Cabe señalar que La Liga destina a proyectos de responsabilidad social corporativa (RSC) alrededor del 2% de su cifra de negocio, un importe significativamente superior al de la mayoría de las empresas e industrias del entorno.

Además, los clubes pertenecientes a la competición ibérica crean una industria del fútbol profesional que genera un impacto en la actividad económica equivalente al 1,37% del PBI nacional y emplea de forma directa o indirecta a cerca de 185.000 personas (el 0,98% de la población media empleada en España en el último año). A eso hay que añadir los más de 4.000 millones de euros con los que contribuye en impuestos a las arcas del Estado.

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