El investigador David Mearns, contratado por la familia de Emiliano Sala, confirmó este domingo la noticia: la avioneta en la que viajaba el futbolista junto al piloto británico Dave Ibbotson, fue encontrada en las profundidades del Canal de la Mancha, a unos kilómetros de la Isla de Guernsey.

La Subdivisión de Investigación de Accidentes Aéreos de Gran Bretaña (AAIB) había dado el miércoles pasado con restos de asientos en las costas de Surtainville, en la península de Cotentin (norte de Francia), y se presumía pertenecían a la avioneta en la que viajaba Sala.

El futbolista argentino de 28 años había partido el lunes pasado desde territorio francés hacia Gales para sumarse a las filas del Cardiff y comenzar su periplo en la Premier League. Pero el avión que tenía como piloto a Ibbotson solicitó aterrizar antes de tiempo por motivos todavía desconocidos y luego desapareció del radar.

Las autoridades comenzaron entonces una búsqueda marítima y aérea hasta definir su detención oficialmente. Allí la familia de Sala tomó la posta y comandó una investigación de manera privada, con la ayuda de donaciones que solventaron los gastos.

La aeronave partió el lunes 21 de enero desde el Aeropuerto de Nantes Atlantique a las 19:15 (GMT) con destino a Cardiff, donde debía aterrizar alrededor de dos horas más tarde de su partida (aproximadamente a las 21:15). A las 20:30 apareció por última vez en el radar, cerca del faro de Casquets.

Los restos de los asientos fueron encontrados la semana pasada en las costas de Surtainville, Francia y fueron el primer indicio de un desenlace que los expertos vaticinaban. Este domingo la aparición de la aeronave pondrá fin a una búsqueda que mantenía expectante al mundo del fútbol.

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