Hay una final que pudo haber sido y no será. Elija la que más le guste: La de Messi vs Cristiano Ronaldo. La de Guardiola frente al Barcelona. La de Atlético tomándose revancha como local ante el Real Madrid. O la del Barca ante los merengues, esa final que siempre soñó la UEFA y que sigue siendo esquiva. O el día que los catalanes llegaban a invadir la capital de España con el fútbol como bandera. Pero no, nada de esto que se pensó, que generó ilusión, planes y cuentas, sucederá. Los ingleses se han quedado con todo. La Premier League, esa liga que desde hace años se plantea como la más poderosa y de mejor juego del mundo, se ubicó en el centro de la escena. Liverpool y Tottenham se han citado en Madrid y esto ha cambiado muchos planes.

Por empezar, la llegada de miles y miles de ingleses (estimaciones hablan de cerca de 100.000) generarán un clima distinto al ideal e imaginado por los españoles. Si bien los hooligans (barras ingleses) ya no son parte del mundo del fútbol, es sabido que cada vez que los británicos se movilizan por el fútbol dentro de Europa, se producen desmanes. El último ocurrió en Barcelona donde en la previa de la semifinal, hinchas del Liverpool arrojaron una persona a una fuente en el centro de la capital catalana y se enfrentaron con la policía. El principal factor que genera violencia en estos hinchas es el alcohol que los británicos consumen en cantidades industriales cada vez que visitan este país. Los mayores ejemplos son los disturbios que suelen generarse en lugares turísticos visitados por los del Reino Unido, como las playas de Benidorm y de Mallorca. Ante esto, la organización de la policía será muy similar a la que se realizó durante el superclásico argentino, River vs Boca, según reconoce una alta fuente encargada del dispositivo. Por lo tanto, alrededor de 4.500 policías se desplegarán por las calles madrileñas durante el 1 de junio y los días previos. Efectivos de todo el país, camiones hidrantes, helicópteros, caballos y un esquema antiterrorista especial, será desplegado para que todo transcurra en paz. Según los encargados de seguridad, hay un dato alentador en cuanto a la llegada de una multitud inglesa: las hinchadas de Tottenham y Liverpool tienen un buen trato entre sí, lo cual favorecerá para que no haya serios inconvenientes.

Es cierto también que la cantidad de visitantes a Madrid será superior a la de aquella final de Libertadores dada la proximidad de las ciudades. Para aquel 9 de diciembre, se movilizaron cerca de 40.000 personas que arribaron desde distintos puntos de Europa y en menor medida desde Argentina. En esa oportunidad la policía española estuvo en contacto permanente con la seguridad argentina para compartir información sobre personas con antecedentes delictivos que querían arribar a Madrid (al menos tres barras de Boca fueron deportados en el aeropuerto) y de la misma manera ya comenzaron los trabajos con la policía británica.

El moderno estadio Wanda Metropolitano donde se disputará la final de la Champions League
El moderno estadio Wanda Metropolitano donde se disputará la final de la Champions League

Todos los días previos al sábado de la gran final serán especiales ya sea por el movimiento de los ingleses por las calles y también por las actividades previstas en la que para muchos es la capital del fútbol mundial. Una Madrid reluciente, vestida de Champions, esperará al Liverpool y al Tottenham. Es cierto que el escenario del partido será el Wanda Metropolitano del Atlético, pero habrá mucha actividad en lugares emblemáticos. La mítica Plaza Mayor tendrá montado un miniestadio con tribunas por donde pasarán históricos jugadores de la Champions a jugar partidos de exhibición. En la Plaza de Oriente, cerca del Palacio Real, habrá una replica gigante de 30 metros de altura de la preciada Orejona, el trofeo de la UEFA. Y también habrá puntos de encuentro llamados Champions Festival en la Puerta del Sol y en la Plaza de Callao. Calles céntricas como Mayor, Arenal y Preciados se vestirán con la cartelería del certamen. Las actividades comenzarán ya desde el lunes 27.

Tal como sucede en los mundiales, habrá puntos de encuentro de los hinchas, llamados Fan Zones. En este caso habrá uno para cada equipo, como también se dio con River y Boca durante la final de la Libertadores. Para esta ocasión los lugares de reunión serán en la Plaza de Colón y en la Plaza de Felipe II. dos lugares céntricos.

El estadio sede de la final está ubicado a casi 10 kilómetros al este del centro de la ciudad y se puede arribar a través de la línea 7 de Metro, la cual tiene una estación a los pies del Wanda Metropolitano.

El estadio del Atlético Madrid cuenta con una capacidad para 68.000 personas
El estadio del Atlético Madrid cuenta con una capacidad para 68.000 personas

A esta hora en Madrid hay dos temas que despiertan mucho interés y que levantan la temperatura. Uno es la venta de entradas y sus precios. El otro es el alojamiento. En cuanto a los tickets, UEFA solo venderá 38.000 de los 68.000 asientos disponibles en el moderno estadio: 17.000 para cada club que deberá encargarse del sistema de venta y 4.000 entradas más que la federación europea de fútbol tiene asignados por sorteo vía web a aquellos fanáticos que se registraron hasta marzo. ¿Y los restantes 30.000 lugares? Protocolos y sponsors. La Champions es auspiciada por multinacionales que tienen a disposición entradas para sortear, regalar y repartir según su conveniencia.

Entonces en cuanto a la venta existe un precio oficial y otro muy superior de reventa. Por ejemplo, el ticket más barato, categoría 4 que UEFA ya comercializó por su página, se pagó 70 euros. Sin embargo en los sitios web de reventa, ya tienen precio de 3.000 euros. Los valores se incrementan hasta los 7.000 euros por entrada cuando el valor oficial por la butaca más cara fue de 600.

A su vez, como el Wanda cuenta con modernos palcos VIP a todo lujo, UEFA vendió paquetes que incluye cena con "cocina de clase mundial", acceso a salones de privilegio y la entrega del balón oficial, que se pagaron a valores de entre 4.000 y 7.000 euros por persona. Esa modalidad ya está agotada.

La locura por la final de la Champions tiene entonces otros puntos altos en lo económico, que son el hotelero y los aéreos. Para ambos casos, por alojamiento y por pasaje se está pidiendo por lo menos entre 6 y 7 veces más que lo habitual por un fin de semana en la capital española. Por ejemplo, un 4 estrellas en el centro de Madrid por una habitación doble para cualquier otro fin de semana de mayo tiene un valor de 400 euros. En tanto que para el viernes 31 y 1 de junio (la noche de la final) se pide 2.800 euros totales. La misma proporción de aumento de precios sucede con los departamentos de particulares que se comercializan a través de sitios web. "Es una locura, pero la demanda y el fútbol hacen subir el precio a valores muy pocas veces visto en esta ciudad", reconoce el gerente de un hotel madrileño.

Mauricio Pochettino se refirió a los precios disparatados de los hoteles de Madrid. “Es una locura, no es normal lo que pasa” (REUTERS)
Mauricio Pochettino se refirió a los precios disparatados de los hoteles de Madrid. “Es una locura, no es normal lo que pasa” (REUTERS)

El tema es tan caliente que hasta el propio Mauricio Pochettino contó el último viernes en conferencia de prensa que no sabe si va a poder llevar a su familia por los precios disparatados de los hoteles en Madrid: "Llamé yo mismo directamente a algunos hoteles para intentar reservar una habitación para mi gente y es muy difícil. Los precios que pusieron es una locura. No es normal lo que pasa, pero se aprovechan de la oportunidad", denunció el entrenador argentino que se solidarizó con los hinchas de su club que van a tener serias dificultades para llegar a la capital de España y alojarse allí mismo el 1 de junio.

Un aéreo de Londres a Madrid en un fin de semana suele costar 100 euros por persona. Sin embargo desde la noche del miércoles los precios se dispararon y llegan hasta los 1.000 euros por pasajero para llegar el 31 de mayo y partir el 2 de junio.

Para los argentinos, la curiosidad y las ganas de ver el partido ha disminuido enormemente a partir de la eliminación del Barcelona de Lionel Messi. Aunque si algún amante del fútbol tiene ganas de estar en el impactante estadio del Atlético, así sea para apreciar al equipo del compatriota Pochettino enfrentar al de Jurgen Klopp, a esta hora deberá desembolsar en total, como mínimo, aproximadamente 7.500 euros ($390.000, de no mediar una nueva devaluación hasta el 1 de junio), teniendo en cuenta pasaje en avión desde Ezeiza, alojamiento, ticket de reventa más barato y gastos básicos diarios.

Las ganancias de las ciudades sedes de las últimas finales (Kiev, Cardiff, Milán, Berlín) según cálculos proporcionados por la UEFA, se estimaron en al menos 50 millones de euros. Aunque en esta oportunidad se espera que traspase largamente esa cifra, sobre todo por la visita de miles de ingleses quienes aún sin entradas, van a estar en Madrid.

España finalmente vivirá nuevamente su final de Champions pero sin equipos españoles, tal como le sucedió en 1999 cuando el Camp Nou del Barcelona recibió al Manchester United y al Bayern Munich; o como cuando el Santiago Bernabéu fue el escenario de la final que ganó el Inter de Diego Milito frente a los alemanes de Munich.

El Wanda además del partido, tendrá un escenario en la previa en el que la banda norteamericana Imagine Dragons tocará sus grandes éxitos, Believer y Thunder. La UEFA promete además que la puesta en escena de la ceremonia inaugural y del show musical "será de un despliegue nunca antes visto en un partido de fútbol".