En el Campeonato Carioca de Brasil ocurrió ayer una escena brutal e inentendible: el delantero Rildo quebró a un rival tras un planchazo y apenas vio la tarjeta amarilla.

La decisión del árbitro del partido que jugaban Botafogo y Vasco da Gama (ganó el Almirante por 3 a 2) desató la furia de los compañeros de João Paulo contra el árbitro Leandro García Cavaleiro mientras el jugador lesionado era retirado en camilla por los servicios de salud.

João Paulo fue derivado a un hospital y se espera un comunicado oficial por parte de su club, Botafogo, para conocer el alcance de la fractura provocada por la acción de su colega.

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