(lopezobrador.org.mx)
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Ciudad de México. Fue una frase fuera de lugar y su autor está pagando el costo de pronunciarla. El 28 de noviembre pasado, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, durante la presentación de su novela El olor de las magnolias, el escritor Paco Ignacio Taibo II se refirió a la casi segura votación de una ley que lo habilitaría, pese a haber nacido en el extranjero, a ocupar la dirección del Fondo de Cultura Económica, acaso la más prestigiosa editorial nacional de Latinoamérica. Fue entonces cuando no tuvo mejor idea que decir que el lunes 3 de diciembre iba a asumir el cargo, por la ley o por un edicto presidencial del entonces presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO, para casi todo el mundo). Y, a modo de bravata, dijo: "¡Sea como sea, se las metimos doblada, camarada!".

Paco Ignacio Taibo II, probablemente uno de los más populares escritores mexicanos, milita junto al actual presidente de México desde la fundación del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que, en coalición con el Partido del Trabajo (PT, izquierda), el Partido del Encuentro Social (PES, centroderecha), el Movimiento Ciudadano (MC, socialdemócratas) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD, socialdemócratas), se alzó con el 53% de los votos, que se tradujeron en 69 escaños en el Senado y 307 en Diputados, logrando de ese modo la mayoría absoluta en ambas cámaras, pero también una extraña mezcla de voluntades que va desde la izquierda pura y dura a los evangelistas, pasando por el centro.

La dilatada trayectoria de López Obrador incluye haber sido Jefe de Gobierno del Distrito Federal entre 2000 y 2005. Luego, candidato a la presidencia en 2006, denunció fraude de Felipe Calderón (PAN), su adversario, quien finalmente ocupó el sillón presidencial. Más adelante, en 2012, volvió a presentarse como candidato por el Movimiento Ciudadano, y perdió contra Enrique Peña Nieto por una diferencia de 7%. Sin embargo, luego de recorrer sistemáticamente cada rincón del país, en su tercera tentativa, el pasado 1 de julio ganó las elecciones mexicanas con el 53% de los votos. Ese porcentaje hace que la curiosa coalición que construyó con el Movimiento Regeneración Nacional (Morena, partido que él mismo fundó a partir de una facción salida del PRD) sea una verdadera incógnita para todo México.

Combativo y muchas veces irritante para el poderoso establishment de su país, López Obrador aprendió a morigerar un tanto su discurso, lo que, probablemente, contribuyó a que muchos ciudadanos que no comparten plenamente sus puntos de vista hayan aportado su voto al triunfo de su coalición. En cierto sentido, podría decirse que el político dejó en un segundo lugar al militante porque tiene que gobernar para todos, cosa que, aparentemente, Paco Ignacio Taibo II todavía no termina de comprender.

Nacido en Gijón en 1949 y emigrado a México con su familia a los 10 años, Paco Ignacio Taibo II se naturalizó mexicano en 1984. Es el exitoso autor de unas 32 novelas, de 35 libros de historia –entre los que destaca su biografía de Pancho Villa–, crónicas, entrevistas y no ficción en general, de un gran número de libros en colaboración –incluida una novela escrita a cuatro manos con el Subcomandante Marcos– y de muchas antologías, además de haber ejercido la docencia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, haber dirigido varias series de naturaleza histórica y política, haber escrito varios guiones cinematográficos, algunos de los cuales provienen de sus propias novelas y obras históricas.

(EFE)
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Por si todo esto fuera poco, en 1986 fundó la Asociación Internacional de Escritores Policíacos (AEP) y, en 1988, creó la prestigiosa Semana Negra de Gijón, dedicada en principio al género policial –que Paco Ignacio Taibo II cultivó consecuentemente–, a la que presidió hasta 2012, fecha en que fue elegido secretario de Arte y Cultura del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, comenzando así su labor junto a López Obrador.

Capítulo aparte merece la ingente labor desarrollada por Taibo II como difusor de la lectura. Y si bien su "Brigada para Leer en Libertad", una asociación que promueve la lectura donando libros, inaugurando bibliotecas, organizando foros y ferias del libros y remate de libros, no es la única iniciativa que se lleva a cabo en México –un país que presenta un índice mentiroso que señala apenas un 4,4% de analfabetismo, cifra diseñada a los efectos meramente cosméticos–, la popularidad de Taibo II pone a su proyecto en un primerísimo plano ante la opinión pública.

Acaso pensando en todo esto, luego de que la escritora y académica Margo Glantz declinara la oferta para dirigir el Fondo de Cultura Económica, López Obrador pensó en Taibo II. Así, el 5 de octubre pasado, de acuerdo con José Beltrán, del Huffington Post, el escritor habría declarado: "Creo que va a ser muy interesante, no tengo en las manos ninguna preparación, tengo que ponerme a estudiar el aparato del Estado, la situación económica de la empresa, la política editorial hasta ahora, la situación de los trabajadores, el impacto de las publicaciones del Fondo entre la gente". Esa confesión fue luego acompañada de una serie de declaraciones que la prensa se ocupó de ampliar y, en algunos casos, de distorsionar.

Se dijo así que Taibo II había anunciado que iba a cerrar las filiales extranjeras del FCE –lo que motivó el pánico entre varios de los gerentes de la casa editorial venidos de toda América a la FIL de Guadalajara–, que iba a suspender la edición de colecciones históricamente importantes, que iba a dejar de hacer libros infantiles lujosos, que iba a declararse en cesación de pagos y muchas otras cosas que, al no haber sido rápidamente desmentidas, crearon un clima malsano alrededor del nombramiento.

Con todo, las mayores críticas vinieron de funcionarios del FCE nombrados por la gestión de Peña Nieto. Según señalaba Arturo Rodríguez García, en Proceso, del 19 de noviembre pasado, "Taibo se plantea fusionar al FCE con la Dirección General de Publicaciones y la red de librerías Educal –por cierto, quebradas y sin libros de editoriales comerciales por lo abultado de su deuda; generar colecciones y relanzar los Breviarios; activar un vínculo de las librerías con las comunidades en las que se encuentran y relacionar su producción con la educación formal e informal de los ciudadanos. En entrevistas recientes, habla ya con estadísticas, datos presupuestales, de producción y calidad". Y concluía: "No gusta al 'circuito ilustrado' el perfil social de Paco y, aunque el disgusto es ideológico, en su contra se invoca una vetusta ley de entidades paraestatales donde se exige, para ser titular, ser mexicano nacido en México. Taibo, que llegó a México en sus primeros años de vida, hijo de la oleada de refugiados españoles que tanto aportó a la cultura en este país, es mexicano pero ve socavados sus derechos por una norma anclada en los años sesenta y que, fácilmente, podría ser revertida invocando el Artículo 1 constitucional. Sin embargo, la ruta fue trazada por la senadora Citlali Hernández, que presentó una iniciativa que ya está en análisis en comisiones y que, dada la representación legislativa de Morena, pasará, de manera que la designación de Paco, va".

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A esta altura, quedaba en claro que "la designación de Paco, iba". Su bravata en la FIL desató una serie de comentarios de todo tipo. El 28 de noviembre, por Twitter, el popular actor y animador Chumel Torres escribió: "Qué bueno que soy comediante y no servidor público y le puedo decir que es un pinche animal impresentable." Ese mismo día, José Manuel Aspiroz, director general de Marca País en la Presidencia de la República, consideró que lo grave de la frase dicha por el intelectual de izquierda es el machismo que implica: "El futuro titular del Fondo de Cultura hablando como un machito típico. 'Nos los chingamos', "'se las metimos (y doblada)'. ¿Esa es la democracia a la que aspiramos? ¿Celebrar cogerse al otro u otra?". Por su parte, Olivia Zerón, conductora de El Financiero, escribió: "¿Por qué le aplauden a Taibo 'camaradas'? ¿Qué tiene de gracioso el uso de frases que comparan la violación sexual con vencer a alguien?". Y el escritor Esteban Illades comentó: "Asociar la victoria con penetrar a alguien a la fuerza, en general, es lamentable. Asociar la victoria con penetrar a alguien a la fuerza en un país en el que los feminicidios y la violencia sexual están en máximos históricos es todavía peor".

Consuelo Saizar, ex directora del FCE durante la presidencia de Calderón, se limitó a citar a Ludwig Wittgestein: "Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo". También por Twitter, el historiador de derecha Enrique Krause señaló: "El FCE fue creado por don Daniel Cosío Villegas con los escritores del exilio español. Su nuevo director, en agradecimiento a México, declara 'se las metimos doblada'". El escritor David Miklos se preguntó: ": "Y a ti, ¿te la meten doblada o sólo en su idioma original?". El poeta Aurelio Asiain, por su parte, comenta: "'Se la metimos doblada': nos los cogimos. Los penetramos, contra su voluntad y sus expectativas. La celebración machista del sexo anal no como placer mutuo sino como demostración de poder. Falocracia delirante". No vio así las cosas la escritora Elena Poniatowska, simpatizante de Morena, quien excusó a Taibo II con estas palabras: "A mi mamá se le caía algo al suelo y decía 'mierda', y era la señora más educada sobre la tierra. Son cosas que le salen a uno. Yo creo que él y su familia están dolidísimos, y si alguien ha hecho algo por la lectura en México es Paco Ignacio Taibo II. Ojalá esto se recomponga para que él siga en el puesto".

Esto -que Paco Taibo II pueda hacerse cargo de la dirección de FCE-, en buena manera, depende del Congreso. Y allí la oposición aprovechó el impacto social de la desafortunada frase del escritor para poner en un compás de espera la modificación de la ley que le permitiría la designación. Manuel Añorve, vicecoordinador del PRI en el Senado de la República, pidió en un comunicado al presidente electo Andrés Manuel López Obrador que "revalore la designación del escritor" para dirigir el Fondo de Cultura Económica. La senadora Kenia López (del PAN), lamentó la expresión del escritor y dijo que por dignidad el Senado no debería acompañar la reforma de la "Ley Taibo". El problema es que ese punto de vista alcanzó también a los legisladores de Morena, como es el caso de la senadora Lilly Téllez, quien anunció que votaría en contra de que "se elimine el obstáculo para que este señor (Paco Ignacio Taibo II) sea titular del FCE".

Rápido de reflejos –o advertido por López Obrador, quien no necesariamente quiere pagar los platos rotos nombrando a Taibo II por decreto–, se disculpó (o algo así). El 30 de noviembre dijo por la red del pajarito: "Lamento profundamente haber utilizado una frase desafortunada y vulgar y odiaría que se interpretara como una agresión a las causas feministas o de la comunidad gay, a las que he apoyado decididamente durante toda mi vida y con las que estoy claramente comprometido." Ese mismo día, Diego Petersen Farah, defensor de la candidatura de Taibo II, escribió en Sin Embargo: "El exabrupto de la FIL no cambia mi idea sobre la capacidad de Paco, lo lépero (grosero) no quita lo inteligente, pero sí confirma mi mayor temor sobre la Cuarta Transformación: la venganza como motor del cambio."

Para ese entonces, varios diarios publicaban otras frases que, en su momento, con lógica militante, Taibo II había pronunciado. Éstas son algunas: "Germán Martínez es un personaje que sale de los meandros de la oscuridad reaccionaria (…) Estas cosas forman parte de una pinche inercia culera en la que aparecen sapos como candidatos de la izquierda, cuando son candidatos de la derecha". (22 de febrero de 2018); "Si (las empresas) te quieren chantajear, Andrés Manuel, exprópialos. Chinguen su madre. Exprópialos" (28 de abril de 2018 durante su participación en el Círculo de Estudios Liceo Hidalgo). Finalmente, esta frase, acaso premonitoria: "Un presidente de México puede gobernar por decreto presidencial, como hizo Cárdenas en su día (…) No hay otra opción si quieres cambiar este país". (3 de mayo de 2018 en entrevista con El País).

(ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons / CC-BY-SA 4.0)
(ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons / CC-BY-SA 4.0)

Por supuesto que el culebrón no terminó ahí. El lunes 3 de diciembre, Taibo II se presentó en las oficinas del FCE, acompañado por una veintena de colaboradores, para hacerse cargo de la institución. Allí dijo: "Vengo por instrucciones del presidente de la República a asumir la transición en términos de gerente editorial encargado de despacho del director del Fondo". Según la crónica anónima aparecida en Zócalo, "en el encuentro con los funcionarios salientes, y que fue coordinado por José Daniel Vázquez, titular del Órgano interno de Control (OIC) del FCE, Taibo II no presentó ningún documento que lo acreditara como funcionario nombrado por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Admitió que eso aún estaba en trámite. Al no presentar esa documentación, el encuentro fue suspendido. Fue entonces que solicitó hacer un recorrido por las instalaciones en calidad de visitante. Lo hizo con su grupo de acompañantes y tuiteó una fotografía con un pie que indicaba que 'el equipo de transición' había visitado el FCE".

El 5 de diciembre, durante una conferencia de prensa, López Obrador volvió a apoyar a Taibo II. Dijo que "La literatura, la investigación es una contribución social, pero más allá de eso Paco Ignacio Taibo II es uno de los principales promotores de la lectura en México. Es un promotor de los libros y ha ayudado muchísimo". Para agregar de inmediato, en referencia a la reforma de la ley de entidades paraestatales que le permitiría a Taibo II asumir en el FCE: "No sé cómo va a quedar eso. Me gustaría mucho que se hiciera cargo del FCE. Es un gran escritor, un intelectual de primer orden; además tiene dimensión social".

Tal vez esas palabras fueron una manera de poner orden entre las propias fuerzas en el Congreso porque el jueves 6 de diciembre los senadores de Morena aceptaron la disculpa de Paco Ignacio Taibo II y anunciaron que retomarían el proceso legislativo para el análisis del dictamen que había sido retirado del orden del día. Dicho de otra manera, le estarían evitando al flamante presidente empezar a gobernar por decreto, algo que les caería muy mal a muchos de sus votantes menos convencidos.

El escándalo está lejos de haberse resuelto. Está claro que el FCE, mal dirigido y peor administrado en los últimos años, necesita urgentemente que se realicen cambios. Sin embargo, no todo el mundo coincide en la naturaleza de estos. Por caso, el acartonado crítico ultraconservador Christopher Domínguez Michael, quien el 7 de diciembre publicó una furibunda columna de opinión en El Universal, donde, entre otras cosas se lee: "La manera como Taibo II se jactó de su victoria no fue un exabrupto. En él, como en sus maestros leninistas, el insulto es el recurso más fácil para ejercer el amedrentamiento: su trayectoria pública es abundante en llamados a emular la violencia revolucionaria de sus héroes. Lo dicho en Guadalajara no tiene perdón. Lo descalifica moralmente para dirigir el FCE". Dado el tenor de todo esto, está claro que la polémica continuará.

Consultados por Infobae Cultura sobre todos estos pasos de comedia, muchos escritores, editores, artistas e intelectuales mexicanos declinaron opinar con nombre y apellido. Algunos señalaron que las oficinas de las distintas reparticiones de Cultura estaban perdiendo a profesionales y técnicos, que eran reemplazados por simples militantes sin la capacidad necesaria. La lógica, dicen, es "pagar" a la militancia con puestos. Otros, que reconocieron los muchos méritos de Taibo II, señalaron entre sus defectos la total carencia de tacto y sutileza, comparándolo con un elefante en una cristalería, lo que los lleva a dudar de su idoneidad para un puesto tan importante como el que se le propone. Hubo también quien recordó el manifiesto nepotismo del escritor. Y hubo quienes opinaron que de a poco todo este increíble embrollo se va a solucionar, confiando en que Taibo, que es un hombre inteligente, recurra a especialistas y aprenda a moderar sus dichos y, como López Obrador, empiece a ser más político. Lo cierto es que hay muchas expectativas porque en México las cosas no pueden ser peores.

Con 130 millones de habitantes, es la segunda economía de Latinoamérica, aunque tiene una pésima distribución de la riqueza de la región. Así, según datos irrefutables de la CEPAL, el 1% de la población concentra un tercio de la riqueza del país, estadística que se vuelve aún más dramática si se considera que, en términos de activos financieros, el 80% de la riqueza está en manos del 10% de los habitantes. Eso deja un amplio margen para todo tipo de desigualdades y violencias.

Responsable en buena medida de todo esto es el Partido Revolucionario Institucional (PRI) que mantuvo el poder desde 1929 a 2000, fecha en que perdió las elecciones ante los liberales del Partido de Acción Nacional (PAN), cuando triunfó Vicente Fox. México ha sufrido una lenta y profunda decadencia hasta llegar a la crisis en que lo sumergió la pésima administración de Enrique Peña Nieto (también del PRI), 57avo presidente de la república, quien se retira del poder con una de las mayores desaprobaciones de gestión de toda la historia del país.

Durante sus años de gobierno se multiplicaron las denuncias de corrupción, crecieron la violencia institucional y los abusos, se multiplicaron los vínculos del poder político con el crimen organizado, se produjo un significativo desgobierno que permitió, entre otras cosas, la instalación a gran escala del narcotráfico, la trata de personas, los asesinatos en masa, las desapariciones forzadas, la ocupación y posterior venta de tierras privadas por parte de grupos empresarios y organizaciones de abogados que fraguaron las escrituras.

Primer mensaje de López Obrador como presidente. (Foto: Reuters)
Primer mensaje de López Obrador como presidente. (Foto: Reuters)

Dada la ralea de la clase política local, AMLO y gente como Paco Ignacio Taibo II, con sus virtudes y defectos, constituyen para muchos una gran esperanza, pero también un motivo de preocupación, ya que no ha habido mayores muestras de querer discutir lo que haya que discutir, y la realidad –se sabe– suele ser más compleja que las simplificaciones del populismo. Hasta ahora, ha primado la lógica militante sin matices. El viejo "si no estás conmigo, estás contra mí", debe cambiar, dicen los intelectuales consultados, quienes asimismo se permiten trazar una analogía entre lo que está pasando en México y lo que ocurre en la Argentina con el kirchnerismo y el antikirchnerismo. "Ése es el principal peligro", y después añaden que si el actual gobierno fracasa, podría ser el turno de algún Bolsonaro que capitalice la decepción. Y nadie quiere eso.

 

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