Después de tres meses el Gobierno anunció que los cuerpos de mercenarios muertos en Haití serán inspeccionados

Además, serán revisadas las condiciones de los otros 18 colombianos acusados por el magnicidio de Jovenel Moïse y que han señalado ser víctimas de tortura

Policías custodian a un grupo de sospechosos de haber participado en el asesinato del presidente haitiano, Jovenel Moise, en Puerto Príncipe (Haití). EFE/Jean Marc Hervé Abélard/Archivo
Policías custodian a un grupo de sospechosos de haber participado en el asesinato del presidente haitiano, Jovenel Moise, en Puerto Príncipe (Haití). EFE/Jean Marc Hervé Abélard/Archivo

Hace más de tres meses que el presidente de Haití, Jovenel Moïse, fue asesinado y su crimen hasta el momento no se esclarece. Durante el proceso de investigación 21 exmilitares colombianos fueron acusados del magnicidio; de los cuales 3 murieron; pese al tiempo que ha pasado sus cuerpos todavía permanecen en territorio Haitiano y la repatriación ha sido muy lenta; por otro lado, los 18 que se encuentran en prisión están en deplorables condiciones y han señalado que son víctimas de violación de los derechos humanos.

Ahora a tres semanas de que la Cancillería diera a conocer que el ministro de Justicia de Haití, Liszt Quitel, se había comprometido a que los cuerpos de los exmilitares muertos sería repatriados. El cónsul honorario en Puerto Príncipe, capital de Haití, Julio Santa, podrá inspeccionar los cuerpos de los mercenarios, con el fin de verificar el estado de los cadáveres. De acuerdo con Revista Semana, la realización de ese proceso contaría con el aval de las autoridades de Haití, las cuales investigan la vinculación de militares colombianos en el magnicidio.

Los cuerpos que sarán revisados son del sargento viceprimero (r) Duberney Capador Giraldo, de 40 años de edad, quien había ingresado al Ejército el 1 de enero de 2001 y se retiró el 17 de enero de 2020; y el soldado profesional (r) Javier Mauricio Medina Romero, quien ingresó al Ejército el 1 de marzo de 2000. Tenía 45 años de edad, era oriundo de Neiva. Perteneció al Batallón de Infantería 2, en Sucre, donde fue jefe de inteligencia. El tercer cuerpo es de Miguel Garzón.

Así mismo se anunció que se revisará la situación legal de los exmilitares detenidos, luego de varios llamados de ayudas que les hicieron las familias de los detenidos y que se dieran a conocer las cartas y los audios donde los exmilitares denunciaron múltiples maltratos.

Estamos en un campo de concentración en pleno siglo XXI. Nos estamos muriendo lentamente. Aquí nos han condenado a muerte por hambre”, dijo en un audio al que tuvo acceso Reuters un hombre que se identificó como uno de los prisioneros colombianos en Haití en el mes de septiembre.


¿Cómo murieron los exmilitares?

El 10 de septiembre mediante una misiva enviada por los colombianos privados de la libertad a su familiares se conocieron detalles de la historia detrás de la muerte de los tres involucrados, así como los testimonios de la tortura y la negligencia que están experimentando aquellos que fueron capturados por el magnicidio.

Según se lee en la carta, revelada inicialmente por el periódico colombiano El Tiempo, “fue herido levemente el señor Duberney Capador Giraldo con esquirla de granada alojada en su cadera, quien quedó en el lugar de los hechos con vida y con la asistencia que le prestó un enfermero; posteriormente fue torturado y asesinado con tiro de gracia por miembro de la Policía Nacional de Haití”. Para este caso, piden una necropsia exhaustiva que confirme el testimonio.

A este relato le siguió el que se levanta alrededor del fallecimiento de Javier Mauricio Romero, quien según los capturados, fue asesinado con una granada de mano mientras manifestaba sus intenciones de rendirse. “Se encontraba sin armamento y en estado de indefensión”, señala la carta.

Finalmente, detallan el fallecimiento accidental de Miguel Garzón: “Al intentar huir para salvar su vida, ante la negativa de la policía haitiana de aceptar nuestra rendición, muere el señor Miguel Garzón, quien se dispara accidentalmente al intentar saltar una pared para preservar su vida”.

Adicionalmente, advirtieron que en la actualidad se encuentran a merced de un investigador de la oficina de homicidios de la policía judicial haitiana que ha demostrado ser “un ‘profesional’ en torturar seres humanos”, que los tiene sometidos a todo tipo de vejámenes.


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