Haciendo maquetas, así pasa su sentencia Rafael Uribe Noguera, el violador y asesino de Yuliana Samboní

En 2016, el criminal secuestró, accedió carnalmente y asesinó a la pequeña de 7 años en un barrio de la localidad de Chapinero en Bogotá.

Rafael Uribe Noguera. Foto: Exclusiva La W.
Rafael Uribe Noguera. Foto: Exclusiva La W.

Hace cuatro años, un infanticidio conmocionó a la opinión pública luego de que Rafael Uribe Noguera violó y asesinó a la pequeña de 7 años, Yuliana Andrea Samboní. Este lamentable crimen tuvo en vilo a los colombianos y evidenció la difícil situación que viven los niños más pobres en el país. Ahora, Uribe Noguera se encuentra tras las rejas pagando una pena de más de 50 años en la Cárcel de Máxima y Mediana Seguridad de Valledupar, la cual se conoce coloquialmente como La Tramacúa; allí, comparte ‘techo’ con los reos más peligrosos y sanguinarios de los últimos años en el territorio nacional.

De acuerdo a testimonios consultados por el diario El Tiempo, el pabellón donde se encuentra el confeso asesino es llamado “Del Horror”, donde han dormido y habitado criminales, violadores y asesinos como Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, el sicario más conocido y de confianza del capo colombiano, Pablo Escobar.

Una mujer sostiene un papel con la fotografía de la niña Yuliana Andrea Samboni Muñoz hoy, martes 5 de diciembre de 2016, en Bogotá (Colombia).
Una mujer sostiene un papel con la fotografía de la niña Yuliana Andrea Samboni Muñoz hoy, martes 5 de diciembre de 2016, en Bogotá (Colombia).

Uno de los guardias del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), habló con el periódico colombiano y le reveló que las medidas de seguridad que tiene el violador de Yuliana en la cárcel valduparense son especiales. Asegura que el hombre no puede compartir con los demás internos, no puede salir de su celda y lo tratan como a “Garavito y los internos de alto perfil del penal”. Luis Alfredo Garavito, es uno de los violadores y asesinos más ‘conocidos’ en Colombia por su escabroso prontuario delictivo, a cuestas lleva la violación y muerte de casi 200 niños.

En primera instancia, el asesino de la menor de edad fue internado en la cárcel La Picota, al sur de la capital colombiana. Sin embargo, por constantes atentados en su contra por parte de sus compañeros de prisión, tuvo que ser trasladado a La Tramacúa, donde paga por su pena actualmente.

La Tramacúa tiene al menos 1.485 presos y se encuentra bajo el incesante calor que caracteriza a la denominada ‘capital del vallenato’, al menos 40 grados centígrados. En ese ‘infernal’ ambiente, el asesino de Yuliana Samboní, de acuerdo con información suministrada a El Tiempo, pasa sus días realizando maquetas, planos y artesanías con las que busca reivindicarse por el macabro crimen que realizó en un exclusivo barrio de la localidad de Chapinero en el 2016.

Rafael Uribe Noguera. Archivo particular.
Rafael Uribe Noguera. Archivo particular.

Todos los detalles del infanticidio

Rafael Uribe Noguera, un arquitecto colombiano de 38 años, fue condenado a 51 años y 10 meses por secuestrar, violar y matar a una menor de edad, cuyo cadáver apareció en un departamento de clase alta de Bogotá y causó conmoción en la sociedad.

"La pena definitiva que imponer es la de 622 meses de prisión y 100 salarios mínimos vigentes mensuales de multa (unos USD 22 mil)", dijo la jueza en la lectura de la sentencia por los delitos de femicidio agravado, acceso carnal violento agravado y secuestro. La investigación del Instituto de Medicina Legal de Colombia concluyó que la niña murió estrangulada y había sido abusada sexualmente.

Un grupo de personas acompaña el féretro de la niña Yuliana, asesinada por Rafael Uribe (EFE)
Un grupo de personas acompaña el féretro de la niña Yuliana, asesinada por Rafael Uribe (EFE)

Miembro de una adinerada familia de Bogotá, Uribe Noguera se llevó el 4 de diciembre a Yuliana, una niña indígena de 7 años, de un humilde barrio en el este de la ciudad hasta un apartamento de su propiedad, donde fue encontrado el cadáver de la menor.

En una audiencia en enero, el hombre aceptó los hechos, aunque también dijo "haber actuado bajo algún tipo de inconsciencia" por el consumo de drogas y alcohol, explicaciones que fueron desestimadas por el juzgado. La policía encontró el cuerpo desnudo de la pequeña debajo de un jacuzzi mientras Uribe Noguera estaba recluido en una clínica por una supuesta sobredosis de drogas y alcohol.

En Colombia, la máxima condena es de 60 años de prisión, ya que no existe la cadena perpetua ni la pena de muerte. La Fiscalía lamentó que no haya sido impuesta la pena máxima contra el culpable.

Por su parte, el padre de Yuliana también rechazó la sentencia. "Quedo muy decepcionado porque yo, como padre, quería los 60 años (de cárcel) para ese criminal", dijo Juvencio Samboní. En medio de una nube de periodistas, el padre de Yuliana pidió que "se haga justicia" porque "justicia a medias no sirve".

Juvencio Samboni, padre de la niña asesinada (Reuters)
Juvencio Samboni, padre de la niña asesinada (Reuters)

El caso, uno de los más mediáticos del país, ha tenido la intervención de la Fiscalía, que siempre sostuvo que la escena del crimen fue manipulada.

A eso se sumó que el vigilante del edificio en el que se cometió el crimen, Fernando Merchán, apareció muerto días después y se llegó a especular sobre los verdaderas causas de su fallecimiento, que finalmente, según los forenses, fue un suicidio.

Una mujer sostiene un papel con la fotografía de la niña Yuliana, cuando todavía era buscada
Una mujer sostiene un papel con la fotografía de la niña Yuliana, cuando todavía era buscada

Además del condenado, la Fiscalía vinculó al caso a Francisco y Catalina Uribe Noguera, hermanos de Rafael, a quienes acusó de ocultar y manipular pruebas en las horas que transcurrieron entre el crimen y el aviso a la policía, y continúan con restricción para salir del país.

La condena contra el asesino de Yuliana se conoce un día después del nacimiento de su hermano. "Es un regalo de Dios en medio de esta dura situación, es volver a creer en la existencia, de tener fuerza para seguir peleando, de estar atento de lo que vaya a pasar con ese señor que mató a mi pequeña, quien debe ser condenado severamente porque el daño que nos hizo fue muy grande", había dicho el martes el padre al diario El País de Cali.