El cannabis medicinal: la jugada secreta que promete reactivar la economía del país

A pesar de los obstáculos normativos, varios expertos aseguran que el uso de la marihuana con fines medicinales remolcará a una economía golpeada por el COVID-19.

(Shutterstock.com)
(Shutterstock.com)

Compañías canadienses como Pharmacielo, Clever Leaves y Avicanna son algunas de las empresas que le apuestan al cannabis medicinal colombiano, industria, que según Fedesarrollo, produciría para el país entre USD $1.532 millones y USD $3.065 millones para 2030, además de la promesa de generar 41.748 empleos, entre ellos, 26.968 en el sector agrícola.

Según datos recogidos por el diario La República, hasta el momento, el país expidió un total de 656 licencias para dinámicas relacionadas con la planta. Entre ellas, 456 para la fabricación de derivados, 98 para el uso de semillas para la siembra, 164 para cultivo de cannabis psicoactivo y 394 para el cultivo de plantas no psicoactivas.

En el caso de la empresa Avicanna, la inversión en el país asciende a los 28 millones de dólares. La operación en Colombia es de cinco hectáreas cultivadas en Bonda, en el departamento de Magdalena. La canadiense tiene la capacidad de producir 30 toneladas de planta seca al año y sostiene hasta el momento 250 empleos locales.

El presidente de la compañía, Lucas Nosiglia, denunció dificultades por demoras en las autorizaciones de exportación. Sin embargo, tiene claro el papel del sector en el plan de reactivación económica del país.

“Es de señalar que el sector jugará un rol clave en la urgencia de reactivación socioeconómica. El negocio del cannabis medicinal está en posición de aportar nuevos puestos de trabajo, ampliar la matriz exportadora, incrementar el recaudo fiscal y desarrollar zonas remotas; el desafío es permitir el despegue definitivo de la industria”, señaló Nosiglia en conversación con La República.

Por su parte, Clever Leaves tiene sembradas ocho hectáreas de cannabis, certificadas por sus buenas prácticas, en el municipio de Pesca, Boyacá. La firma canadiense ha invertido más de 50 millones de dólares en el país y es capaz de extraer más de 100.000 kilogramos de la planta seca por año.

La también canadiense Pharmacielo es la que tiene más hectáreas cultivadas, con 12 invernaderos al aire libre. Su capacidad de procesamiento son 360.000 kilogramos de biomasa anuales.

Avances y proyecciones

En tiempos de grave recesión económica por el COVID-19, el Gobierno nacional declaró al cannabis medicinal como Proyecto de Interés Nacional Estratégico (PINE), lo cual la posiciona como una de las alternativas prioritarias para revivir las finanzas del país. De los potenciales que vio el Estado en la industria está la promesa de una rápida generación de empleo y una cuantiosa inversión extranjera.

Según Euromonitor, el cannabis, la sustancia psicoactiva de mayor consumo en el mundo, pasó de tener un mercado a nivel mundial avaluado en 12 mil millones de dólares en 2018, a proyectar transacciones por 166 mil millones de dólares para 2025. En una industria que crece de manera tan acelerada, Colombia apuesta a ser parte de una gran porción de sus movimientos comerciales.

Según Fedesarrollo, el país cuenta con condiciones idóneas para la actividad desde su legalización por medio de la ley 1787 de 2016 y posterior reglamentación, lo cual hace atractiva la producción nacional a inversores extranjeros. Además, Colombia cuenta con factores de cultivo idóneos para la producción en masa de esta planta.

“Además de tener un marco regulatorio establecido y una demanda potencial importante, existen condiciones favorables para la producción en Colombia como los bajos costos laborales, el clima, y la luminosidad de 12 horas diarias. A ellos se agrega la existencia de una experiencia productiva relevante vinculada a la floricultura y a la industria farmacéutica”, explicó Fedesarrollo.

A pesar de la idoneidad del país, los avales y certificados para operar nacional e internacionalmente siguen siendo demorados y la principal dificultad de los inversores en Colombia. El presidente de Asocolcanna, Rodrigo Arcila, aseguró que se planeaba exportar 100 millones de dólares para 2020 que, por dificultades en el proceso de certificación, fueron solo 10 millones de dólares.

Le puede interesar: