
La cuenta regresiva para el telescopio espacial Nancy Grace Roman avanzó el pasado jueves en la costa espacial de Florida, Estados Unidos. Allí, el equipo de la NASA completó un ensayo general de lanzamiento previo al despegue de una misión llamada a estudiar exoplanetas, materia oscura y la historia del universo con observaciones de amplio campo.
El ejercicio puso a prueba una secuencia completa del día del lanzamiento del observatorio de la NASA, desde la activación de la nave hasta el momento del despegue. En esa simulación, los equipos de Roman practicaron el encendido del telescopio, reprodujeron operaciones de repostaje del cohete SpaceX Falcon Heavy, ejecutaron simulacros de reportes meteorológicos y repasaron respuestas ante problemas en distintos escenarios. La maniobra abarcó, además, conexiones de consola entre instalaciones de NASA y SpaceX en la Estación Espacial de Cabo Cañaveral y dependencias de SpaceX en el Centro Espacial Kennedy.
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De ese modo, la preparación avanzó un escalón más antes del envío de Roman al espacio. El ensayo forma parte central del alistamiento de la misión porque los vuelos de la agencia suelen requerir procedimientos propios para cada nave espacial. En esa prueba, el personal validó su capacidad para operar sistemas de misión y comunicaciones, además de coordinar tareas entre distintos centros de control.

El lanzamiento de Roman está previsto no antes de las 7:26 a. m. EDT del domingo 30 de agosto desde el Complejo de Lanzamiento 39A en Kennedy, a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX. Ese cronograma sitúa al telescopio en la fase final de preparación para una misión científica enfocada en preguntas sobre la expansión del cosmos, los mundos fuera del sistema solar y la observación infrarroja del universo.
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El Telescopio Espacial Nancy Grace Roman lleva el nombre de la primera astrónoma jefa de la NASA, conocida además como la “madre del Telescopio Espacial Hubble”. La misión contará con un campo de visión de al menos 100 veces mayor que el del Hubble, una capacidad con la que podrá medir la luz de mil millones de galaxias a lo largo de su vida útil.
Ese alcance observacional permitirá a Roman examinar la estructura, la evolución y la composición del universo mediante relevamientos de gran amplitud. El observatorio también podrá bloquear la luz estelar para observar de forma directa exoplanetas y discos de formación planetaria, completar un censo estadístico de los sistemas planetarios de nuestra galaxia y abordar preguntas de base en energía oscura, planetas extrasolares y astrofísica infrarroja.
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En el terreno de la energía oscura, las mediciones del telescopio buscarán aportar datos para aclarar uno de los interrogantes centrales de la cosmología.
La misión también incluirá un censo de exoplanetas orientado a responder nuevas preguntas sobre el potencial de vida en el universo. Para esa tarea, el programa utilizará una técnica capaz de detectar planetas con una masa de apenas unas pocas veces la de la Luna, un umbral que amplía el rango de objetos que podrá identificar.
A ese programa científico se suma el estudio de la materia oscura, definida como una materia casi completamente indetectable cuya existencia se plantea para explicar el exceso de gravedad medido en galaxias y cúmulos de galaxias. Roman observará además miles de estrellas que explotan, las supernovas, a través de grandes escalas de tiempo y espacio.
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Esa combinación de mediciones permitirá al observatorio estudiar la evolución de la red de materia del universo. Para hacerlo, medirá cómo la gravedad desvía de forma sutil la trayectoria de la luz a través de vastas distancias, una señal que los investigadores usan para reconstruir la distribución de materia en el cosmos.

El material aportado sobre la misión también incluye referencias visuales asociadas al programa científico. Una de ellas describe una imagen tomada desde la perspectiva de alguien situado sobre una superficie rocosa gris, con un planeta anfitrión en el centro, nubes violetas, azul claro y grises, anillos finos y una estrella anfitriona en la parte superior derecha, en parte oculta por esos anillos. Otra muestra un campo espacial con estrellas blancas en primer plano, pequeñas galaxias amarillas al fondo y una región central marcada con un círculo rojo discontinuo, junto a una etiqueta que identifica una “candidata a galaxia oscura: emisión difusa” y cuatro puntos blancos marcados como cúmulos globulares.
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Con el ensayo ya completado, la misión quedó más cerca de su próxima instancia operativa: el despegue previsto desde Kennedy en un cohete Falcon Heavy para iniciar el viaje de Roman hacia un programa de observación dedicado a la expansión del universo, los sistemas planetarios de la galaxia y la física del cosmos.
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