
Las razones por las que brillan las luciérnagas van mucho más allá del apareamiento: su luz surge de una reacción química y cumple funciones distintas a lo largo de la vida, desde ahuyentar depredadores hasta facilitar el encuentro entre machos y hembras, explicó Clyde Sorenson, profesor de entomología de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en declaraciones recogidas por Popular Science.
Las luciérnagas brillan porque producen luz con una reacción entre luciferina, oxígeno y la enzima luciferasa en la parte inferior del abdomen. Esa luz funciona como defensa en la fase larvaria y, en la adultez, como sistema de comunicación para atraer a individuos de su misma especie y reproducirse, según Popular Science.
PUBLICIDAD
Aunque su nombre sugiera otra cosa, las luciérnagas no son moscas ni chinches, sino escarabajos bioluminiscentes. Su abdomen alberga la reacción bioquímica que genera destellos amarillos, verdes y, en casos poco frecuentes, azules.
Cómo usan la luz para defenderse
La función de la luz cambia según la etapa de vida. Según Sorenson en Popular Science, en la fase larvaria, el resplandor funciona como una señal aposemática. “Su brillo intenso les indica a otros que saben mal”, dijo el entomólogo.
Ese rechazo tiene una base química. Las luciérnagas contienen esteroides tóxicos llamados lucibufaginas, responsables de su mal sabor y capaces incluso de resultar letales para pequeños lagartos.
PUBLICIDAD

Los depredadores potenciales aprenden a evitarlas tras experiencias previas. La luz, en ese sentido, actúa como una advertencia de riesgo.
La luz como lenguaje para encontrar pareja
En la adultez, el brillo cumple otra tarea. Los ancestros de las luciérnagas modernas probablemente emitían luz solo como larvas, pero con el paso de decenas de millones de años los adultos adaptaron esa capacidad al baile de apareamiento de las luciérnagas.
“En la mayoría de las luciérnagas norteamericanas, los machos tienen un patrón específico de destello”, dijo Sorenson a Popular Science. Si vuelan al anochecer y emiten la señal correcta, una hembra puede responder con otro destello. Tras ese intercambio, ambos insectos se acercan.
PUBLICIDAD
Sorenson añadió que quizá intervenga “algún tipo de comunicación por feromonas” antes del apareamiento.
Cada especie conserva su propio código luminoso. En Photinus pyralis, el macho emite un patrón con forma de J aproximadamente cada cinco segundos, y la hembra responde con un destello de medio segundo.
Hay especies que incluso sincronizan sus señales. El área de Elkmont, en el Parque Nacional de las Grandes Montañas Humeantes, y el Parque Nacional Congaree, en Carolina del Sur, albergan poblaciones que coordinan sus destellos en exhibiciones con cientos o miles de individuos al mismo tiempo.

No todas las luciérnagas adultas brillan. Cerca de una cuarta parte de las especies del mundo no produce luz en esa etapa, aunque las que sí lo hacen se parecen mucho entre sí y se distinguen mejor por sus patrones de destello.
PUBLICIDAD
Las luciérnagas depredadoras que engañan a otras especies
Ese lenguaje luminoso también puede convertirse en trampa. Algunas luciérnagas depredadoras del género Photuris imitan los patrones de destello de hembras de otros grupos para atraer machos y comérselos.
Estas especies, descritas como “femme fatales”, no producen lucibufaginas propias. Para obtener esa protección, engañan a machos de géneros como Photinus y Pyractomena, los atraen con señales falsas y luego incorporan sus toxinas al comérselos.
“El siguiente uso de esos compuestos es proteger sus huevos”, explicó Sorenson en declaraciones recogidas por Popular Science. Añadió que esos químicos también les ofrecen cierta defensa frente a depredadores.
PUBLICIDAD
Ciclo de vida y una luz casi sin pérdida de energía
Fuera de ese caso, la mayor parte de la alimentación ocurre en la etapa larvaria. Sorenson explicó que, en la adultez, su tarea principal consiste en encontrarse, aparearse y asegurar una nueva generación al año siguiente.

Las luciérnagas pasan la mayor parte de su vida como larvas, durante hasta uno o dos años. Viven enterradas en el suelo, dentro de madera en descomposición o en el mantillo, donde se alimentan de invertebrados de cuerpo blando como babosas y caracoles.
Después atraviesan una metamorfosis completa. Dejan atrás el cuerpo larvario, desarrollan alas y patas, y pasan unas semanas más antes de alcanzar la adultez.
PUBLICIDAD
Ya adultas, se reproducen, ponen huevos y viven entre cinco días y un mes. Luego el ciclo vuelve a empezar.
Otro rasgo de estos escarabajos es su rendimiento energético. Convierten casi el 100% de su energía química en luz, con una pérdida mínima en forma de calor.
Ese nivel de eficiencia ayuda a explicar el interés que siguen despertando entre los especialistas. Según detalló Popular Science, Sorenson considera que, a medida que avanza su estudio, estos escarabajos resultan aún más llamativos por la forma en que producen luz.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo son los robots autónomos que enviará la NASA a la Luna para mapear su terreno
Un equipo de rovers inteligentes viajará al satélite para trabajar de manera coordinada, recolectar datos innovadores y generar imágenes inéditas
Cómo los sismos en la Luna podrían ayudar a encontrar hielo oculto
Un estudio plantea que las vibraciones del subsuelo del satélite natural podrían servir para ubicar reservas congeladas de agua, un recurso estratégico para sostener asentamientos y generar oxígeno

Cómo será la misión espacial que buscará traer muestras de una luna de Marte: los objetivos
El proyecto apunta a analizar restos de polvo y rocas para responder preguntas sobre la formación de los planetas y la posible llegada de agua y compuestos esenciales para la vida

Microplásticos en casa: en qué objetos se encuentran y cómo impactan en la salud
Pequeñas partículas procedentes de productos cotidianos están presentes en ambientes domésticos y pueden afectar al bienestar y al organismo

Cómo funciona el “equipo de reparación” del ADN: el rol clave de las enzimas
Un equipo del Instituto Weizmann de Ciencias identificó por primera vez las secuencias y estructuras “preferidas” en este mecanismo. El avance ayuda a entender cómo algunas células se vuelvan cancerosas




