Descubren en Río Negro fósiles de un cocodrilo que vivió hace 85 millones de años

Un grupo de investigadores del CONICET recuperó restos de un reptil prehistórico, lo que permite reconstruir parte del pasado evolutivo y la diversidad de especies extintas en la región patagónica

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Agustina Lecuona, Mattia Baiano y Facundo Riguetti realizando trabajos de campo para extraer el fósil.
El hallazgo de un antiguo cocodrilo en Paso Córdoba permite conocer la diversidad y evolución de estos reptiles en la Patagonia durante el Cretácico (Nahuel Aldir / CONICET)

Un equipo de científicos del CONICET encontró en el Área Natural Protegida Paso Córdoba, en Río Negro, fósiles de un antiguo cocodrilo cuya existencia se remonta a hace aproximadamente 85 millones de años. Este hallazgo proporciona información clave para ampliar el conocimiento sobre la diversidad y la evolución de los reptiles que habitaron la Patagonia durante el Cretácico.

El descubrimiento, realizado en las inmediaciones de General Roca, fue posible gracias a un trabajo de campo coordinado por especialistas en paleontología. La recuperación de estos restos abre nuevas posibilidades para entender la morfología y el estilo de vida de especies extinguidas en la región.

El hallazgo en Paso Córdoba: contexto y procedimiento

Dentro del Área Natural Protegida Paso Córdoba, un grupo de científicos del CONICET identificó fósiles pertenecientes a una especie de cocodrilo que vivió en la zona hace unos 85 millones de años. Facundo Riguetti, becario posdoctoral del CONICET, fue quien primero localizó un fragmento de cráneo entre los sedimentos.

Según la investigadora Agustina Lecuona, del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN), el hallazgo inicial consistió en un cráneo parcial. Lecuona explicó: “El material fue encontrado por Facundo Riguetti, quien reconoció un fragmento de cráneo y me llamó para ir a ver. A partir de ese momento, comenzamos a abrir hacia los laterales para evaluar la extensión del fósil, es decir, determinar cuánto material se había preservado y así poder decidir la mejor forma de extraerlo”.

Facundo Riguetti y Mattia Baiano en trabajos de campo.
El fósil encontrado en Río Negro tiene una antigüedad estimada de 85 millones de años, lo que aporta datos sobre especies extinguidas (Nahuel Aldir / CONICET)

Durante la excavación, el equipo notó la presencia de más huesos pertenecientes al postcráneo, como vértebras y partes de las extremidades. Esta situación llevó a los especialistas a ampliar la zona de extracción. La secuencia de hallazgos permitió recuperar una muestra más completa de lo habitual para este tipo de fósiles.

La zona donde se produjo el hallazgo corresponde a la Formación Bajo de la Carpa. Esta se caracteriza por ambientes fluviales efímeros, es decir, cursos de agua pequeños que desaparecen con rapidez, en combinación con sectores eólicos dominados por la acción del viento. Según el equipo del CONICET, estos ambientes pueden compararse con los desiertos actuales en lo que respecta a la dinámica de los sedimentos y la vegetación escasa.

Características del cocodrilo hallado y su importancia científica

El análisis preliminar de los restos permitió a los investigadores inferir que el ejemplar hallado pertenece probablemente a la especie Notosuchus terrestris, un género de cocodrilos terrestres ampliamente distribuido en la Patagonia durante el Cretácico y del cual existen numerosos ejemplares, incluso en distintos estadios de desarrollo.

Sobre el tamaño del animal, la investigadora señaló que el fémur hallado casi completo permite estimar que el ejemplar adulto habría alcanzado un metro de longitud, sin incluir la cola. Así lo indica la declaración de Lecuona: “En general, dependiendo del grupo taxonómico, es posible estimar el tamaño de un individuo adulto a partir del largo total del cráneo, del largo del fémur, del húmero, u otros indicadores según el grupo. En este caso solo tenemos el fémur casi completo, por lo que usando este parámetro se podría inferir un tamaño aproximado de un metro sin considerar la cola”.

Fósil del cocodrilo hallado en Paso Córdoba.
El equipo del CONICET realizó excavaciones en General Roca y recuperó restos que permiten analizar la morfología de cocodrilos prehistóricos (Nahuel Aldir / CONICET)

A diferencia de los cocodrilos actuales, las especies descubiertas en este yacimiento se adaptaban a la vida terrestre. Eran de menor tamaño y poseían una postura distinta, con las patas erguidas situadas debajo del cuerpo, lo que les daba un andar más elevado y ágil, similar al de un mamífero. No habitaban principalmente ambientes acuáticos ni acechaban en ríos, sino que recorrían el terreno firme.

El valor del hallazgo radica en el estado de preservación de ciertas partes del esqueleto, especialmente regiones poco conocidas en otros ejemplares de Notosuchus. El equipo del CONICET explica que los huesos encontrados pueden ayudar a conocer mejor cómo era el cuerpo de este cocodrilo y cómo se movía. Analizar las patas y otras partes bien conservadas permitirá saber, por ejemplo, si este animal podía correr, cómo caminaba y cómo era su vida diaria cuando habitaba la región.

Perspectivas y participación en la investigación

La posible identificación del fósil como Notosuchus terrestris constituye un aporte relevante para la paleontología de la región. Según Lecuona, si en cambio se tratase de una especie diferente, el hallazgo resultaría aún más significativo, ya que en Paso Córdoba existen pocos registros de cocodrilos y, en tales casos, suelen estar representados por un único individuo. Ejemplos de otras especies presentes en la zona son Comahuesuchus brachybuccalis y Wargosuchus australis.

El equipo de trabajo que llevó a cabo la campaña incluyó a Agustina Lecuona, Facundo Riguetti, Mattia Baiano (becario posdoctoral del CONICET en el Museo Paleontológico Municipal Ernesto Bachmann), Francisco Suárez y Gerónimo Sampaolesi (ambos estudiantes de Paleontología en la Universidad Nacional de Río Negro).

Imagen de cocodrilos y yacarés en su hábitat acuático. Estos majestuosos reptiles son vitales para el ecosistema y requieren cuidado y protección. (Imagen ilustrativa Infobae)
A diferencia de especies actuales, no habitaban principalmente ambientes acuáticos ni acechaban en ríos (Imagen ilustrativa Infobae)

La presentación y documentación de los restos fósiles se realizó íntegramente bajo el protocolo del CONICET y en colaboración con instituciones locales como la Universidad Nacional de Río Negro y la Fundación Azara-Universidad Maimónides. El análisis de las piezas recuperadas se orienta a describir con mayor precisión la anatomía y el modo de vida de los cocodrilos extintos de la región.

Este descubrimiento en Paso Córdoba representa una oportunidad para profundizar en el estudio de la evolución de los reptiles prehistóricos de la Patagonia y contribuye al conocimiento sobre la biodiversidad de la era Cretácica.