La “epidemia de dientes desalineados”: la mayor parte de la población infantil y adolescente requiere tratamientos de ortodoncia

Especialistas destacan que los cambios evolutivos en la estructura mandibular explican por qué hoy millones necesitan ortodoncia, en contraste con antepasados prehistóricos

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El auge de la ortodoncia
El auge de la ortodoncia destaca el incremento de problemas dentales en niños, adolescentes y adultos en la actualidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la actualidad, millones de niños, adolescentes y adultos recurren cada año a la ortodoncia para corregir dientes torcidos o problemas de mordida. Este fenómeno, que hoy parece casi universal, contrasta con el pasado evolutivo del ser humano; nuestros antepasados rara vez enfrentaban la necesidad de estos tratamientos. Esta paradoja ha sido destacada por especialistas y medios como Popular Science, que investigan las razones anatómicas tras esta “epidemia” dental moderna.

La “epidemia” de dientes desalineados

La ortodoncia forma parte actualmente del desarrollo de millones de menores y jóvenes. Según estimaciones recogidas por Popular Science, aproximadamente el 93% de niños y adolescentes presentan problemas de mordida cruzada, sobremordida o submordida.

Los aparatos ortodóncicos se ofrecen en distintas versiones, desde los tradicionales brackets metálicos hasta los alineadores transparentes. Estas soluciones se han convertido en la opción más habitual para alinear arcos dentales en casos que, antaño, eran mucho menos frecuentes.

Los aparatos ortodóncicos incluyen opciones
Los aparatos ortodóncicos incluyen opciones como brackets metálicos y alineadores transparentes para corregir distintos problemas de mordida (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además de los jóvenes, alrededor del 20% de los nuevos pacientes en clínicas especializadas son mayores de 18 años. Sin embargo, los sistemas modernos de ortodoncia solo comenzaron a desarrollarse hace poco más de un siglo. Esta respuesta técnica apunta a un problema que parece reciente en la historia humana.

El origen evolutivo del problema: cómo cambió la mandíbula

Expertos entrevistados por Popular Science señalan como causa principal la transformación progresiva de la mandíbula inferior (mandíbula) y el maxilar superior (maxilar) de los humanos. Peter Ungar, antropólogo biológico de la Universidad de Arkansas, explica que nuestras mandíbulas han ido disminuyendo en tamaño debido a cambios en la dieta y en la intensidad del esfuerzo masticatorio.

En la prehistoria, cuando predominaban los alimentos sin procesar, la masticación exigía una fuerza considerable de la mandíbula. Este esfuerzo estimulaba el crecimiento óseo, desarrollando una estructura más ancha y robusta.

La genética determina el tamaño de los dientes, pero el crecimiento de la mandíbula depende del nivel de esfuerzo masticatorio durante la infancia, según Ungar. Con la llegada de la agricultura y los alimentos blandos, desapareció la estimulación necesaria para formar mandíbulas grandes. Por ello, actualmente los dientes suelen no tener suficiente espacio, lo que provoca superposiciones, protrusión de los incisivos o apiñamiento.

Los alimentos procesados y blandos
Los alimentos procesados y blandos han reducido el esfuerzo masticatorio, frenando el crecimiento de mandíbulas anchas y robustas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este menor espacio está relacionado con problemas como terceros molares que no erupcionan (muelas del juicio retenidas) y con trastornos como la apnea del sueño, afirmó Ungar, debido a la falta de espacio para la lengua en una boca más pequeña.

La higiene y tratamientos dentales antes de la ortodoncia moderna

Sin ortodoncia ni brackets, los humanos no solían desarrollar dientes severamente desalineados porque sus mandíbulas eran grandes. Pese a ello, las sonrisas del pasado distaban de la perfección cosmética contemporánea.

Roger Forshaw, especialista en salud dental de la Universidad de Manchester, describe en Popular Science que los primeros humanos empleaban palillos, ramas, plumas de ave, huesos de animales y fibras vegetales para limpiar sus dientes.

La evidencia arqueológica respalda que existían prácticas rudimentarias de higiene y hasta intervenciones dentales muy antiguas. Forshaw destaca un ejemplo: la intervención dental más antigua conocida, de hace unos 14.000 años en el norte de Italia.

Se han encontrado pruebas de
Se han encontrado pruebas de que los humanos practicaban intervenciones dentales básicas mucho antes de la invención de la odontología moderna (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la época grecorromana se documentan referencias a tratamientos poco efectivos y dolorosos para los dientes desalineados. Sin embargo, solo con el avance moderno se logró comprender el movimiento dental y cómo corregirlo de manera eficaz.

El desarrollo y revolución de la ortodoncia

La ortodoncia moderna nació entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Los primeros intentos para alinear dientes se basaban en herramientas que presionaban progresivamente los arcos dentales. El “Bandeau”, creado por Pierre Fouchard en el siglo XVIII, era una tira metálica en forma de herradura que expandía paulatinamente la mandíbula superior.

A comienzos del siglo XX, el odontólogo estadounidense E. H. Angle introdujo los brackets metálicos, permitiendo mayor control sobre el movimiento dental. Popular Science subraya que los aparatos fijos evolucionaron a medida que incrementó el conocimiento sobre la biomecánica dental.

Durante las décadas siguientes, materiales y técnicas mejoraron notablemente. En la era digital actual, el diseño asistido por ordenador y los alineadores transparentes han hecho los tratamientos más rápidos, menos invasivos y casi imperceptibles.

La ortodoncia moderna surge entre
La ortodoncia moderna surge entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX como respuesta a la necesidad de alinear dientes de manera eficaz (Imagen Ilustrativa Infobae)

Como detallan los expertos en Popular Science, la clave para prevenir y tratar los problemas derivados de las mandíbulas pequeñas humanas está en la infancia. Si bien la genética y la evolución han marcado una diferencia irreversible, la innovación tecnológica busca resolver las consecuencias de estos cambios anatómicos.

Así, muchos padres deciden anticiparse con una consulta temprana: agendar una cita de control de ortodoncia para sus hijos entorno a los 7 años puede ser un paso fundamental para preservar una sonrisa sana a lo largo de la vida.