
El ADN basura es el nombre que se le da a partes menos conocidas del genoma humano. Por mucho tiempo, los científicos pensaron que esas largas secuencias no hacían nada útil porque no sirven para fabricar proteínas.
En la actualidad, ya se sabe que ese ADN sí puede tener funciones muy importantes, como contener instrucciones que ayudan a controlar lo que sucede dentro de las células.
PUBLICIDAD
Un grupo de la Universidad de Nueva Gales del Sur y la Universidad Monash en Australia descubrió que en el ADN basura hay interruptores especiales llamados potenciadores. Los resultados se publicaron en la revista Nature Neuroscience y podrían cambiar la lucha contra el Alzheimer, según los autores.

Esos interruptores controlan cómo trabajan células del cerebro llamadas astroglías, que ayudan a mantener las neuronas sanas.
Nicole Green, la principal autora del estudio, explicó que su equipo “usó una técnica llamada CRISPRi para apagar estos potenciadores en las células y ver si cambiaba el comportamiento de ciertos genes”.
Interruptores genéticos y enfermedad de Alzheimer

El Alzheimer es la causa más común de demencia en personas mayores. Afecta la memoria, el pensamiento y, con el tiempo, la capacidad de realizar tareas cotidianas.
PUBLICIDAD
Según la Organización Mundial de la Salud, más de 55 millones de personas en el mundo tienen demencia, y entre un 60% y un 70% de esos casos se deben a la enfermedad de Alzheimer.
Este trastorno representa un desafío gigantesco no solo para los pacientes, sino también para sus familias y los sistemas de salud.
Los investigadores de Australia analizaron cerca de 1.000 secuencias de ADN catalogadas como potenciadores, que son como interruptores a distancia.
Green contó que “si al apagar uno de estos potenciadores veíamos que el funcionamiento de un gen cambiaba, sabíamos que era importante y podíamos descubrir qué gen estaba afectando. Eso ocurrió en unos 150 de los 1.000 que probaron”.
PUBLICIDAD
Lo sorprendente, resaltó, “es que muchos de estos potenciadores están involucrados en genes relacionados con el Alzheimer”.
Este hallazgo facilita la búsqueda de las partes del ADN que podrían influir en el Alzheimer. Antes, había miles de lugares posibles para investigar, pero ahora pueden enfocarse en los 150 interruptores más importantes.
Green comentó que “pasar de tener 1.000 posibles interruptores a solo 150 ayuda mucho, porque así los científicos ya saben mejor en dónde buscar pistas sobre la enfermedad”.
En tanto, Irina Voineagu, supervisora del estudio, explicó que este listado de potenciadores sirve también para entender otras enfermedades.
Dijo que, al buscar respuestas sobre problemas como la hipertensión, la diabetes o el Alzheimer, muchas veces las partes del ADN más importantes no están dentro de los genes, sino entre ellos, en estos interruptores especiales.
PUBLICIDAD
Aplicaciones y futuro

El equipo combinó CRISPRi con secuenciación de ARN de célula única, lo que les permitió revisar la función de casi 1.000 potenciadores a la vez, algo que nunca se había hecho antes en células cerebrales.
Además, los datos ya están ayudando a entrenar programas informáticos que predicen cómo funciona el ADN.
“Este conjunto de datos puede ayudar a las computadoras a mejorar sus predicciones sobre la función de los potenciadores”, contó Voineagu.
Poder manipular estos interruptores da esperanza para crear terapias genéticas más precisas y seguras, siempre de acuerdo con estos científicos.

Si bien todavía faltan años para que esto llegue a los hospitales, Voineagu destacó que el primer medicamento de edición genética aprobado para una enfermedad de la sangre, la anemia falciforme, ya actúa sobre un potenciador específico.
PUBLICIDAD
Green concluyó que investigar estos interruptores puede ser clave para la medicina personalizada del futuro: “Queremos descubrir qué potenciadores podemos usar para prender o apagar genes en solo un tipo de célula cerebral y hacerlo de manera muy controlada”, afirmó.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
6 años, 4.000 embriones fallidos y el llanto al lograrlo: así nació la primera sepia transgénica de la historia
Una neurocientífica de la Universidad de Columbia consiguió introducir con éxito un gen foráneo en el cefalópodo. La investigadora superó múltiples lesiones e inyecciones fallidas hasta hallar una puesta de huevos fluorescentes un domingo por la mañana

Estados Unidos: cómo la IA podría ayudar a frenar el avance de las pitones birmanas en los Everglades
Investigadores de UF/IFAS desarrollaron un índice que pondera la edad, el sexo y el potencial reproductivo de cada ejemplar retirado, en lugar de contar solo el número total de serpientes eliminadas en los humedales del sur del estado

La NASA prueba un material reciclable que podría fabricarse con recursos de la Luna y Marte: así funciona
El compuesto combina un bioplástico con polvo que reproduce la composición del suelo lunar y podría usarse para crear herramientas, repuestos y estructuras directamente fuera de la Tierra

No se reconocen, pero lo usan como herramienta para ubicar a sus presas: la curiosa relación de los pulpos con los espejos
Un estudio de Dartmouth College reveló que estos invertebrados pueden extraer información valiosa del entorno a partir de un reflejo, una acción que habrían desarrollado debido a la repetición

Moby Dick tenía razón: los cachalotes usan su cabeza como ariete y ahora hay pruebas
Investigadores de la Universidad de Hawái publicaron el primer video sistemático de estos animales embistiéndose con la frente, cerrando un debate científico abierto desde el siglo XIX



