
En 2007, Blake Scholl tenía 26 años, un título en informática de la Universidad Carnegie Mellon, y una prometedora carrera como ingeniero en Amazon.
Sin embargo, un encuentro inesperado en el Museo del Vuelo en Seattle transformaría su vida. Mientras recorría las exhibiciones, quedó hipnotizado por un Concorde, el legendario avión supersónico de British Airways que marcó una era en la aviación comercial pero terminó retirado en 2003 debido a sus elevados costos, un accidente fatal y la falta de demanda.
PUBLICIDAD
Al observarlo, Scholl pensó: “Este es el avión de pasajeros más asombroso jamás construido. ¿Por qué está en un museo?”.
Como menciona la revista Time, esa pregunta lo llevó a una reflexión que cambiaría su destino: si el Concorde había fracasado por sus costos exorbitantes, ¿sería posible diseñar un avión supersónico más eficiente y accesible?
PUBLICIDAD
De Amazon a los cielos: el nacimiento de Boom Supersonic
Aunque sin experiencia en ingeniería aeronáutica, Scholl no se dejó intimidar. Compró libros especializados, estudió diseño de aviones y concluyó que superar en un 30% la eficiencia de combustible del Concorde haría económicamente viable el regreso de los vuelos supersónicos.
En 2014, fundó Boom Supersonic con el ambicioso objetivo de revolucionar la aviación comercial.

El primer gran hito de la empresa está programado para este 27 de enero de 2025, cuando el XB-1, un avión de demostración desarrollado por Boom, intentará romper la barrera del sonido en el desierto de Mojave, California.
PUBLICIDAD
Si tiene éxito, será el primer avión supersónico privado en hacerlo, un logro reservado históricamente a gobiernos y fuerzas armadas.
Overture: el avión del futuro
Boom Supersonic ya trabaja en el desarrollo de su modelo comercial, Overture, que promete marcar un antes y un después en la historia de la aviación.
PUBLICIDAD
Este avión será más pequeño que los aviones comerciales actuales, con capacidad para 80 pasajeros, pero alcanzará velocidades de hasta Mach 1.7 (alrededor de 2,099 km/h).
La clave del proyecto es hacerlo accesible: el precio estimado de un boleto será de 5.000 dólares, una fracción de los 20.000 dólares que costaba un asiento en el Concorde.
PUBLICIDAD
Para lograrlo, Boom utiliza materiales avanzados derivados del Boeing 787, como compuestos de fibra de carbono, que optimizan la eficiencia energética y reducen los costos de operación.
El diseño también prioriza la comodidad. La cabina contará con una disposición que permite acceso directo al pasillo desde todos los asientos, combinando velocidad y lujo en un paquete innovador.
PUBLICIDAD

El respaldo de las aerolíneas
El sueño de Scholl no ha pasado desapercibido. Aerolíneas como United, American y Japan Airlines ya han hecho pedidos anticipados de 132 aviones.
Para satisfacer esta demanda, Boom está construyendo una planta en Carolina del Norte con capacidad para producir 33 unidades al año, y Scholl estima que podrían necesitar hasta 1.000 aviones si los pasajeros adoptan el transporte supersónico en rutas clave.
PUBLICIDAD
Desafíos y soluciones
Una de las mayores limitaciones del Concorde fue el estampido sónico, que restringía sus rutas a vuelos sobre el océano.
Boom planea seguir esa regla, priorizando trayectos como Nueva York-Londres o Los Ángeles-Sídney, donde el aumento de velocidad compensa las restricciones.
En términos ambientales, Scholl ha prometido diseñar un avión más sostenible y eficiente, consciente de que la aviación enfrenta cada vez más presión para reducir su impacto ecológico.
PUBLICIDAD
Innovación al servicio de todos
El enfoque de Scholl no es solo tecnológico, sino también democratizador. “Quiero que los viajes supersónicos estén en manos de todos los pasajeros”, afirma.
Su visión va más allá de revivir una hazaña técnica: busca convertir lo que una vez fue un lujo reservado para el uno por ciento en una opción viable para los viajeros de negocios e incluso para el público general.
Un nuevo capítulo en la aviación

Con el lanzamiento del Overture, Boom Supersonic no solo pretende restaurar la velocidad en la aviación comercial, sino también redefinir sus estándares de accesibilidad, sostenibilidad y eficiencia.
Si Scholl logra cumplir su promesa, el mundo estará más conectado que nunca, volando a velocidades que hace años parecían cosa del pasado.
Scholl y Boom están a punto de escribir un nuevo capítulo en la historia de la aviación, recordándonos que a veces, los sueños más ambiciosos empiezan con una simple pregunta: ¿Por qué no?
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La explicación de un científico del CONICET sobre la primera célula sintética capaz de completar un ciclo vital completo
El biólogo Fabricio Ballarini analizó el experimento de la Universidad de Minnesota durante su participación en Infobae a la Tarde. El debate abarcó desde definiciones de vida hasta el impacto científico del hallazgo

Qué es la enfermedad periodontal, la condición que habría modificado al rostro humano
Un trabajo realizado en 71 mandíbulas fósiles propone que esta pérdida ósea tendría una relación directa con la mordida y cambios en la cara mucho antes del aumento del cerebro

La araña más rápida del mundo vive en Queensland y superó los 3,59 metros por segundo en laboratorio
La flic-flac marroquí ostentó el récord con sus volteretas en dunas de arena, pero especialistas cuestionan si ese desplazamiento es comparable a una carrera convencional. Por qué el debate sobre la velocidad en arácnidos sigue abierto

Descubrieron cómo una de las criaturas más antiguas de la Tierra usa su reloj biológico para colonizar su entorno
El hallazgo, realizado por laboratorios de Reino Unido, Alemania y Países Bajos, muestra que estos mecanismos no comenzaron con los organismos complejos, sino que podrían ser un rasgo universal de la vida

Un veneno que nunca existió y un mosquito como culpable: así la ciencia resolvió el misterio de los Medici tras 4 siglos
Un equipo de Yale University aplicó análisis de ADN antiguo a los restos de dos hermanos de la dinastía florentina y encontró en sus huesos una respuesta que nadie había podido confirmar



