Un grupo internacional de geólogos y científicos de numerosas disciplinas han estado trabajando en una misión de gran importancia desde hace ya varios años: ubicar el punto cero del Antropoceno, la época geológica en la que la humanidad comenzó a modificar el planeta al punto de terminar apoderándose de éste.
Y el pequeño lago Crawford, un diminuto cuerpo de agua cerca de Ontario, Canadá, se presenta como el lugar que mejor registra los impactos de la humanidad en la Tierra y por lo tanto, marcan el comienzo de esta nueva era geológica llamada Antropoceno.
Los investigadores han confirmado como Sección y Punto del Estratotipo del Límite Global (GSSP) para el Antropoceno este lago.
Un GSSP es un punto de referencia acordado internacionalmente para mostrar el comienzo de un nuevo período geológico o época en capas de roca que se han acumulado a lo largo de los siglos. Algunos geólogos han propuesto que ahora estamos viviendo en el Antropoceno, una nueva época geológica en la que la actividad humana se ha convertido en la influencia dominante en el clima y el medio ambiente del mundo. Buscando aclarar el debate sobre si la huella geológica de la humanidad debería ser considerada parte de la formación del planeta.
El concepto tiene implicaciones significativas sobre cómo consideramos nuestro impacto en el planeta. Pero todavía existe desacuerdo en la comunidad científica sobre cuándo comenzó el Antropoceno, cómo se evidencia y si la influencia humana ha sido lo suficientemente sustancial como para constituir una nueva era geológica, que generalmente abarca millones de años.
Para ayudar a responder a estas preguntas, la Comisión Internacional de Estratigrafía creó el Grupo de Trabajo sobre el Antropoceno (AWG, por sus siglas en inglés), compuesto por 35 geólogos, ha estado trabajando desde 2009 para hacer que el Antropoceno sea parte de la línea de tiempo oficial de la Tierra.
El término Antropoceno, propuesto por primera vez en 2000 para reflejar cuán profundamente la actividad humana ha alterado el mundo, se ha convertido en una palabra de moda académica de uso común que une diferentes campos de estudio.
“Cuando se trata de 8 mil millones de personas que tienen un impacto en el planeta, es probable que haya una repercusión”, explicó Colin Waters, profesor honorario de la Escuela de Geografía, Geología y Medio Ambiente de la Universidad de Leicester y presidente del Grupo de Trabajo sobre Antropoceno. “Nos hemos mudado a este nuevo estado de la Tierra y eso debería estar definido por una nueva época geológica”, agregó Waters.
¿Cuándo empezó el Antropoceno?

El grupo determinó en 2016 que la época del Antropoceno comenzó alrededor de 1950, el comienzo de la era de las pruebas de armas nucleares, cuyos rastros geoquímicos se pueden encontrar en todo el mundo. Desde entonces, los investigadores han considerado 12 sitios que podrían proporcionar la evidencia clave necesaria para respaldar su propuesta, 9 de los cuales fueron sometidos a votación.
Pero anoche, los científicos anunciaron que el sitio geológico, Crawford Lake en Ontario, Canadá, es el que mejor capta el impacto geológico del Antropoceno, según su investigación. “Los sedimentos encontrados en el fondo del lago Crawford brindan un registro exquisito del cambio ambiental reciente durante los últimos milenios”, explicó el doctor Simon Turner, secretario del Grupo de Trabajo sobre Antropoceno y director del Departamento de Geografía del University College London (UCL).
“Los cambios estacionales en la química y la ecología del agua han creado capas anuales que se pueden muestrear para múltiples marcadores de actividad humana histórica. Es esta capacidad de registrar y almacenar con precisión esta información como un archivo geológico que puede compararse con los cambios ambientales globales históricos lo que hace que sitios como el lago Crawford sean tan importantes. Para ello, se utiliza un GSSP a fin de correlacionar cambios ambientales similares observados en otros sitios en todo el mundo, por lo que es fundamental contar con un registro sólido y reproducible en este tipo de localidad”.
A menudo, la marca que identifica un cambio es un clavo de lata clavado en algún acantilado que se considera de gran importancia científica. Pero para el lago Crawford sería una placa de bronce junto a una sección congelada de los sedimentos, conservada en un museo en la capital canadiense, Ottawa.
El equipo ha reunido secciones de muestras de núcleos de una variedad de ambientes alrededor del mundo, desde arrecifes de coral hasta capas de hielo. Luego se enviaron muestras de una variedad de estos sitios para su análisis a los laboratorios GAU-Radioanalytical de la Universidad de Southampton en el Centro Nacional de Oceanografía en Southampton. Allí, los investigadores procesaron las muestras para detectar un marcador clave de la influencia humana en el medio ambiente: la presencia de plutonio.
El profesor Andrew Cundy, catedrático de Radioquímica Ambiental de la Universidad de Southampton y miembro del Grupo de Trabajo sobre el Antropoceno, explicó: “La presencia de plutonio nos da un claro indicador de cuándo la humanidad se convirtió en una fuerza tan dominante que podría dejar una ‘huella digital’ mundial única en nuestro planeta”.
“En la naturaleza, el plutonio solo está presente en cantidades mínimas. Pero a principios de la década de 1950, cuando se realizaron las primeras pruebas con bombas de hidrógeno, observamos un aumento sin precedentes y luego un pico en los niveles de plutonio en muestras de núcleos de todo el mundo. Luego vemos una disminución en el plutonio desde mediados de la década de 1960 en adelante, cuando entró en vigor el Tratado de Prohibición de Pruebas Nucleares”, agregó el experto.
Otros indicadores geológicos de la actividad humana incluyen altos niveles de cenizas de las centrales eléctricas de carbón, altas concentraciones de metales pesados, como el plomo, y la presencia de fibras y fragmentos de plástico. Estos coinciden con ‘La Gran Aceleración’: un aumento dramático en una variedad de actividades humanas, desde el transporte hasta el uso de energía, que comenzó a mediados del siglo XX y continúa en la actualidad.
De los cientos de muestras analizadas, el núcleo de Crawford Lake se ha propuesto como el punto GSSP, junto con sitios secundarios de apoyo que muestran registros similares de impacto humano en alta resolución.
La evidencia de los sitios ahora se presentará a la Comisión Internacional de Estratigrafía, que decidirá el próximo año si ratifica el inicio del Antropoceno y su condición como una nueva época geológica.
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