
Científicos españoles revelaron nuevos mecanismos moleculares implicados en el mantenimiento de la identidad y las funciones hepáticas y cómo la alteración de los mismos está directamente relacionada con el desarrollo del daño del hígado.
El logro fue realizado por investigadores del Programa de Hepatología del Cima Universidad de Navarra y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) quienes publicaron los resultados en la revista científica Hepatology.
El hígado desarrolla funciones muy importantes en el organismo, como el mantenimiento de los niveles correctos de glucosa o de colesterol en sangre, la producción de proteínas sanguíneas (incluidas las proteínas de la coagulación), y de bilis (para la digestión de las grasas), o el procesamiento de múltiples toxinas para su eliminación.
Los centros de investigación observaron, en una nota difundida hoy, que esas funciones se ven impedidas cuando se produce un fallo hepático agudo, generalmente por intoxicación farmacológica, alimentaria o alcohólica, y causan una elevada mortalidad cuando no se realiza un trasplante hepático.
Matías Ávila, director del Programa de Hepatología del Cima e investigador del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD), explicó que además de los casos de fallo hepático agudo, las enfermedades hepáticas crónicas, como la hepatitis, la cirrosis o el cáncer de hígado, provocan más de 2 millones de muertes al año en todo el mundo.
Y subrayó que su incidencia está aumentando debido a la epidemia de obesidad, por lo que es fundamental profundizar en su conocimiento.
Estudios anteriores realizados por el equipo de científicos del Cima y del CIBEREHD habían demostrado que la pérdida de las funciones hepáticas se asocia no sólo a la muerte de los hepatocitos inducida por los virus, el alcohol o la grasa, sino a la pérdida de su identidad, que depende de la alteración de la expresión de unas proteínas concretas.
En concreto, los investigadores lograron determinar que los niveles de una proteína (la “SLU7”), la cual realiza un papel muy importante para mantener las funciones del hígado normal, se reducen cuando el hígado está dañado.
En el nuevo trabajo los investigadores demostraron que la reducción de los niveles de esa provoca la pérdida de función del hígado dañado y facilita el desarrollo del daño, explicó María Gárate, primera autora de la investigación.
Los resultados podrían abrir la puerta a nuevos mecanismos que pueden permitir el desarrollo de nuevas terapias para los pacientes con estas enfermedades, explicaron Carmen Berasain (CIBEREHD) y María Arechederra, investigadoras del Programa de Hepatología del Cima y codirectoras del estudio.
El trabajo, realizado en el marco del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA), contó con la ayuda de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y de la Fundación la Caixa (dentro del Programa Hepacare), entre otras instituciones públicas y privadas.
(Con información de EFE)
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