
La reunión entre los presidentes Daniel Noboa y Santiago Peña trascendió el carácter protocolario de una visita de Estado y se convirtió en una nueva pieza de la estrategia que Ecuador impulsa para fortalecer una red regional de cooperación frente al crimen organizado transnacional. Con la firma de siete instrumentos bilaterales y un discurso coincidente sobre la necesidad de coordinar acciones entre los países latinoamericanos, Quito y Asunción escenificaron una alianza que busca responder a un fenómeno que ambos gobiernos consideran cada vez más transfronterizo.
El encuentro se desarrolló el miércoles 29 de julio en el Palacio de Carondelet, donde Noboa recibió oficialmente al mandatario paraguayo tras su participación conjunta, días antes, en la ceremonia de investidura presidencial celebrada en Perú. Aunque la agenda incluyó temas comerciales, diplomáticos y de integración, la seguridad ocupó el centro de las conversaciones y de la declaración conjunta emitida al término de la reunión.
PUBLICIDAD
Durante su intervención, Noboa sostuvo que las organizaciones dedicadas al narcotráfico, el tráfico de armas, el lavado de activos y otras economías ilegales han desarrollado estructuras que superan las capacidades de respuesta de un solo Estado. Bajo esa premisa, defendió la necesidad de construir mecanismos permanentes de cooperación entre gobiernos que permitan compartir información, fortalecer las investigaciones judiciales y coordinar acciones frente a redes criminales que operan simultáneamente en varios países.

El presidente ecuatoriano afirmó que América Latina atraviesa un momento propicio para consolidar alianzas entre gobiernos que comparten una visión común sobre la seguridad y el desarrollo, y planteó que esa cooperación debe extenderse más allá de las relaciones bilaterales para involucrar a otros países de la región. La reunión con Peña, señaló, constituye un paso adicional dentro de ese esfuerzo.
PUBLICIDAD
Desde la delegación paraguaya, Peña respaldó esa visión y aseguró que el crimen organizado no puede enfrentarse únicamente con políticas nacionales. El mandatario sostuvo que la respuesta pasa por fortalecer las instituciones democráticas, mejorar la cooperación internacional y consolidar mecanismos conjuntos de investigación y persecución penal. También advirtió que la seguridad constituye una condición indispensable para el crecimiento económico y la atracción de inversiones.
Uno de los resultados concretos de la visita fue la suscripción de siete instrumentos bilaterales, entre ellos una declaración conjunta y acuerdos destinados a reforzar la cooperación entre ambos Estados. Parte de esos compromisos se concentra en el ámbito judicial, con el propósito de facilitar la asistencia legal mutua, fortalecer los procesos de extradición y mejorar el intercambio de información entre las autoridades encargadas de combatir el crimen organizado.
PUBLICIDAD
La prioridad otorgada a la seguridad también quedó reflejada en la composición de la delegación ecuatoriana. Además del canciller Roberto Kury, participaron el ministro del Interior, John Reimberg; el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, y la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, quienes mantuvieron reuniones de trabajo con sus homólogos paraguayos para revisar mecanismos de cooperación institucional.

El acercamiento con Paraguay se suma a una serie de iniciativas internacionales promovidas por Ecuador durante los últimos meses. En mayo, Quito participó junto con Argentina, Bolivia, Chile y Perú en la adopción del Compromiso Regional de Santiago, un acuerdo político orientado a fortalecer la cooperación frente a la delincuencia organizada transnacional mediante acciones coordinadas en inteligencia financiera, control fronterizo, combate al lavado de activos y lucha contra la corrupción.
PUBLICIDAD
Semanas después, como presidente pro tempore de la Comunidad Andina (CAN), Ecuador convocó en Quito una reunión del Grupo de Alto Nivel sobre delincuencia organizada transnacional, donde los países miembros discutieron medidas para enfrentar delitos como la minería ilegal, el tráfico ilícito de armas, la trata de personas y el tráfico de migrantes, además de mejorar el intercambio de información entre las instituciones de seguridad y justicia.
La estrategia también ha sido defendida por Noboa en escenarios multilaterales. Durante una sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el mandatario sostuvo que las organizaciones criminales representan una amenaza compartida para el continente y planteó la necesidad de avanzar hacia respuestas coordinadas que superen los esfuerzos individuales de cada país.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El Salvador registró al menos 70 casos por trata de personas en un año, según la Fiscalía General de la República
El balance oficial entre junio de 2024 y mayo de 2025 muestra además capturas de redes en San Salvador y San Miguel, en un contexto de mayor presión penal sobre este delito

Cuba tendrá apagones que afectarán a la vez hasta el 70% de la isla este jueves
La Unión Eléctrica estima para el horario de mayor demanda una capacidad de generación de 1.000 megavatios frente a una demanda máxima de 3.250 MW

Alerta sanitaria por hantavirus en Chile: los síntomas y qué hacer con un ratón de cola larga muerto
La medida rige para casi todo el país pues este año van 18 personas fallecidas

Ecuador: Fiscalía investiga si tres jueces recibieron dinero de una empresa china a cambio de un fallo favorable
El caso se desprende de las revelaciones del expediente Plaga y pone en la mira la sentencia que obligó al Estado ecuatoriano a pagar USD 59,3 millones a China Railway por la terminación de un contrato para construir 200 escuelas durante el gobierno de Rafael Correa

La violencia de Los Lobos alcanza a Quito: un cuerpo decapitado colgado en un puente reveló una disputa criminal
Para la Policía, el crimen responde a una estrategia de intimidación para consolidar el control de una zona clave para las economías ilícitas



