Argentina, Brasil, Chile y Paraguay firmaron el acuerdo ALAS para liberalizar el espacio aéreo regional

El memorando de entendimiento suscrito en Asunción establece la hoja de ruta hacia un mercado aerocomercial unificado que contempla, en su horizonte más ambicioso, el cabotaje pleno entre los cuatro países

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Un Boeing 737-8SH de Aerolíneas Argentinas despega en el aeropuerto Aeroparque Jorge Newbery, en Buenos Aires, Argentina December 26, 2024
REUTERS/Agustin Marcarian
Un Boeing 737-8SH de Aerolíneas Argentinas despega en el aeropuerto Aeroparque Jorge Newbery, en Buenos Aires, Argentina December 26, 2024 REUTERS/Agustin Marcarian

Las autoridades aeronáuticas de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay firmaron este martes en Asunción un memorando de entendimiento que sienta las bases del denominado Cielo Único Sudamericano, un proyecto de integración regional que aspira a desregular progresivamente el transporte aéreo entre los cuatro países y a ampliar de forma sustancial la conectividad de sus mercados. El acto se celebró en el Palacio de López, sede del Ejecutivo paraguayo, y contó con la presencia del presidente de Paraguay, Santiago Peña.

El memorando, bautizado oficialmente como Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS), no crea organismos nuevos ni estructuras burocráticas. Las agencias regulatorias de cada país irán sumando medidas concretas de apertura de forma coordinada, bajo el liderazgo ejecutivo de Paraguay a través de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac). “No queremos crear comisiones burocráticas, sino sumar acciones específicas desde las agencias que ya tenemos”, explicó Hernán Gómez, subsecretario de Transporte Aéreo de Argentina, durante la conferencia de prensa posterior a la firma.

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El acuerdo prevé la concesión multilateral y recíproca de todas las libertades del aire reconocidas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). El objetivo final, según informó el ministro de Turismo de Brasil, Gustavo Costa Feliciano, es alcanzar la denominada novena libertad del aire, la más amplia de todas: aquella que permite a una aerolínea extranjera operar vuelos exclusivamente domésticos dentro del territorio de otro país signatario. Bajo ese esquema, una compañía paraguaya podría, por ejemplo, cubrir la ruta entre São Paulo y Río de Janeiro sin que el vuelo se origine ni termine en Paraguay.

El presidente de la Dinac, Nelson Mendoza, describió el memorando como “un paso fundamental” para modernizar los acuerdos vigentes sobre servicios aéreos entre las cuatro naciones y construir un mercado aerocomercial más competitivo. Por su parte, Gómez calificó el alcance del acuerdo de “muy ambicioso” e “histórico”, y trazó una comparación explícita con el proceso europeo: “Hace unas décadas, Europa firmó algo muy parecido a lo que nosotros estamos firmando en este momento”, señaló, en referencia al Cielo Único Europeo, una iniciativa que la Unión Europea comenzó a desarrollar en los años noventa y que transformó de raíz el mapa aerocomercial del continente.

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FOTO DE ARCHIVO. Un avió de la aerolínea brasileña Gol se ve despegando en el Aeropuerto Internacional de Brasília, Brasil
27/05/2024 REUTERS/Adriano Machado
FOTO DE ARCHIVO. Un avió de la aerolínea brasileña Gol se ve despegando en el Aeropuerto Internacional de Brasília, Brasil 27/05/2024 REUTERS/Adriano Machado

La integración aérea plena en Sudamérica tiene antecedentes parciales pero carece de un marco multilateral equivalente al europeo. Brasil y Chile mantienen acuerdos bilaterales de cielos abiertos desde hace más de una década, Paraguay ha buscado atraer nuevas aerolíneas mediante la reducción de tasas aeroportuarias y la flexibilización tarifaria, y Argentina impulsó distintas rondas de desregulación doméstica que ampliaron la oferta de vuelos internos. Sin embargo, ninguno de esos avances había desembocado en un compromiso multilateral de este alcance. Foros regionales como Mercosur y Unasur abordaron la integración aérea en distintos momentos sin lograr materializarla, bloqueados por diferencias regulatorias y tensiones políticas.

El impacto práctico del acuerdo dependerá del ritmo al que se armonicen las normativas nacionales y se revisen los convenios bilaterales vigentes. Según el Ministerio de Transporte de Argentina, las partes trabajarán en mesas técnicas para coordinar criterios en materia de seguridad operacional, control de tráfico aéreo y regulación tarifaria. El proceso será gradual: el memorando establece una hoja de ruta, no un calendario vinculante.

La posición geográfica de Paraguay ocupa un lugar destacado en la arquitectura del acuerdo. Asunción se encuentra a distancias similares de Buenos Aires, São Paulo y Santiago de Chile, lo que la convierte en candidata natural a operar como nodo de distribución regional. Gómez fue explícito al respecto: “Técnicamente, la República del Paraguay tiene todas las condiciones para ser un hub. Sin embargo, la construcción de un hub requiere un marco regulatorio que lo sostenga”, afirmó. El acuerdo ALAS busca precisamente proveer ese marco.

La firma del memorando llega en un momento de recomposición diplomática entre los cuatro países y se inscribe en una tendencia global hacia la desregulación del transporte aéreo. Análisis de CAPA-Centre for Aviation han señalado que Sudamérica es una de las regiones del mundo con mayor concentración de mercado aéreo, donde un número reducido de aerolíneas controla la mayoría de las rutas internacionales. Una apertura multilateral real podría incentivar la entrada de compañías de bajo costo que ya han mostrado interés en expandirse en la región, con el efecto previsible de aumentar frecuencias y reducir tarifas. La experiencia europea sugiere que ese camino es largo, pero que sus beneficios, cuando se materializan, reconfiguran de forma duradera la movilidad de un continente.

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