El FMI y Ecuador alcanzan un preacuerdo técnico que abre la puerta a 394 millones de dólares en nuevos fondos

La aprobación del directorio ejecutivo del organismo, prevista para las próximas semanas, elevaría a 3.714 millones el total desembolsado desde que Noboa firmó el programa en 2024

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FOTO ARCHIVO. El logotipo del Fondo Monetario Internacional (FMI) se ve fuera del edificio de la sede en Washington, Estados Unidos, 4 de septiembre de 2018
REUTERS/Yuri Gripas
FOTO ARCHIVO. El logotipo del Fondo Monetario Internacional (FMI) se ve fuera del edificio de la sede en Washington, Estados Unidos, 4 de septiembre de 2018 REUTERS/Yuri Gripas

El Fondo Monetario Internacional y Ecuador alcanzaron el martes un acuerdo a nivel técnico sobre la quinta revisión del programa crediticio vigente entre ambas partes, lo que abre la posibilidad de un desembolso de aproximadamente 394 millones de dólares, sujeto a la aprobación del directorio ejecutivo del organismo. El anuncio cierra un ciclo de negociaciones que se extendió desde finales de febrero hasta el 27 de marzo, con reuniones celebradas tanto en Quito como en Washington.

Patrizia Tumbarello, jefa de la misión del FMI para Ecuador, confirmó en un comunicado que los equipos técnicos se reunieron con las autoridades ecuatorianas en la capital andina entre el 26 de febrero y el 6 de marzo, y posteriormente en Washington entre el 16 y el 27 de ese mes. De obtener el visto bueno del directorio y la confirmación de los compromisos financieros de los socios internacionales, Ecuador tendría acceso inmediato a los fondos, precisó Tumbarello.

El desembolso previsto elevaría a 3.714 millones de dólares el total recibido por Ecuador desde la entrada en vigor del acuerdo, en mayo de 2024. El programa fue suscrito inicialmente por 4.000 millones y ampliado en julio de 2025 en otros 1.000 millones, para un total de 5.000 millones con vigencia hasta 2028. La cuarta revisión, aprobada en diciembre de 2025, había permitido un desembolso de aproximadamente 630 millones, el mayor del programa hasta entonces.

Un vendedor recorre las calles con un cartel que dice "Micas de vidrio" en Quito (Ecuador)
EFE/ José Jácome/Archivo
Un vendedor recorre las calles con un cartel que dice "Micas de vidrio" en Quito (Ecuador) EFE/ José Jácome/Archivo

El FMI describió un panorama macroeconómico favorable. Tumbarello señaló que el PIB real del país repuntó con fuerza en 2025, impulsado por la demanda interna y las exportaciones no petroleras. Las reservas internacionales alcanzaron niveles históricos: a febrero de 2026 ascendían a 11.503 millones de dólares, según el Banco Central. El organismo también destacó el retorno del país a los mercados internacionales de deuda en enero, cuando emitió bonos por 4.000 millones con vencimientos en 2034 y 2039, la primera operación de ese tipo desde 2019.

En el plano fiscal, el FMI reconoció avances concretos: las autoridades adoptaron medidas para racionalizar gastos tributarios, fortalecer ingresos y mejorar la eficiencia del gasto. Se certificó además el cumplimiento de dos metas estructurales clave, vinculadas al régimen fiscal del sector minero y al marco de prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo.

El resultado llega tras una serie de ajustes que el gobierno de Noboa aplicó desde 2024. En septiembre, el presidente eliminó el subsidio al diésel, decisión que desencadenó un mes de protestas encabezadas por el movimiento indígena, sin que el ejecutivo cediera. A eso se sumaron la reducción de 20 a 14 ministerios y el despido de 5.000 funcionarios públicos anunciado a finales de julio. El déficit fiscal cerró 2025 en 4.592 millones de dólares, con un gasto público que creció un 10% respecto al año anterior.

El acuerdo deja pendientes cuatro revisiones adicionales y desembolsos por unos 1.265 millones hasta 2028. Pero Ecuador es ya el tercer mayor deudor del FMI en el mundo, por detrás de Argentina y Ucrania, con una deuda total con el organismo que ronda los 9.500 millones de dólares. Los pagos al Fondo escalarán en los próximos años: 1.090 millones solo en capital en 2026, 1.284 millones en 2027 y 1.413 millones en 2028, cifras que convierten el servicio de la deuda en una de las principales restricciones estructurales del país de cara a la recta final del programa.