Una pelea con golpes e insultos por qué partido mostraba la TV de un bar terminó en una disculpa pública y compensación económica

Ocurrió en un barrio residencial de Montevideo. La trifulca fue entre un médico y un abogado mientras se definía el campeonato uruguayo

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Foto 1. Bar Arocena
El bar Arocena, en el barrio Carrasco de Montevideo (Facebook Bar Arocena)

(Desde Montevideo, Uruguay) - El delantero de Peñarol Abel Hernández convirtió, en el minuto 120 de partido, un gol agónico ante Liverpool de Uruguay. El tanto le permitía a su equipo estirar la definición por el Campeonato Uruguayo y evitar una tanda de penales que, de ganarla el rival, lo consagraba como campeón. En el Bar Arocena, a 10 kilómetros del Estadio Centenario, el festejo del gol generó una pelea entre dos profesionales que derivó una denuncia penal y terminó, tres semanas después, en un arreglo económico y un pedido de disculpas.

La víctima de los golpes fue el abogado penalista Gumer Pérez quien, pese a no ser hincha de Peñarol, estaba viendo el partido junto a otros dos amigos. En otra mesa, un grupo de personas estaba más interesado en mirar el encuentro del campeonato argentino entre Rosario Central y River Plate. Entre ellos estaba el cirujano Martín Ferrés Fossati

El abogado de Pérez, Jorge Barrera, relató a El Observador que tras el gol agónico de Hernández en el último minuto del tiempo extra, Ferrés Fossati se paró y le pidió al mozo que cambie el partido porque estaba comenzando la semifinal de la Copa Argentina. Los hinchas de Peñarol se resistieron a ese cambio, lo que motivó un intercambio de insultos.

Un gol de Abel Hernández desató una pelea en un bar de Montevideo (EFE/Gastón Britos)
Un gol de Abel Hernández desató una pelea en un bar de Montevideo (EFE/Gastón Britos)

“Tanto nosotros como otros comensales comentamos que justo en ese momento cambiaban de canal, cuando estaba por terminar el partido”, contó Pérez a Montevideo Portal. El abogado se dirigió al mozo y le pidió que pusiera de nuevo el partido por el fútbol uruguayo, que estaban mirando desde hacía más de dos horas. El empleado del bar, entonces, le dio el control remoto.

En ese momento, y de acuerdo al relato de Pérez, el cirujano le dijo “Metete el control en el orto”. Al escuchar ese comentario, el abogado se acercó a la mesa de Ferrés Fossati y le dirigió por primera vez la palabra: le preguntó si le había hablado a él. “Me respondió que sí y yo quedé atónito”.

Tras ese intercambio, el médico se paró y se “abalanzó” hacia Pérez, pese a que los que estaban presentes intentaron frenarlo. “Me puso tremenda piña y me empezó a sangrar la nariz y la boca”, comentó. “Después me enteré que fue jugador de rugby. Por eso se sacó a la gente de arriba”, dijo Pérez.

“No puede ser profesional de la salud y actuar con esa violencia. Yo hice la denuncia penal y presenté la documentación correspondientes de los médicos forenses”, agregó. Estos profesionales lo examinaron al día siguiente del incidente.

Barrera comparó esta situación con las condenas penales que hubo a jugadores de fútbol y otros participantes de espectáculos deportivos. “No pueden existir diferencias con agresores que tienen un nivel educativo y económico mayor, ya que tienen mayores responsabilidades con la sociedad”, afirmó el abogado de Pérez.

Foto 2. Gumer Pérez, Raúl Sendic
El abogado penalista uruguayo Gumer Pérez (Canal 12)

La denuncia penal fue presentada ante una Fiscalía de Flagrancia y la investigación recayó sobre la fiscal Eliana Travers, informó El País. Sin embargo, no fue necesario que se formara una causa penal porque las partes solucionaron el problema con un pedido de disculpas y un arreglo económico.

Tanto el escrito con las disculpas como el monto de la indemnización quedarán en reserva. “Lo principal era el pedido de disculpas. La parte económica estaba en un segundo plano”, dijo Pérez.

El cirujano le envió una carta a Pérez en la que afirmó: “Le pido disculpas públicas”, según informó Montevideo Portal. El perdón fue aceptado por Pérez, quien dio por concluido el caso y evitó los comentarios sobre la misiva que recibió. “No le pego a los caídos. No hago leña de los árboles caídos, prefiero decir que simplemente el caso quedó en eso. No le pego como él hizo conmigo”, declaró el agredido.