
Un informe publicado este miércoles por el Imperial College de Londres y citado por el periódico O Globo muestra que el brote de coronavirus está “fuera de control” en Brasil, que registró en la jornada 67.860 infectados y 1.284 decesos.
La tasa de contagio (R) en el gigante sudamericano es de 1,01 y es la 13° semana consecutiva que el índice está por encima de 1, lo que significa que la velocidad de transmisión de los nuevos casos está creciendo con mucha rapidez. Sin embargo, hubo una caída desde la semana pasada, cuando el índice R registrado fue de 1,03.
PUBLICIDAD
Los dirigentes y expertos en salud pública de todo el mundo están pendientes de esta variable conocida como R, que representa el número de nuevas infecciones que se calcula que provienen de un solo caso. Por ejemplo, si el R de una enfermedad es de 2,5, entonces se espera que una persona enferma infecte, en promedio, a 2,5 más.
Un R mayor a 1 indica que el número de casos aumenta, lo cual tal vez requiera nuevos cierres de emergencia u otras medidas.
PUBLICIDAD
En Sudamérica, considerada por la Organización Mundial de la Salud como el nuevo epicentro de la pandemia, la tasa de contagio del Brasil está igual a la del Ecuador y sólo es menor que la observada en la Argentina (1,3), Colombia (1,22) y Perú (1,05).

El informe semanal del Imperial College analiza 53 países en los que hay transmisión activa de coronavirus.
PUBLICIDAD
Más de 15 millones de personas han resultado infectadas por el nuevo coronavirus a nivel mundial, según las cifras oficiales de casos confirmados, y más de 615.000 han muerto, de acuerdo con un recuento de Reuters publicado este miércoles.
El consorcio de medios de prensa brasileños, que recolecta estadísticas de los ministerios de salud en los 26 estados del país sudamericano al considerar a las oficiales como poco confiables, informó que en Brasil ya se han confirmado 2,1 millones de infecciones y 81,8 mil muertes. Las cifras del Ministerio de Salud publicadas este miércoles, sin embargo, son similares: 2.227.514 contagios en total y 82.771 muertes.
PUBLICIDAD
El contagiado más famoso de Brasil es el presidente Jair Bolsonaro, uno de los gobernantes más escépticos sobre la gravedad de la pandemia. Contrario a las cuarentenas aplicadas en los estados brasileños, llegó a referirse al COVID-19 como una “gripecita”.
Durante los últimos meses, Bolsonaro, de 65 años, desafió casi a diario al virus circulando por las calles en plena cuarentena, acudiendo a actos públicos sin la máscara preceptiva, abrazando y besando a partidarios sin cuidado alguno y desdeñando de la enfermedad.
PUBLICIDAD
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Ataques contra instituciones públicas, saqueos y destrozos: las protestas contra Rodrigo Paz desataron caos en La Paz
En medio de los enfrentamientos, grupos de manifestantes arrancaron puertas de un edificio privado para utilizarlas como escudos frente a la acción policial. También lanzaron piedras, petardos y cargas de dinamita contra los efectivos
El café salvadoreño es elegido por tercer año como grano oficial en campeonato noruego
La designación del producto nacional en la competencia celebrada en Oslo consolida su reputación dentro del mercado de especialidad europeo, al reunir a referentes del sector y permitir la evaluación de características sensoriales destacadas

El Salvador y Singapur abren vías para colaboración técnica en vigilancia epidemiológica
La apertura mostrada por las entidades asiáticas facilitará futuras actividades coordinadas, participación en foros internacionales y la transferencia de modelos efectivos para la modernización del sector salud salvadoreño

Banco Central de Costa Rica lanza la séptima y última moneda coleccionable de ₡25 dedicada al Teatro Nacional
El acceso a la moneda estará reservado a un máximo de dos unidades por persona, con opciones de adquisición en acrílico o estuche y disponibilidad tanto física como digital

Guatemala: Gobierno traslada a cabecillas de pandillas a pabellón de máxima seguridad sin electricidad
El operativo implementado implica el confinamiento de internos considerados jefes de grupos criminales en celdas sin acceso a energía ni privilegios, con vigilancia estricta y medidas que obstaculizan la comunicación externa



