Henrique Meirelles, ex ministro de Economía de Brasil: “Después de la pandemia, hay que volver a la austeridad”

El también ex presidente del Banco Central dialogó con Infobae y señaló que la crisis mundial actual “es sanitaria y no financiera”. Además, sostuvo que la recuperación vendrá recién en 2021, cuando haya suficiente inmunización contra el coronavirus

Henrique Meirelles
Henrique Meirelles

(Especial desde San Pablo) - Henrique Meirelles (MDB), economista y político brasileño, fue ministro de Hacienda entre 2016 y 2018 y presidente del Banco Central entre 2003 y 2010. Pero antes de ejercer funciones públicas, se desempeñó en el tope de la actividad financiera mundial como presidente internacional del Banco de Boston (1996-1999).

Hoy comanda la cartera de Hacienda y Planificación del estado provincial de San Pablo, gobernador por Joao Doria. En una entrevista exclusiva concedida a Infobae, el funcionario juzgó que la crisis mundial actual “es sanitaria y no financiera”. Sostuvo que la recuperación vendrá recién en 2021 cuando haya suficiente inmunización contra el coronavirus. Y enfatizó que será preciso retornar a las políticas de austeridad fiscal en cuanto pase la pandemia.

Para Meirelles, la Argentina es un “socio clave” para Brasil desde el punto de vista de la geopolítica. Argumentó, además, que el proceso de impeachment “es normal en Brasil” y “no crea inconvenientes para la economía”.

- Algunos afirman que la economía del mundo ya no será la misma que previo a la pandemia. ¿Estados Unidos, China y Europa seguirán como los grandes actores la recuperación post coronavirus?

- La economía recién volverá a lo normal una vez que pase la pandemia, lo que exigirá un número suficiente de personas vacunadas en el mundo. Es decir, los tiempos van a depender del nivel de inmunización general que garantice el declive del virus. No dudo que, superada la pandemia, continuará el protagonismo de Estados Unidos y China; y volverán, también, las tensiones comerciales que se agudizaron con la retórica fuerte del gobierno Trump.

Esta es una crisis sanitaria. Y hay que resolver ese problema

Insisto que el momento en que eso va a ocurrir depende de la evolución de la pandemia. Otra cuestión es que, a diferencia de otras crisis como la de 1929, que fue eminentemente económica, esta es una crisis sanitaria. Y hay que resolver ese problema. En Estados Unidos están con fuertes índices de contagio en el sur y sudeste, que hacen subir las tasas. De modo que aquello que parecía resolverse, vuelve a aparecer. De allí que lo primero resida en ecuacionar la salud; y recién luego la economía retornará a su plena fuerza. Lo mismo es en China. No creo que haya cambios estructurales en la economía mundial. En todo caso, lo más prevalente producido por esta situación, es el cambio comunicacional que se tornó virtual; un recurso que ya estaba disponible, pero no era usado en su plenitud. A partir de la pandemia, muchos de los empleados trabajarán desde sus casas en forma permanente y las empresas buscarán espacios menores para sus oficinas, disminuirá la demanda de transporte, y alterará la economía de las empresas.

Henrique Meirelles juzgó que la crisis mundial actual “es sanitaria y no financiera”
Henrique Meirelles juzgó que la crisis mundial actual “es sanitaria y no financiera”

- ¿Qué tipo de cambio implica?

- Se modifica la metodología de trabajo. Pero cambios dramáticos de ese tipo ya hubo en la historia y muchísimo más potentes. Como ocurrió antes, también ahora habrá adaptación.

- Un debate actual son políticas fiscales. Algunos expertos sostienen que deben dejar de ser rigurosas para dar margen a las inversiones de los gobiernos. Por ejemplo, en obras públicas. ¿Es posible?

- La austeridad fiscal vino para quedarse; sobre todo, en países que tienen dificultades para financiar un aumento de gastos. Es obvio que durante la pandemia es preciso expandir el gasto para proteger personas y empresas, es una cuestión de supervivencia. Pero en cuanto pase el Covid, las reglas de austeridad fiscal deben ser nuevamente ejecutadas.

En el caso de Brasil, hay una ley del techo de los gastos –que limita el aumento del presupuesto a la inflación del año anterior-. Esta tiene que ser aplicada con rigor a partir de 2021. Obvio que esto es válido para los países emergentes; otros como Estados Unidos, que emiten moneda de reserva, tendrán mayor flexibilidad.

La austeridad fiscal vino para quedarse. Sobre todo en países que tienen dificultades para financiar un aumento de gastos

- ¿Qué piensa de la política del gobierno Trump de expandir la base monetaria, al punto de duplicar los dólares en el mercado? ¿Podría generar una nueva crisis financiera?

- Creo que no. Y por dos razones. En primer lugar, ya hubo en el pasado reciente un aumento significativo de la liquidez por parte de la FED (Reserva Federal) y, sin embargo, no hubo crisis en función de eso. La ocurrida entre 2007 y 2008 fue básicamente un problema de exceso de riesgos tomado por los bancos, que organizaron las sociedades de inversión y que dejaron sus resultados fuera de los balances, cuando en verdad deberían estar en ellos pues los bancos asumían el riesgo de inversiones en aquellas compañías. El otro problema fue la deflación importada desde China, que producía bienes a precios cada vez menores. China exportó un efecto deflacionario a Estados Unidos y eso enmascaró el recalentamiento de la economía norteamericana. Vale recordar que los índices de precios capturaban los valores de bienes y servicios, pero no de los activos. De modo que la inflación era bajísima. La burbuja, en verdad explotó por el precio de los activos; y no fue un problema de inflación en bienes y servicios. Después de eso se tomaron varias medidas: los bancos pasaron a regirse por reglas diferentes. Los organismos reguladores aprobaron normas que obligaron a los bancos a incorporar en los balances los precios de los activos de esas compañías. En cuanto al momento actual, hay una inyección de liquidez, pero los precios están deprimidos, la inflación baja y por lo tanto hay un espacio grande para la emisión monetaria de la FED. La actividad está muy deprimida en todo el mundo y hay mucha capacidad ociosa, por la brutal recesión. Por lo tanto, existe espacio para ese aumento de liquidez; claro que partiendo del supuesto de que la FED, cuando la actividad retornará a lo normal, seguirá otra política.

- El gobernador Joao Doria sigue la estrategia de atraer fuertes inversiones extranjeras. ¿Qué monto se estima?

- Ya tuvimos en los primeros 15 meses de gobierno muchas inversiones realizadas por el sector privado, especialmente en la industria; a estas se sumaron las inversiones en los servicios. Fueron servicios y comercio los sectores que más crecieron el año pasado. Ahora tendremos un aumento muy importante en la infraestructura, ya que el gobierno estaba con planes de licitaciones de hidrovías, de ferrovías como también privatizaciones para saneamiento, que involucra muchos recursos. Los esfuerzos estarán concentrados en esas áreas. Esas grandes oportunidades en infraestructura, a su vez empujarán la cadena industrial.

Meirelles sostuvo que la recuperación vendrá recién en 2021, cuando haya suficiente inmunización contra el coronavirus
Meirelles sostuvo que la recuperación vendrá recién en 2021, cuando haya suficiente inmunización contra el coronavirus

- La Argentina perdió, ya en 2019, el protagonismo en el comercio con Brasil. ¿Cree que las empresas brasileñas encontrarán otros mercados de reemplazo?

- Argentina es un mercado significativo para Brasil; es clave para las exportaciones industriales brasileñas. Desde nuestro punto de vista, sería muy importante una recuperación de su economía. Sustituir ese mercado por otros de América Latina no parece tan factible, pues los demás países son menores y por lo tanto menos atractivos. Ahora bien, la economía brasileña es muy diversificada y también exporta muchos productos primarios, como minerales y granos. Hoy, el mayor socio comercial de Brasil es China; luego viene Estados Unidos y también Europa, si se considera los países que están fuera de la comunidad. Pero para Brasil, Argentina es un socio clave también desde el punto de vista geopolítico.

En San Pablo, la recuperación vendrá a través de concesiones y privatizaciones

- ¿Cuáles son las medidas que debería tomar el gobierno de Brasil, y el gobierno paulista, para ayudar a la recuperación de las empresas? ¿Más gastos del Estado para alentar más consumo? ¿Tal vez moratorias impositivas?

- En San Pablo ya se está trabajando en un plan Desarrolla que expande las líneas de crédito. En Brasil, a diferencia de otros países como Estados Unidos, los gobiernos estaduales no pueden emitir títulos para lanzar al mercado; de allí las limitaciones en la capacidad de aumentar los ingresos y los gastos. Por otro lado, se acordó la suspensión del pago de deudas con el gobierno federal, pero esa medida solo fue para compensar la caída de la recaudación en los estados brasileños. Desde el gobierno federal hay créditos para que las empresas puedan pagar los salarios y subsidios directos a las personas, para pasar la crisis. Por eso, en San Pablo, la recuperación vendrá a través de concesiones y privatizaciones.

- ¿Considera que la recuperación de Brasil estará condicionada a la estabilidad política?

- No necesariamente. Lo que importa es que el gobierno logre concretar las políticas de apoyo crediticio de las empresas, de subvención a sectores sociales. Eso se puede hacer independiente de la crisis política. Esta puede eventualmente afectar algo en cuanto a la confianza, pero lo fundamental es que lo preponderante vendrá de lo que ya mencioné más también la cuestión fiscal.

- ¿No sería negativo un escenario de impeachment, como el demandado por la oposición al presidente Jair Bolsonaro?

- Mire, un proceso de impeachment es normal y está previsto en la Constitución brasileña. Ya tuvimos el impedimento del ex presidente Fernando Collor y luego de la ex presidenta Dilma Rousseff. No es casual que la economía haya mejorado en cuanto se inició el proceso con Dilma. Eso se debió a la expectativa de los inversores por el fin de las políticas estatizantes.

MÁS SOBRE ESTOS TEMAS:

Brasil registró nuevas 1.364 muertes por COVID-19, la segunda cifra más alta desde el inicio de la pandemia

La vacuna contra el coronavirus desarrollada por la universidad de Oxford comenzó a ser probada en Brasil

MAS NOTICIAS