Un grupo de encapuchados entró a la fuerza y tomó las instalaciones de la Casa Central de la Universidad de Chile, en Santiago, este jueves a la mañana. Es poco lo que se sabe acerca de las personas que irrumpieron en la institución, pero aparentemente no cuentan con el respaldo de los estudiantes, según informa La Tercera.

“Llamamos a quienes sean responsables de esta medida a terminar con ella de inmediato y abandonar la ocupación de la Casa Central para que esta pueda seguir albergando las funciones necesarias para el liderazgo de la Universidad de Chile en la crisis actual y las actividades abiertas a la ciudadanía para la promoción y defensa de los derechos humanos”, sostuvieron las autoridades en un comunicado difundido en estas horas.

Manifestantes encapuchados en las calles de Santiago este 20 de noviembre (REUTERS/Pablo Sanhueza)
Manifestantes encapuchados en las calles de Santiago este 20 de noviembre (REUTERS/Pablo Sanhueza)


La universidad “condenó enérgicamente la acción”, y advirtió que “rompe la unión y diálogo que han caracterizado a la U. de Chile en momentos históricos y, sobre todo, durante la crisis que actualmente atraviesa el país”.

“La Universidad de Chile ha dado muestras del compromiso de toda su comunidad para responder a los problemas del país tanto a nivel interno como externo, razón por la que incluso ha sido atacada en días previos por el cabal cumplimiento de su rol (...) Nuestro compromiso con la democracia, el diálogo y los derechos humanos es irrestricto y es por eso que hasta ahora la Casa Central ha albergado actividades de defensa jurídica y promoción de estos, de debate ciudadano y cabildos autoconvocados”, agregó el comunicado.

Las fuerzas de seguridad detienen a un manifestante durante una protesta contra el gobierno en Santiago de Chile (REUTERS/Pablo Sanhueza)
Las fuerzas de seguridad detienen a un manifestante durante una protesta contra el gobierno en Santiago de Chile (REUTERS/Pablo Sanhueza)


La Universidad de Chile está teniendo un rol importante en los debates que rodean a la crisis que atraviesa el país tras un mes de protestas contra las injusticias sociales y políticas. Días atrás, un informe de la casa de estudios advirtió sobre los riesgos de los perdigones de goma. La Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas señaló que los proyectiles utilizados por las fuerzas del Estado contenían tan solo un 20% de caucho y un 80% de otros compuestos, entre ellos plomo.

Como resultado del impacto que tuvo el informe, los Carabineros de Chile anunciaron este martes la suspensión del uso de perdigones de goma como “herramienta antidisturbios”. El director de la fuerza, el general Mario Rozas, ha explicado en un comunicado que la medida se ha tomado a partir de las dudas en relación con la composición de los balines, que surgieron tras la difusión de la investigación.

Un policía golpea a un manifestante detenido con un puño en la cara durante una protesta (REUTERS/Goran Tomasevic)
Un policía golpea a un manifestante detenido con un puño en la cara durante una protesta (REUTERS/Goran Tomasevic)


Las protestas que sacuden a Chile estallaron el pasado 17 de octubre por la cuarta subida del precio del metro en pocos meses, pero escalaron rápidamente hasta denunciar la desigualdad social. Al menos 19 personas han muerto y más de 6.000 han sido detenidas por los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. El Instituto Nacional de Derechos Humanos ha denunciado torturas y otros abusos a las personas arrestadas.

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