Carlos Mesa (REUTERS/David Mercado)
Carlos Mesa (REUTERS/David Mercado)

El candidato presidencial boliviano Carlos Mesa habló con la prensa tras la decisión de la Policía de amotinarse. “No se trata de un motín para derrocar a Evo Morales. Se trata de no reprimir al pueblo. La policía se sumó a la defensa del voto popular”, expresó.

El opositor también se refirió al rol de las Fuerzas Armadas al decir que “no son el brazo armado del presidente”; y agregó: “Estoy seguro que las FFAA no están dispuestas a salir a la calle para reprimir y matar”.

“Quiero hacer un vehemente pedido a los militantes del MAS (partido oficialista). El gobierno pretende convocar a masas masistas para que lleguen a La Paz y se produzca un enfrentamiento. Les pido que no se presten a la violencia”, sostuvo.

Luego enfatizó en que las protestas son una victoria del pueblo. “Lo que está pasando ahora es el triunfo de la gente en la calle. Mi pedido es para que no respondan a la provocación, para que no entren en el juego de la violencia. Estamos ganando democráticamente esta cruzada por la defensa del voto. Se trata de la defensa del voto como camino de salida democrática que el país merece. Estamos triunfando en la recuperación de la democracia”, concluyó.

Policías amotinados en La Paz

Por su parte, Luis Fernando Camacho, presidente del Comité Cívico de Santa Cruz; se mostró junto a Nelson Condori, dirigente indígena de Los Ayllus. Ambos coincidieron en que el país debe estar unido en estos momentos de tensión política. “Oriente y occidente unidos por una causa. Necesitamos crear una nueva Bolivia de hermandad”, manifestó Camacho.

Y agregó: “Necesitamos crecer como nación. Que el pueblo tome el poder y no un solo hombre. Queremos que se vaya el presidente Evo Morales. Somos unidos, Bolivia no se divide”.

Este sábado, un numeroso grupo de policías bolivianos, integrantes del cordón de seguridad en la Casa Grande del Pueblo, la nueva sede de la Presidencia del país, decidieron amotinarse y abandonaron sus posiciones.

Es motín, no es acuartelamiento”, declaró uno de los uniformados mientras se replegaba, como parte de una columna, hasta las dependencias de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP).

Luis Fernando Camacho junto al líder indígena Nelson Condori (REUTERS/David Mercado)
Luis Fernando Camacho junto al líder indígena Nelson Condori (REUTERS/David Mercado)

Según los testigos del diario El Deber, los cordones de seguridad en los accesos a la Casa Grande del Pueblo han quedado “casi desguarnecidos” y “a merced de las movilizaciones populares” que exigen la renuncia del presidente del país, Evo Morales.

Jóvenes que montaron vigilias durante toda la noche agradecieron a los integrantes de la institución del orden por la decisión, considerando que se suman a su lucha para “recuperar la democracia”.

Anoche, el ministro de Defensa de Evo Morales, Javier Zavaleta, descartó operaciones militares en las calles, mientras que el ministro de Gobierno, Carlos Romero, abogó por un diálogo para solucionar el motín que se extiende en todo el país.

La sublevación de la Policía en gran parte de Bolivia desató este viernes la peor crisis en los más de trece años de Evo Morales en el poder, dejando al mandatario cada vez más acorralado frente a los intentos para que renuncie.

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