La imagen difundida por el ex mandatario brasileño (Twitter: @LulaOficial)
La imagen difundida por el ex mandatario brasileño (Twitter: @LulaOficial)

El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, envío desde prisión, donde cumple una condena por corrupción, una sugestiva imagen de él mismo sentado en el "Trono de Hierro", asiento de los gobernantes en la exitosa serie de fantasía Game of Thrones que este domingo llega a su final.

Acompañando a la foto intervenida y publicada en su cuenta de Twitter sólo aparece una palabra: Spoiler, el vocablo en inglés por el que se conoce a la información que adelanta la trama de una obra, de esta forma arruinando su disfrute.

De esta forma, Lula parecería estar realizando un juego con las expectativas de los fanáticos de la serie de HBO, que esperan saber finalmente este domingo y tras ocho años en el aire quién ocupará el "Trono de Hierro".

Game of Thrones es una serie producida por el canal de televisión estadounidense HBO que comenzó a emitirse en 2011 y llegará este domingo a su final luego de ocho temporadas y 73 episodios. En los últimos años se ha convertido en un fenómeno masivo a nivel mundial, mezclando elementos fantásticos, magia y un escenario medieval para crear un mundo nuevo en el que la intriga política y la violencia son la norma.

Lula, antiguo líder sindical brasileño convertido luego en político y candidato el Partido de los Trabajadores (PT) y que vistió la banda presidencial de Brasil en dos ocasiones, entre 2003 y 2010, parece estar también entre los millones de fanáticos que esperan para saber quién se convertirá en el líder máximo en Poniente.

Fue sucedido por Dilma Rousseff, también del PT, quien luego sería removida del cargo mediante un procedimiento de impeachment y en el marco de un gigantesco caso de corrupción centrado en la petrolera estatal Petrobras.

Lula da Silva declarando ante la justicia en noviembre de 2018
Lula da Silva declarando ante la justicia en noviembre de 2018

Junto a numerosos empresarios y políticos brasileños, Lula fue investigado, procesado y condenado por corrupción pasiva y lavado de dinero, como beneficiario de un apartamento en el litoral de Sao Paulo a cambio de favorecer a una constructora en contratos con la estatal Petrobras, a comienzos de 2018 y sentenciado a 12 años y un mes de prisión.

El ex mandatario responde a otros procesos, pero se declara inocente en todos y denuncia una conspiración para impedirle volver al poder. De todas formas se entregó a la justicia y fue encarcelado para cumplir su condena en abril de 2018.

En los próximos meses, Lula podría beneficiarse de un régimen semiabierto que le permitiría volver a su hogar, luego de que el 23 de abril un tribunal de apelaciones en Brasilia redujera su condena inicial a 8 años y 10 meses.

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