El Apolo 11, la nave que logró llegar a la Luna, despegó el 16 de julio de 1969 (Foto: Instagram @NASA)
El Apolo 11, la nave que logró llegar a la Luna, despegó el 16 de julio de 1969 (Foto: Instagram @NASA)

En septiembre de 1962, durante un discurso que John F. Keneddy dio en la Universidad de Rice en Houston, Texas, el presidente de Estados Unidos anunció que su país emprendería una misión para llegar a la Luna. En ese momento todavía no existía la tecnología necesaria para llegar al satélite natural de la Tierra, pero el trabajo de miles de científicos lograron el éxito del Apolo 11.

Algunos de los inventos creados para el programa espacial luego fueron utilizados fuera de la NASA e incluso por la población en general. Un ejemplo es la comida deshidratada, que se inventó para que los astronautas pudieran llevar alimentos al espacio lo más parecidos a lo que se come en el planeta.

Desde los sesenta se trabaja en mejorar los métodos de conservación de alimentos para llevarlos al espacio. Éste en específico los deshidrata congelando primero los comestibles para atrapar el agua que hay en ellos y luego los hacen pasar al estado gaseoso sin pasar por el líquido. De esta manera logran que la comida perecedera dure por años, pues al no haber humedad las bacterias no se desarrollan.

La comida deshidratada es muy popular, la venden en la tiendas de autoservicio o en los supermercados (Foto: Pixabay)
La comida deshidratada es muy popular, la venden en la tiendas de autoservicio o en los supermercados (Foto: Pixabay)

Pero no fue el único avance en la industria alimentaria. También en esa época se crearon los controles de calidad para los procesos de fabricación de alimentos. Originalmente, se hicieron con el fin de evitar enfermedades ocasionadas por comida en mal estado.

Otro invento creado para las misiones Apolo es el sistema digital de control de vuelo. Antes de la década de los sesenta, las aeronaves se controlaban mecánicamente, es decir, los instrumentos de la cabina estaba conectados a los timones y a otros mecanismo por medio de cables y varillas.

Para evitar los errores humanos y ganar precisión, el laboratorio Draper trabajó en el desarrollo de un sistema por computadora que guiara al módulo lunar. Años después, la NASA logró adaptarlo a la aviación, actualmente se utiliza para la navegación, estabilidad y frenado antibloqueo de los aviones y automóviles.

El sistema digital de control de vuelo permite que haya mayor precisión en los viajes áreos (Foto: Pixabay)
El sistema digital de control de vuelo permite que haya mayor precisión en los viajes áreos (Foto: Pixabay)

Las mantas térmicas fueron creadas para aislar los trajes espaciales y proteger las naves espaciales, pero después los expertos se percataron que también sirven para conservar el calor del cuerpo humano. Ahora se incluyen en kits de emergencia o se dan al final de las carreras de atletismo.

La tecnología antisísmica también nació en la NASA para evitar daños estructurales en los edificios cercanos a las zonas de despegue de los cohetes. Hoy en día, se utilizan en los refuerzos de las las construcciones altas, puentes y otras estructuras para amortiguar el movimiento provocado en un sismo.

La necesidad de rastrear el camino de los astronautas que iban a viajar hasta la Luna y traerlos de regreso motivó la creación de la primera red global de datos de alta velocidad. Permitía obtener datos e instrucciones para la tripulación y sus naves, hablar con las personas a bordo y gracias a ella se pudo transmitir por televisión desde el espacio.

Se requirieron 14 antenas para rastrear y mantener comunicación con el Apolo 11 (Foto: NASA)
Se requirieron 14 antenas para rastrear y mantener comunicación con el Apolo 11 (Foto: NASA)

Este proyecto implicó la construcción de 14 antenas para mantener la comunicación sin importar el movimiento de la tierra y de la nave espacial. Las estaciones de rastreo fueron colocadas en lugares específicos, algunas de ellas incluso se pusieron a abordo de cuatro barcos en mar abierto, y estaban conectadas entre sí.

Tan solo en este proyecto se requirieron 2.700 personas para operar la red, todo esto antes de la llegad de los módems para las casas u oficinas que ahora superan la velocidad en que eran transmitidos los datos, de acuerdo con la revista Fast Company.