Un hombre rompió un récord Guinness al hacer 25 flexiones con una espada de 43 centímetros en la garganta

Tras años de entrenamiento en técnicas de respiración, concentración y fuerza, Noah Royak convirtió una disciplina de espectáculo extremo en una nueva marca mundial

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Hombre sonriente con una espada dentro de su boca, mirando hacia arriba, vestido con una camisa colorida, actuando en un espacio público al aire libre
Noah Royak batió el récord Guinness al completar 25 flexiones mientras tragaba una espada de 43,2 centímetros en Tampa, Estados Unidos (Guinness World Records)

El artista estadounidense Noah Royak rompió un récord de Guinness World Records al completar 25 flexiones con una espada de 43,2 cm en la garganta. La hazaña ocurrió en el Bella Prana Yoga Studio de Tampa, Estados Unidos, y superó la marca anterior del alemán Franz Huber, que había logrado 20 repeticiones en 2017.

Lograr 25 flexiones de pecho mientras se mantenía una hoja de acero introducida en el esófago convirtió a Royak en el nuevo poseedor de la marca mundial. Se realizó bajo la supervisión de observadores y de Guinness World Records, en una prueba que combinó fuerza física, control mental y precisión técnica para evitar descoordinaciones durante el movimiento.

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En qué consistió la prueba y cómo fue la ejecución

El desafío consistió en hacer flexiones de pecho mientras se sostenía una espada de 43,2 centímetros (17 pulgadas) en el esófago. El ejercicio exigió mantener la empuñadura con los dientes, sostener la postura y controlar los reflejos naturales del cuerpo, con el riesgo de que una desviación mínima alterara la alineación durante el ascenso y el descenso.

Royak completó la serie en aproximadamente 30 segundos, con el público contando cada repetición. Según Guinness World Records, el registro anterior había sido conseguido por Huber en Eggenfelden, Alemania, en 2017, con 20 repeticiones.

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Imagen dividida. A la izquierda, un hombre en una sala de rayos X. A la derecha, una radiografía de cabeza y cuello con una espada incrustada verticalmente.
La prueba exigió sostener una espada en el esófago, mantener la empuñadura con los dientes y conservar la alineación durante cada flexión (Imagen Ilustrativa Infobae)

La modalidad pertenece al repertorio de tragadores de espadas, artistas que suelen combinar esta técnica con malabares, acrobacias y pruebas de fuerza. Royak manifestó a Guinness World Records que le atrajo la combinación de fuerza, resistencia y precisión tras conocer marcas previas en la disciplina, y que el objetivo no era solo sostener el dolor o la incomodidad, sino mantener un control sostenido del cuerpo en pleno esfuerzo.

La trayectoria de Noah Royak y su formación con Bill Berry

Desde joven, Royak persiguió habilidades escénicas poco convencionales y buscó experiencias fuera de lo habitual, lo que derivó en una carrera profesional con presentaciones en colegios, cruceros, ferias, festivales y teatros internacionales. En sus espectáculos integró comedia, malabares, manipulación de fuego y tragado de espada, una combinación típica del circuito de variedades en vivo.

Guinness World Records destacó que Royak obtuvo reconocimientos como el APCA Juggler of the Year y el Variety Act of the Year. En su recorrido, el encuentro con el mentor Bill Berry marcó su especialización en el tragado de espada.

Hombre sonriente con una espada dentro de su boca, mirando hacia arriba, vestido con una camisa colorida, actuando en un espacio público al aire libre
La marca de Noah Royak superó el récord Guinness anterior del alemán Franz Huber, que había hecho 20 repeticiones en 2017 (Guinness World Records)

Tras años de colaboración, Berry le enseñó fundamentos de técnicas yóguicas, control de la respiración y relajación, elementos que el propio artista consideró esenciales para dominar el componente físico y mental del reto.

“Bill me introdujo en métodos que ayudaron a superar los reflejos protectores del cuerpo”, explicó Royak. El aprendizaje incluyó rutinas para disminuir la respuesta involuntaria del organismo ante un objeto rígido en la garganta, además de pautas posturales y respiratorias que permitieron sostener la estabilidad durante los movimientos repetidos.

La preparación física y mental para el intento del récord

La preparación para el récord implicó un doble entrenamiento: afinar la técnica de tragar espada y fortalecer la resistencia muscular para ejecutar flexiones sin comprometer la estabilidad de la hoja. Berry guió a Royak en prácticas de autocontrol mental y en el desarrollo físico necesario para realizar el intento con márgenes de seguridad.

El propio artista enfatizó que la serenidad fue decisiva durante la hazaña. “Cuanto más tranquilo me mantenía, más fluida era la realización”, contó a Guinness World Records. En la misma línea, sostuvo que el desafío excedía la idea de tolerar el dolor: “En realidad es mayormente mental”.

Hombre sonriente con una espada dentro de su boca, mirando hacia arriba, vestido con una camisa colorida, actuando en un espacio público al aire libre
Noah Royak afirmó que el tragado de espada con flexiones requiere fuerza, resistencia, precisión y control mental sostenido (@noahroyak/Instagram)

El artista explicó que cada repetición debía hacerse con control absoluto y sin apresurarse. “La mayor lección fue que la velocidad es enemiga; el control y la alineación en la respiración y postura marcaron la diferencia para evitar accidentes”, afirmó.

Sensaciones, riesgos y significado del logro

Royak describió la sensación física del intento como “una de las más extrañas” de su vida. Señaló que, de pie, tragar una espada puede resultar más predecible, pero durante las flexiones cada mínimo movimiento se magnifica y la alineación debe ser exacta para que la hoja se mantenga estable.

El esfuerzo muscular fue considerable, pero el artista indicó que lo más exigente fue conservar la concentración mientras realizaba el ejercicio y, al mismo tiempo, se mantenía atento al peligro de la espada. Comparó la experiencia con intentar equilibrar un vaso de agua en la cabeza durante un entrenamiento intenso, con la diferencia de que el objeto en cuestión era una espada de acero en el esófago.

Tras concluir la serie, Royak expresó una mezcla de alivio, emoción e incredulidad. El público aplaudió mientras él retiraba la hoja y reconocía la singularidad de lo conseguido. En comunicación con Guinness World Records, el artista sostuvo que batir un récord mundial ya es una experiencia única, pero hacerlo en una disciplina tan exigente y tras años de preparación le dio un significado personal aún más profundo.

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