En un hallazgo que tomó por sorpresa a su familia, Juan Pardo descubrió que su infancia le había legada una pequeña fortuna. Mientras exploraba su vieja colección de tarjetas Pokémon, cuidadosamente almacenadas desde que era niño, Pardo se encontró con una revelación inesperada: muchas de sus cartas valían miles de dólares en el mercado de coleccionistas. Junto a su esposa Madeline Brice, Pardo comenzó a investigar el valor de cada tarjeta usando una aplicación especializada.
El hombre de Kansas City, Missouri, ahora de 30 años, comenzó a recopilar las tarjetas a los cinco años después de haberse obsesionado con el programa de televisión de Pokémon. “Mi colección comenzó alrededor del año 2000. Mi madre me regalaba paquetes porque estaba obsesionado con los juegos de Gameboy, los juegos de Nintendo 64 y el programa”, dijo Pardo a Newsweek.
Aunque dejó de coleccionar las tarjetas al crecer, su madre continuó comprándolas hasta aproximadamente 2017. “La verdad es que también se convirtió en una actividad para ella”, explicó Pardo.
Recientemente, tras encontrar una aplicación que le permitía escanear cada tarjeta y ver su valor en el mercado de coleccionables, Pardo decidió investigar. “No creo que vender esté descartado, pero comencé a escanear las cartas por curiosidad para ver cuál podría ser el valor de algunas de ellas”, dijo. “Es una sorpresa total que aparezcan algunos de estos números,” destacó.

Después de escanear las primeras 670 tarjetas, el valor estimado superaba los USD 2.000. “Pensé que solo serían unos pocos cientos de dólares”, admitió Pardo, sorprendido. Su tarjeta más valiosa es un Reverse Holo Charmander, actualmente valorada en USD 229. Según sus estimaciones, toda su colección podría venderse por hasta USD 5.000 dólares.
Además, Pardo descubrió que tiene aproximadamente 3.600 tarjetas en total. El proceso de determinar el valor potencial de estas tarjetas coleccionables es laborioso, pero Pardo aún espera que alguien le ofrezca ayuda para establecerlo. “Lamentablemente, creo que hay que someterlas a un proceso de verificación para poder venderlas, lo que supone un coste enorme”, explicó Madeline, su pareja. “Creo que cuesta entre USD 15 y USD 250 dólares por tarjeta, dependiendo de su valor estimado”.
La colección de Pokémon de Pardo capturó la atención pública cuando Madeline Brice compartió un video en TikTok con el nombre de usuario MadelineBrice.jpg, mostrando el momento en que Pardo se dio cuenta de que estaba “sentado sobre una pequeña fortuna”.
El interés en todo lo relacionado con Pokémon demostró ser duradero. Una muestra de Statista reveló que el 49% de los encuestados de entre 35 y 54 años son jugadores actuales de Pokémon Go, y el 23% de los jugadores mayores de 55 años también lo juegan. Este interés sostenido podría explicar la demanda continua de las tarjetas coleccionables de la franquicia, especialmente de aquellas que se encuentran en perfecto estado.
Si bien conservar la colección podría suponer una ganancia futura aún mayor, Pardo no descarta la posibilidad de venderlas. “Si tuviéramos que vender, la verdad, probablemente pondríamos el dinero en una caja de ahorros y lo usaríamos simplemente para tener un colchón extra para nuestras finanzas,” señaló Pardo.
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