El Secretario de Interior de Estados Unidos y presidente del Consejo Nacional de Energía, Doug Burgum, llegó este martes a Caracas para reunirse con autoridades interinas y representantes de empresas estadounidenses y venezolanas. El funcionario, bajo el liderazgo de Donald Trump, encabeza una delegación que busca fortalecer la cooperación energética y promover cadenas de suministro seguras para minerales críticos, según un comunicado de la embajada estadounidense.
La visita de Burgum ocurre en medio del avance para el restablecimiento de las relaciones bilaterales entre Washignton y Caracas, tras el derrocamiento del ex dictador, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero. Desde entonces, los vínculos entre Estados Unidos y el régimen venezolano, ahora encabezado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, han comenzado a normalizarse, con especial énfasis en los sectores económico y energético.
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Desde la destitución de Maduro, el régimen de Rodríguez ha impulsado reformas para abrir el sector petrolero a la inversión extranjera. La vicepresidenta calificó la coyuntura como “un nuevo momento político”, recibiendo en Caracas a funcionarios estadounidenses como parte de las negociaciones.
Las autoridades venezolanas anunciaron este martes que se han suscrito nuevos contratos de suministro de petróleo y derivados para su comercialización en Estados Unidos. Según informó la estatal PDVSA, estos acuerdos mantienen la relación histórica entre ambos países y refuerzan el compromiso venezolano con la estabilidad del mercado energético internacional. Así mismo, PDVSA reiteró su pedido de levantamiento de las sanciones que afectan a la industria de hidrocarburos, argumentando que una industria libre de restricciones permitiría incrementar la producción y fortalecer el comercio exterior.
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El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió licencias especiales que flexibilizan las restricciones para la operación de petroleras internacionales en Venezuela. Cinco empresas, incluida la española Repsol, recibieron autorización para exportar crudo bajo condiciones estrictas de reporte y supervisión. Los nuevos contratos de PDVSA con comercializadoras internacionales buscan garantizar el suministro de crudo venezolano a refinerías estadounidenses y europeas, en respuesta a la caída de los envíos a Asia, especialmente a China, cuyo volumen se redujo 67% en febrero respecto al mes anterior.

Las ventas directas de petróleo venezolano a Estados Unidos aumentaron 32% en febrero, alcanzando aproximadamente 375.000 barriles diarios. En el mismo periodo, los envíos a Europa también crecieron, con España como principal destino y Repsol liderando las compras. Las casas comerciales Trafigura y Vitol, junto con Chevron, gestionan la mayor parte de los embarques venezolanos bajo autorizaciones de Washington.
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Durante su discurso del Estado de la Unión la semana pasada, Donald Trump destacó la llegada de 80 millones de barriles de crudo venezolano a Estados Unidos, calificando a Venezuela como “nuevo amigo y socio” en materia energética. Los acuerdos alcanzados prevén también el desbloqueo de activos venezolanos en el extranjero y la compra de equipos médicos con fondos liberados por los convenios.
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