Selena Gomez y Demi Lovato revivieron una escena de 2009 con vestidos de inspiración princesa

Más de 15 años después, las ex estrellas de Disney Channel retomaron una de las imágenes más recordadas de su carrera con tiaras, corsetería y accesorios de color

Selena Gomez y Demi Lovato recrearon la estética de Programa de protección para princesas, la película que protagonizaron en 2009
Selena Gomez y Demi Lovato recrearon la estética de Programa de protección para princesas, la película que protagonizaron en 2009
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Las referencias a Programa de protección para princesas, la película que Selena Gomez y Demi Lovato protagonizaron en 2009, volvieron a aparecer en una producción fotográfica para Rare Beauty. La sesión recuperó códigos visuales de aquella historia, aunque trasladados a un registro actual: vestidos de siluetas rígidas, tiaras, accesorios de color y propuestas de belleza que acompañaron la identidad de cada una.

Lejos de reproducir de forma literal el vestuario de sus personajes, ambas artistas partieron de elementos reconocibles de la película para construir estilismos con una mirada contemporánea. El resultado combinó referencias a los cuentos de hadas, guiños a la moda de los años 2000 y piezas de inspiración de pasarela.

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La composición también retomó parte del universo visual del filme. Las dos aparecen sentadas sobre una pila de valijas vintage en tono verde oliva, con coronas y objetos asociados a la trama original. Selena sostiene una caña de pescar, una referencia al personaje de Carter Mason, una adolescente que vive cerca del agua y debe proteger la identidad de una princesa extranjera.

La escena funciona como punto de partida para mostrar dos interpretaciones distintas de la estética real. Mientras Gomez optó por una silueta larga y de construcción más clásica, Lovato llevó esa misma idea a una versión breve, con contraste de tonos y una impronta más pop.

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Selena Gomez llevó un vestido azul verdoso con corset y falda asimétrica

Para su look, Selena Gomez eligió un vestido strapless de tafetán azul verdoso, un tono que remite al atuendo que llevaba Carter Mason en la secuencia de graduación de Programa de protección para princesas. La prenda se construyó a partir de un corset estructurado, de escote recto y hombros descubiertos.

Selena Gomez lució un vestido strapless de tafetán azul verdoso, con corset estructurado y falda asimétrica
Selena Gomez lució un vestido strapless de tafetán azul verdoso, con corset estructurado y falda asimétrica

La falda introdujo el mayor movimiento de la pieza. El diseño combinó pliegues, drapeados y una terminación irregular que se extendía en una cola lateral. Esa asimetría alejó al vestido de una silueta de gala tradicional y reforzó el carácter editorial de la producción.

El corset de escote recto y la falda con volúmenes concentraron la estructura del look de Gomez. La elección del tafetán aportó cuerpo a la prenda y permitió que los pliegues conservaran su forma en las imágenes.

El vestido fue acompañado por una tiara de cristales, uno de los elementos que conectó de forma más directa la producción actual con la estética de la película. En lugar de llevarla como único accesorio protagonista, Gomez sumó una gargantilla de perlas con el orbe característico de Vivienne Westwood. La combinación cruzó una referencia de fantasía con un objeto vinculado a la moda británica.

En los pies, eligió sandalias de tiras finas y taco alto en tonos menta y malva. El calzado mantuvo la paleta de colores fríos del vestido, aunque introdujo una variación pastel que evitó una combinación monocromática.

El maquillaje, realizado por Hung Vanngo, se apoyó en una piel de acabado luminoso, rubor líquido Hope en los pómulos y labios nude rosados. La propuesta evitó los contrastes marcados y dejó que el vestido y los accesorios concentraran el foco visual.

El peinado, a cargo de Renato Campora, siguió la misma línea. Gomez llevó el cabello suelto, con raya al medio y ondas pulidas. El beauty look recurrió a tonos suaves para acompañar el vestido sin competir con la tiara ni con el corset.

Demi Lovato reinterpretó el vestido de princesa con un minivestido amarillo mostaza

Demi Lovato tomó como referencia a Rosalinda Montoya, la princesa a la que interpretó en la película, aunque reemplazó los vestidos de largo tradicional por un minivestido strapless amarillo mostaza. La prenda se diferenció de la propuesta de Gomez por su largo, por la paleta cálida y por una construcción de mayor volumen en la falda.

El reencuentro de Selena Gomez y Demi Lovato formó parte de una producción vinculada a Rare Beauty
El reencuentro de Selena Gomez y Demi Lovato formó parte de una producción vinculada a Rare Beauty

El diseño presentó un cuerpo estructurado y una falda acampanada en línea A. También incluyó texturas tridimensionales y apliques florales que aportaron relieve a la superficie. El resultado se acercó a una silueta de inspiración sesentista, con un acabado que mantuvo la referencia a la indumentaria de una princesa.

Una tiara alta de filigrana plateada completó el conjunto. El accesorio contrastó con el amarillo mostaza del vestido y reforzó el vínculo con el personaje de Rosalinda, aunque el resto de las elecciones se alejaron de un estilismo ceremonial.

Lovato incorporó dos brazaletes de resina translúcida azul y zapatos de taco alto en punta, confeccionados en satén rosa. El amarillo del vestido, el azul de los brazaletes y el rosa del calzado construyeron el contraste cromático central del look. En lugar de limitarse a una gama de tonos dorados o neutros, el estilismo sumó colores complementarios con referencias a la estética pop.

El maquillaje siguió esa búsqueda. La artista eligió el rubor líquido Virtue, labios delineados en café con brillo y pestañas definidas. La combinación dejó el protagonismo en la piel y en el contorno de los labios, sin recurrir a sombras intensas.

El cabello negro fue peinado hacia un costado con ondas menos marcadas que las de Gomez. Ese acabado aportó una apariencia más relajada frente a la estructura del minivestido y la altura de la tiara. La elección de un peinado lateral equilibró la geometría del vestido y la presencia de los accesorios.

Las tiaras y las valijas vintage unieron dos versiones de una misma referencia

La producción construyó un diálogo entre las dos propuestas a partir de accesorios y objetos escenográficos. Las tiaras funcionaron como el vínculo más evidente con el argumento de Programa de protección para princesas, mientras que las valijas vintage y la caña de pescar recuperaron el contraste entre la vida cotidiana de Carter Mason y el mundo de Rosalinda.

La película planteaba el encuentro entre una joven estadounidense y una princesa que debía ocultarse fuera de su país. En las imágenes actuales, esa oposición se trasladó a la ropa. Selena Gomez optó por un vestido largo, con proporciones de gala y accesorios de inspiración clásica. Demi Lovato, en cambio, llevó una versión corta, de colores más contrastados y con una silueta que remitió a la moda pop.

La dirección de estilismo evitó presentar ambas propuestas como conjuntos idénticos. Cada una conservó una identidad propia, aunque los colores, las coronas y el escenario mantuvieron una narrativa compartida. El azul verdoso de Gomez recordó el vestuario de Carter, mientras que el amarillo de Lovato remitió a la paleta asociada a Rosalinda.

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